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Gestión del Tiempo, Mis Historias, Uncategorized

Muchas me preguntáis cómo soy capaz de hacer tantas cosas, de dónde saco el tiempo, que a ellas se les escapa de entre las manos sin darse cuenta…

Hoy me gustaría contarte cómo tengo organizada mi rutina diaria y cómo es mi día a día antes de la llegada de los bebés por si te pudiera ser de utilidad. No sé cómo va a cambiar mi vida después de ser madre. Imagino que como todas las que ya lo sois decís: te cambia por completo, así que estoy intentando aprovechar al máximo el tiempo que me queda “para mí” antes de que mi tiempo se convierta en “tiempo para ellos”.

ESTABLECER UNA RUTINA DIARIA

Lo primero que quiero contarte es que establecer una rutina diaria no ha sido nada fácil. Las primeras semanas después de que me concedieran la baja fueron bastantes caóticas: sentía que tenía todo el tiempo del mundo y, a la vez. tantas cosas que me gustaría hacer, que iba picando de una cosa a otra, perdida, como un pollo sin cabeza.

Seguro que muchas estáis experimentando esa sensación durante vuestras vacaciones: cuando trabajas, te pegas tanto tiempo pensando en toooodas las cosas que harías si no estuvieras trabajando, que cuando llega el momento estás un poco (o bastante) abrumada sin saber por dónde comenzar. Total, que se pasan los días y para cuando empiezas a organizarte mentalmente, se te han pasado las vacaciones.

El primer paso para evitar esta situación, y conseguir establecer una rutina que te ayude a ir consiguiendo todas esas cosas que quieres hacer, es sentarte, coger papel y boli y ponerte a escribir.

Yo comencé escribiendo todas las cosas que me gustaría hacer durante el período pre-babies: ordenar la casa, terminar de decorar todas las habitaciones que tenía pendientes, diseñar la agenda 2016, escribir y dejar programados todos los post del blog (de aquí a diciembre), retomar las redes sociales, leer post de mis blogs favoritos atrasados, preparar las cosas de los bebés, su cuarto, leer un montón de libros, hacer los cursos pendientes, tener la casa limpia, ir a la piscina, …

No sólo quería preparar todo para la llegada de los bebés sino que además soñaba con terminar todos los objetivos que me había marcado para 2015 (y que llevaba arrastrando desde enero). Todo ello en 3 meses y medio.

Tenía que ser realista y reducir el listado a lo que realmente me iba a dar tiempo a hacer para luego no frustrarme. Si también te pasa, este paso es fundamental. Cómo hemos ido viendo en el Reto Zen to Done la mejor forma de que un MultiApasionado logre conseguir sus objetivos es focalizar y centrarse en un máximo de 3 simultáneos (aunque yo diría, mejor de 1 en 1).

Después de darle muchas vueltas al coco, reduje mi lista de OBJETIVOS antes de la llegada de los bebés a éstos:

  1. Preparar la llegada de los bebés (cuarto + ropa + leer sobre el tema + demás cachibaches).
  2. Diseñar la Agenda 2016.
  3. Escribir y programar los post del blog hasta diciembre.
  4. Mantener la casa limpia.

Con esos cuatro, ya me puedo sentir satisfecha (que no es poco). El tercero estoy haciendo todo lo posible por cumplirlo pero voy a ser flexible ya que mis bebés pueden venir al mundo en cualquier momento a partir del 7º mes (que precisamente cumplo hoy). Así que si me da tiempo bien y si no, pues no pasará nada.

Con esto qué quiero que aprendas: que tienes que ser muy flexible cuando te marques objetivos. Muchas veces surgen pequeños imprevistos en el camino o hay que dar más pasos de los que tenías planificados en un principio, por lo que no hay que obsesionarse con el objetivo final. Si te centras en los pasos que vas dando y, llegado un momento, no puedes avanzar más, mira hacia atrás y sé consciente de todo lo que has recorrido hasta llegar a ese punto. Esa será tu recompensa y lo que te dará fuerzas para seguir cuando toque retomar el camino.

Una vez tienes tus objetivos definidos, toca establecer una rutina diaria. Es la única manera de conseguir ser productiva cuando se tiene tanto tiempo por delante (¡y más aún cuando no se tiene nada de tiempo!). Aquí, lo mismo de antes. También hay que ser flexible: hay veces que conseguirás una rutina productiva a la primera y otras te tocará ir moviendo tareas de franja horaria hasta que se ajuste al mejor ritmo para ti.

MI RUTINA DIARIA

07:20 – 07:30h Suena el despertador y toca levantarse.

07:30 – 08:15h Si conseguido dormir por la noche, aprovecho a dar un paseo con Lúa y el resto de la “manada perruna”. Diría que es el mejor momento del día, ese paseo por el campo disfrutando de ver a Lúa jugando con otros perros y compartiendo el tiempo con los dueños del resto de la manada. Me ayuda a despertarme y a activarme y llenarme de energía para el resto del día.

 

Paseo Mañanero

 

08:15 – 09:00h Mi rato para un desayuno sano (y digamos también que es tiempo para mí). En estos minutos aprovecho para descansar del paseo (con el embarazo me canso un montón) y aprovecho para leer el correo, visitar Unroll.me para ver los newsletter del día y, casi siempre, perderme un poco por facebook e instagram.

Me marco una hora límite de descanso: las 9h, ya que si no acabaría media mañana perdida por internet y las redes sociales sin hacer nada. Así que lo intento cumplir a rajatabla.

 

Desayuno

 

09:00 – 09:15h Es el momento de sentarme con mi Agenda MultiApasionada y marcar mis tareas diarias. Siempre un máximo de tres, como recomienda el Reto Zen to Done: las 3 tareas más importantes (MIT’s) que voy a realizar cada día. En una libreta aparte tengo desglosados todos los pasos que necesito para lleva a cabo mis objetivos, así que lo que suelo hacer es coger un paso y trasladarlo a la Agenda cada día. De esa manera me aseguro que todos los días voy haciendo algo para conseguir lo que me he propuesto.

09:15 – 09:30h Si tengo algún correo, intento responderlo lo primero de todo. Es la mejor manera de no ir retrasando y retrasando esta tarea por estar cansada después de hacer esas 3 tareas del día. No siempre lo consigo, ya que si me siento muy productiva aprovecho esa energía para ponerme a hacer cosas lo antes posible.

09:30 – 11:00h Si no, normalmente hacia las 9:30 es cuando me siento por fin a trabajar en mis objetivos diarios. Es el momento de esconder el móvil y ponerlo en modo vibración para que ninguna distracción me tiente a dejar lo que tengo que hacer. Suelo aguantar una hora y media antes de que el cuerpo (y la mente) me pidan un descanso.

11:00 – 11:30h Rato de descanso. Suelo aprovechar para almorzar y echarle un vistazo al móvil. Según el día, aprovecho este rato para hacer alguna tarea del hogar, leer/preparar algún tema para los mellizos o hacer algún recado.

 

Descansando

 

11:30 – 13:00h Desconecto el móvil y vuelta a los objetivos diarios hasta la hora de comer.

13:00 – 13:30h Toca parar para hacer la comida. Si la acabo pronto, aprovecho hasta la hora de comer para seguir haciendo los objetivos marcados para ese día o alguna tarea doméstica.

 

Comida

 

13:30 – 14:30h ¡A comer!

14:30 – 15:30h Otro de los buenos momentos del día: la siesta. Imprescindible por lo poco que duermo últimamente. Si no recargara las pilas este rato, por la tarde no podría hacer nada.

15:30 – 16:45h Vuelta a los objetivos diarios.

17:00 – 19:00h Último bloque de trabajo según el día. Si he acabado todos mis objetivos de ese día, me doy un premio y aprovecho este rato para ir a la piscina. Si me queda algo pendiente, sigo trabajando hasta las 19h.

 

Trabajando

 

A partir de las 19h me obligo a terminar mi jornada de trabajo (es decir, a apagar el portátil) y comenzar a dedicar tiempo para mí y la familia. Desde que estoy más tiempo en casa, una de las primeras decisiones que tome fue que no quería seguir estando hasta las tantas preparando cosas del blog o navegando por internet. Si lo sufres porque tu horario de trabajo no te permite otro rato para conectarte, de verdad te recomiendo que descanses al menos 2-3 días a la semana para no desconectarte del mundo que te rodea.

Un último paseo con Lúa antes de preparar la cena y a descansar hasta el día siguiente.

 

PaseoTarde

 

Los fines de semana se repite todo el proceso hasta la hora de comer, tanto los sábados como los domingos. Aunque los sábados suelo aprovechar para hacer tareas más creativas o manuales y los domingos para tareas del hogar y avanzar en el tema de preparar las cosas de los mellizos. Las tardes son sagradas: es tiempo para estar con los amigos y disfrutar de la familia.

CALCULA EL TIEMPO REAL DEL QUE DISPONES CADA SEMANA

Como ves, tiempo productivo de trabajo suelen ser unas 5 a 7h al día entre semana y 5 horas los fines de semana. Entre 35 y 45 horas semanales. No quiere decir que todas esas horas sean 100% productivas, sino que intento verlo como el tiempo del que dispongo cada semana para sacar adelante mis objetivos.

Cuando estaba trabajando a jornada completa saque el mismo ratio para ver de cuánto tiempo disponía a la semana. Y el resultado fue 1:30h/día entre semana y 5h los sábados y domingos. Esto fue durante el período en qué saqué la Agenda el año pasado. Cómo se me quedaba corto el tiempo entre semana, opté por sacar tiempo de dónde se pudiese y comencé a levantarme a las 6:30. Eso me ayudó a conseguir al menos 1 hora más cada día.

Trabajes o no, te recomiendo que hagas este ejercicio, el de calcular el tiempo real del que dispones a la semana para conseguir tus objetivos. Tendrás que tener en cuenta el tiempo que gastas en trabajar, dormir, comer, hacer las tareas del hogar, ir a comprar, tus inamovibles (tiempo para ti, con la familia, amigos, pareja, …), etc. Sólo así te darás cuenta:

  • Por un lado, lo que puedes ir haciendo cada día realmente.
  • Cómo aprovechar ese rato para ser lo más productiva posible.
  • Por dónde se te está escapando el tiempo.
  • Y de dónde puedes sacar más tiempo para ti y tus proyectos.

Espero que mi rutina diaria y mi experiencia te ayude a poder establecer la tuya y poder sacar ese tiempo de debajo de las piedras que tanto deseas.

Descarga-Gratuita-GUÍA-Organizarse-Trabajar-desde-casa-con-bebe

Mi día a día antes de la llegada de los bebés

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Gestión del Tiempo, Mis Historias, Uncategorized

Seguro que durante las últimas semanas no has estado haciendo otra cosa que pensar en las próximas vacaciones. Después de años organizando mis viajes y los de algunos amigos, siempre por libre y olvidándome de las agencias y viajes organizados, he conseguido establecer un método para poder conseguir viajar lo más barato (sin menospreciar para nada calidad), perder el menor tiempo posible preparando el viaje y, sobre todo, volver con la sensación de haberlo exprimido al máximo visitando y haciendo todo lo que se podía hacer.

La semana pasada te conté los pasos previos a preparar el viaje y todo lo relacionado con el transporte. Esta semana te cuento mi parte favorita:

  • La búsqueda de alojamiento
  • y cómo preparar tu GUÍA DE VIAJE para no perderte nada en destino.

 

BÚSQUEDA DE ALOJAMIENTO
1º DECIDIR TUS PILARES BÁSICOS:

Para mí hay unos pilares básicos que debe cumplir un hotel para que pueda considerarlo como posible alojamiento de mi viaje:

  • Habitaciones limpias.
  • Buenos comentarios sobre la comida.
  • Que se pueda dormir bien (no ruidos, lejos de zonas de marcha, A/A según destino, …)
  • TV en la habitación.
  • Plus: Que tenga encanto

Al igual que yo tengo muy claros mis pilares básicos, te recomiendo que dediques unos minutos a decidir las características que, sí o sí, deben cumplir los hoteles en los que te vas a alojar para poder disfrutar plenamente de tu estancia. Pueden ser unos puntos básicos para ese viaje en concreto o una serie de características que han de cumplir todos los hoteles a los que vayas en cualquier lugar del mundo. Lo bueno es que vas a ver lo cómodo que te va a resultar a partir de ahora la búsqueda de alojamiento.

Puedes probar con unas preguntas sencillas e ir definiendo el nivel de detalle que mejor se adapte a ti:

  • Situación: Te da igual, cerca del aeropuerto, en el centro de la ciudad, junto al mar, en la naturaleza, …
  • Tipo de Alojamiento: Sólo dormir, desayuno, media pensión, pensión completa, todo incluido, …
  • Tipo de Habitación: compartida, privadas, suite, …
  • Tipo de Hotel: Moderno, clásico, con encanto, rural, …
  • Opciones habitación: mini-bar, secador, wifi, televisión, aire acondicionado, jacuzzi, con vistas, con mesa para trabajar, con terraza, …
  • Opciones hotel: buena atención, con zona deportiva, gimnasio, con animación, con tiendas, con spa, …
  • etc etc etc
2º BÚSQUEDA DE HOTEL:

Personalmente ésta es la parte en la que más tiempo invierto. Me cuesta un montón decidirme por un hotel u otro porque siempre voy buscando el que “más perfecto” sea. Y si eres una perfeccionista como yo, ya sabes todo lo que eso implica: ninguno te parece lo suficientemente bueno, estás convencida que tu hotel ideal está por ahí esperando que lo descubras y te cuesta un montón decidirte. Tanto que muchas veces se ha acercado peligrosamente la fecha del viaje y todavía no has decidido si éste, o aquel o ese otro…

Para evitar entrar en un bucle de duda constante y obligarme a tomar una decisión lo primero que hago es marcarme una fecha límite. Ya puedo dar las vueltas que quiera, pero sí o sí me obligo a que si en esa fecha no he elegido alojamiento tengo que hacerlo ese día. Y aquí es donde tienes que comprometerte y poner de tu parte: es un compromiso interno contigo misma. Si no lo cumples, tan sólo te estás defraudando a ti, terminarás sintiéndote culpable e incluso pensarás inconscientemente que no vales para esa tarea. Recuerda, esos pensamientos están sólo en tu cabeza.

Dicho esto, cuando te pones a buscar hotel te puedes llegar a encontrar en internet miles de páginas con mil opciones cada una (si sufres del Síndrome del Objeto Brillante ya sabes el problemón que esto puede llegar a suponer). Así que lo mejor es centrarse.

Imprescindible para mí: TRIPADVISOR

Yo suelo tenerlo abierto en una pestaña y en otras las páginas de hoteles que voy visitando.

Lo que sí te puedo decir, por experiencia personal, es que las páginas de ofertas tipo Trivago, portales de viajes, páginas de ventas privadas,… nunca ofrecen los precios más económicos. No sé porqué, pero pasa lo mismo que con el transporte: te pones a simular la compra (es decir, como si fueras a reservar) y el precio empieza a inflarse de manera exponencial. Los “desde 30€” no se cumplen nunca y las ofertas de hoteles siempre suelen ir relacionadas con lo peorcico que puedes encontrarte en alojamientos.

Mención especial a Trivago, que a veces los precios son por persona y noche, otras por habitación,… y puede hacerte creer que puedes optar por fin a ese tipo de hotel tan chulo con el que llevas tiempo soñando y luego resultar que casi triplica el presupuesto del viaje.

Yo suelo mirar los hoteles en Booking y en Central de Reservas. En cuanto a precios y ofertas es lo que mejor me ha funcionado hasta ahora. Mi método es el siguiente:

  1. Busco en booking los hoteles de la zona.
  2. Si un hotel me gusta, miro los comentarios tanto en booking como en tripadvisor.
  3. Miro en Central de Reservas si hay mejor precio. Hago lo mismo en la página del hotel.
  4. Si entra dentro de lo que busco, me guardo en un word el hotel, junto con oferta encontrada, fotos, precio, situación y puntuación en tripadvisor.

Puede parecer algo tonto, pero creando estas fichas de los hoteles y teniéndolas todas en un mismo word no tengo que estar intentando acordarme dónde había visto ese hotel tan chulo.

Una vez tengo un pequeño listado de hoteles, lo que hago es ir descartando. Muchas veces puede parecerte interesante un hotel pero encuentras tres más que se ajustan mejor a tus pilares básicos. Así que, ¿para que seguir guardándolo? Si me cuesta decidir o cuando la lista se me hace muy larga, lo que hago es ir emparejando los hoteles e ir decidiendo: ¿cuál me gusta más, éste o éste otro? y así voy descartando hasta que llego a dos o tres finalistas.

Si lo que quiero es buscar sitios con encanto, intento buscar en blogs de gente de la ciudad o del país. Si optas por un apartamento, hay una web que me gusta mucho, que funciona a nivel mundial y que tiene unos alojamientos de revista a muy buen precio: WIMDU.es

 

CÓMO CREAR TU GUÍA DEL VIAJE

Una vez tienes el transporte y alojamiento decididos, toca ver qué visitar, qué hacer, dónde comer, etc.

Y para ello lo que yo hago es prepararme una Guía del Viaje, que imprimo y me llevo a las vacaciones. Con rutas, información, y todo lo necesario para no perderme nada.

¿Cómo puedes hacerlo?

1º Crea un archivo en Word donde ir metiendo toda la información que encuentres:

Según el tipo de viaje (más largo, más corto, de descanso, de visitar sitios, etc) creo un sólo archivo para todo o creo varios archivos para que toda la información quede separada y bien organizada desde el principio.

Por ejemplo, para la luna de miel que fui a Tailandia, iba a visitar varias zonas del país así que preparé word para cada zona (Qué ver en Bangkok, Qué hacer en Bangkok, Qué ver en Krabi, Rutas por Bangkok, Moverse por Bangkok, Comer en Bangkok, Masajes, …). Luego estaba el problema del idioma y la comida, así que preparé otros archivos de texto para cada tema.

La idea es que, en vez de mezclar un montón de información variada y sin un orden en un mismo sitio, la separes para poder echar mano de ella cuando te haga falta en destino sin volverte loca buscando dónde estaba esto o aquello.

2º Crea la estructura de la Guía de Viaje:

Por ejemplo, mi último viaje fue a Gran Canaria. Allí tenía claro que había varios temas o tipo de visitas a hacer y creé la siguiente estructura dentro de un mismo word que llamé “Qué Visitar”: Ciudades / Playas / Naturaleza / Deporte.

Para Tailandia tenía muchas cosas para hacer y ver, y como has visto antes preparé varios documentos (cada uno con su estructura). Por ejemplo, en el documento de “Qué ver en Bangkok” tenía la siguiente estructura: Templos y Palacios / Parques / El Río / Mercados / Barrios / Centros Comerciales / Otros / etc

Para París y Estambul por ejemplo, preparé la estructura por zonas…

La idea es que prepares una estructura básica dónde puedas ir guardando la información que encuentres de manera ordenada desde el principio. Si luego te hace falta aumentarla, ya habrá tiempo. Y si ves que se te acumula demasiada información, lo mejor es separar a otro archivo de texto.

3º Busca información en las páginas oficiales de Turismo:

Yo comienzo siempre por aquí. ¿Qué visitar o qué hacer? Lo mejor es recopilar la primera información en las páginas oficiales de turismo. Normalmente suele estar organizada y te puede ayudar a crear la estructura de tu archivo.

Lo que yo hago es ir guardándome el nombre del sitio a visitar, junto a alguna foto y descripción. Si encuentro información de varias web, suelo separarlas de alguna manera para, cuando haga el repaso final, quitar lo que no me aporte datos de interés y quedarme sólo con lo realmente útil.

4º Busca información en Blogs:

Lo siguiente que hago es buscar información de blogueros que hayan estado allí, con sus fotos reales y comentarios.

Muchas veces encontrarás Rutas. Un consejo: crea un archivo de texto o carpeta en el ordenador aparte que se llame “Rutas” y ve guardando allí toda esa información.

5º Busca información en el Foro los Viajeros:

Esto es opcional, pero para mí es un imprescindible debido a la cantidad de información que puedes encontrar ahí: consejos, rutas, actividades para hacer, recomendaciones, …

Además está muy bien estructurado. Tienes por un lado el foro, donde está la información resumida y de muy diversos temas y luego es muy interesante la parte de Diarios de Viajes, qué te va a dar muchas ideas para preparar tus rutas, ver lo que vale la pena y lo que no. En definitiva, para conocer la experiencia de personas como tú y como yo que han estado allí antes.

6º Ordena y Simplifica toda la información:

Ésta es una etapa fundamental. Por un lado, te va a ayudar a aclarar todas tus ideas y, por otro lado, te va a ayudar a deshacerte de toda la información innecesaria que has ido recopilando.

Yo suelo utilizar un montón de colorines en mis guías de viaje. Por ejemplo: para separar el qué ver, del qué hacer, utilizo un fondo de un color u otro, los consejos los resalto en otro color, etc.

Es muy útil y te ayuda a identificar mejor, visualmente, la información que quieres encontrar.

7º Imprime tu Guía de Viaje:

Una vez que ya tienes toda la información lista, lo mejor es que te la imprimas y la lleves contigo en el viaje. Te aseguro que no te vas a separar de ella en ningún momento y te va a ser muy útil, sobre todo en esos momentos de bloqueo en los que te preguntas: ¿y ahora qué puedo hacer?

Yo la imprimo siempre como si fueran libritos (cada documento por separado), en un folio normal que luego doblo y grapo a tamaño A5. Desde el word puedes elegir imprimir en formato libro y así te sale todo listo para llegar y guardar. Si no sabes cómo hacerlo, aquí tienes un tutorial paso a paso.

Lo mejor para mantener tus guías de viaje a salvo de romperse, mojarse o cualquier imprevisto, es que las lleves protegidas. Yo utilizo carpetitas de plástico tamaño A5 (tipo a éstas), que son muy cómodas porque puedes llevarlas en cualquier bolso. Para Tailandia, que llevaba un montón de guías, lo que hice fue llevarme una carpeta de fundas (tipo a éstas) y así cada día lo único que hacía era coger la guía que me iba a ser útil ese día concreto (y no tenía que cargar con todas todos los días).

 

MIS GUÍAS DE VIAJE

Quiero compartir contigo las guías de viaje que he ido haciendo hasta ahora. Tanto para amigos como para mí, para que veas ejemplos gráficos de cómo lo hago yo y por si te puede ser de utilidad para tu próximo viaje.

Es importante que tengas en cuenta que toda la información que hay en las guías está sacada de internet (páginas web, foros, blogs, etc), no la he escrito yo, y es lo que me ha servido a mí y mis conocidos para no perdernos nada en los viajes que hemos hecho. También tienes que tener en cuenta que muchos datos de precios, horarios y demás puede que sean antiguos, por lo que lo mejor es que actualices esa información antes de tu viaje.

Si haces alguna y te apetece compartirlas, puedes poner el enlace en los comentarios. ¡Seguro que nos puede ser de utilidad a un montón de personas! Y si te ha resultado de utilidad este post, me encantaría que compartieras en las redes sociales.

¡Lo dicho, espero que te sean de utilidad las mías!

 

Y tú, ¿cómo preparas tus viajes?

¿También haces tus propias Guías de Viaje?

***

El post de Cómo organizo mis Viajes (parte 2) y Cómo crear una GUÍA de tu VIAJE aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

Cómo organizo mis Viajes (parte 2) y Cómo crear una GUÍA de tu VIAJE

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Gestión del Tiempo, Mis Historias, Uncategorized

Seguro que durante las últimas semanas no has estado haciendo otra cosa que pensar en las próximas vacaciones. Después de años organizando mis viajes y los de algunos amigos, siempre por libre y olvidándome de las agencias y viajes organizados, he conseguido establecer un método para poder conseguir viajar lo más barato (sin menospreciar para nada calidad), perder el menor tiempo posible preparando el viaje y, sobre todo, volver con la sensación de haberlo exprimido al máximo visitando y haciendo todo lo que se podía hacer.

La semana pasada te conté los pasos previos a preparar el viaje y todo lo relacionado con el transporte. Esta semana te cuento mi parte favorita:

  • La búsqueda de alojamiento
  • y cómo preparar tu GUÍA DE VIAJE para no perderte nada en destino.

 

BÚSQUEDA DE ALOJAMIENTO
1º DECIDIR TUS PILARES BÁSICOS:

Para mí hay unos pilares básicos que debe cumplir un hotel para que pueda considerarlo como posible alojamiento de mi viaje:

  • Habitaciones limpias.
  • Buenos comentarios sobre la comida.
  • Que se pueda dormir bien (no ruidos, lejos de zonas de marcha, A/A según destino, …)
  • TV en la habitación.
  • Plus: Que tenga encanto

Al igual que yo tengo muy claros mis pilares básicos, te recomiendo que dediques unos minutos a decidir las características que, sí o sí, deben cumplir los hoteles en los que te vas a alojar para poder disfrutar plenamente de tu estancia. Pueden ser unos puntos básicos para ese viaje en concreto o una serie de características que han de cumplir todos los hoteles a los que vayas en cualquier lugar del mundo. Lo bueno es que vas a ver lo cómodo que te va a resultar a partir de ahora la búsqueda de alojamiento.

Puedes probar con unas preguntas sencillas e ir definiendo el nivel de detalle que mejor se adapte a ti:

  • Situación: Te da igual, cerca del aeropuerto, en el centro de la ciudad, junto al mar, en la naturaleza, …
  • Tipo de Alojamiento: Sólo dormir, desayuno, media pensión, pensión completa, todo incluido, …
  • Tipo de Habitación: compartida, privadas, suite, …
  • Tipo de Hotel: Moderno, clásico, con encanto, rural, …
  • Opciones habitación: mini-bar, secador, wifi, televisión, aire acondicionado, jacuzzi, con vistas, con mesa para trabajar, con terraza, …
  • Opciones hotel: buena atención, con zona deportiva, gimnasio, con animación, con tiendas, con spa, …
  • etc etc etc
2º BÚSQUEDA DE HOTEL:

Personalmente ésta es la parte en la que más tiempo invierto. Me cuesta un montón decidirme por un hotel u otro porque siempre voy buscando el que “más perfecto” sea. Y si eres una perfeccionista como yo, ya sabes todo lo que eso implica: ninguno te parece lo suficientemente bueno, estás convencida que tu hotel ideal está por ahí esperando que lo descubras y te cuesta un montón decidirte. Tanto que muchas veces se ha acercado peligrosamente la fecha del viaje y todavía no has decidido si éste, o aquel o ese otro…

Para evitar entrar en un bucle de duda constante y obligarme a tomar una decisión lo primero que hago es marcarme una fecha límite. Ya puedo dar las vueltas que quiera, pero sí o sí me obligo a que si en esa fecha no he elegido alojamiento tengo que hacerlo ese día. Y aquí es donde tienes que comprometerte y poner de tu parte: es un compromiso interno contigo misma. Si no lo cumples, tan sólo te estás defraudando a ti, terminarás sintiéndote culpable e incluso pensarás inconscientemente que no vales para esa tarea. Recuerda, esos pensamientos están sólo en tu cabeza.

Dicho esto, cuando te pones a buscar hotel te puedes llegar a encontrar en internet miles de páginas con mil opciones cada una (si sufres del Síndrome del Objeto Brillante ya sabes el problemón que esto puede llegar a suponer). Así que lo mejor es centrarse.

Imprescindible para mí: TRIPADVISOR

Yo suelo tenerlo abierto en una pestaña y en otras las páginas de hoteles que voy visitando.

Lo que sí te puedo decir, por experiencia personal, es que las páginas de ofertas tipo Trivago, portales de viajes, páginas de ventas privadas,… nunca ofrecen los precios más económicos. No sé porqué, pero pasa lo mismo que con el transporte: te pones a simular la compra (es decir, como si fueras a reservar) y el precio empieza a inflarse de manera exponencial. Los “desde 30€” no se cumplen nunca y las ofertas de hoteles siempre suelen ir relacionadas con lo peorcico que puedes encontrarte en alojamientos.

Mención especial a Trivago, que a veces los precios son por persona y noche, otras por habitación,… y puede hacerte creer que puedes optar por fin a ese tipo de hotel tan chulo con el que llevas tiempo soñando y luego resultar que casi triplica el presupuesto del viaje.

Yo suelo mirar los hoteles en Booking y en Central de Reservas. En cuanto a precios y ofertas es lo que mejor me ha funcionado hasta ahora. Mi método es el siguiente:

  1. Busco en booking los hoteles de la zona.
  2. Si un hotel me gusta, miro los comentarios tanto en booking como en tripadvisor.
  3. Miro en Central de Reservas si hay mejor precio. Hago lo mismo en la página del hotel.
  4. Si entra dentro de lo que busco, me guardo en un word el hotel, junto con oferta encontrada, fotos, precio, situación y puntuación en tripadvisor.

Puede parecer algo tonto, pero creando estas fichas de los hoteles y teniéndolas todas en un mismo word no tengo que estar intentando acordarme dónde había visto ese hotel tan chulo.

Una vez tengo un pequeño listado de hoteles, lo que hago es ir descartando. Muchas veces puede parecerte interesante un hotel pero encuentras tres más que se ajustan mejor a tus pilares básicos. Así que, ¿para que seguir guardándolo? Si me cuesta decidir o cuando la lista se me hace muy larga, lo que hago es ir emparejando los hoteles e ir decidiendo: ¿cuál me gusta más, éste o éste otro? y así voy descartando hasta que llego a dos o tres finalistas.

Si lo que quiero es buscar sitios con encanto, intento buscar en blogs de gente de la ciudad o del país. Si optas por un apartamento, hay una web que me gusta mucho, que funciona a nivel mundial y que tiene unos alojamientos de revista a muy buen precio: WIMDU.es

 

CÓMO CREAR TU GUÍA DEL VIAJE

Una vez tienes el transporte y alojamiento decididos, toca ver qué visitar, qué hacer, dónde comer, etc.

Y para ello lo que yo hago es prepararme una Guía del Viaje, que imprimo y me llevo a las vacaciones. Con rutas, información, y todo lo necesario para no perderme nada.

¿Cómo puedes hacerlo?

1º Crea un archivo en Word donde ir metiendo toda la información que encuentres:

Según el tipo de viaje (más largo, más corto, de descanso, de visitar sitios, etc) creo un sólo archivo para todo o creo varios archivos para que toda la información quede separada y bien organizada desde el principio.

Por ejemplo, para la luna de miel que fui a Tailandia, iba a visitar varias zonas del país así que preparé word para cada zona (Qué ver en Bangkok, Qué hacer en Bangkok, Qué ver en Krabi, Rutas por Bangkok, Moverse por Bangkok, Comer en Bangkok, Masajes, …). Luego estaba el problema del idioma y la comida, así que preparé otros archivos de texto para cada tema.

La idea es que, en vez de mezclar un montón de información variada y sin un orden en un mismo sitio, la separes para poder echar mano de ella cuando te haga falta en destino sin volverte loca buscando dónde estaba esto o aquello.

2º Crea la estructura de la Guía de Viaje:

Por ejemplo, mi último viaje fue a Gran Canaria. Allí tenía claro que había varios temas o tipo de visitas a hacer y creé la siguiente estructura dentro de un mismo word que llamé “Qué Visitar”: Ciudades / Playas / Naturaleza / Deporte.

Para Tailandia tenía muchas cosas para hacer y ver, y como has visto antes preparé varios documentos (cada uno con su estructura). Por ejemplo, en el documento de “Qué ver en Bangkok” tenía la siguiente estructura: Templos y Palacios / Parques / El Río / Mercados / Barrios / Centros Comerciales / Otros / etc

Para París y Estambul por ejemplo, preparé la estructura por zonas…

La idea es que prepares una estructura básica dónde puedas ir guardando la información que encuentres de manera ordenada desde el principio. Si luego te hace falta aumentarla, ya habrá tiempo. Y si ves que se te acumula demasiada información, lo mejor es separar a otro archivo de texto.

3º Busca información en las páginas oficiales de Turismo:

Yo comienzo siempre por aquí. ¿Qué visitar o qué hacer? Lo mejor es recopilar la primera información en las páginas oficiales de turismo. Normalmente suele estar organizada y te puede ayudar a crear la estructura de tu archivo.

Lo que yo hago es ir guardándome el nombre del sitio a visitar, junto a alguna foto y descripción. Si encuentro información de varias web, suelo separarlas de alguna manera para, cuando haga el repaso final, quitar lo que no me aporte datos de interés y quedarme sólo con lo realmente útil.

4º Busca información en Blogs:

Lo siguiente que hago es buscar información de blogueros que hayan estado allí, con sus fotos reales y comentarios.

Muchas veces encontrarás Rutas. Un consejo: crea un archivo de texto o carpeta en el ordenador aparte que se llame “Rutas” y ve guardando allí toda esa información.

5º Busca información en el Foro los Viajeros:

Esto es opcional, pero para mí es un imprescindible debido a la cantidad de información que puedes encontrar ahí: consejos, rutas, actividades para hacer, recomendaciones, …

Además está muy bien estructurado. Tienes por un lado el foro, donde está la información resumida y de muy diversos temas y luego es muy interesante la parte de Diarios de Viajes, qué te va a dar muchas ideas para preparar tus rutas, ver lo que vale la pena y lo que no. En definitiva, para conocer la experiencia de personas como tú y como yo que han estado allí antes.

6º Ordena y Simplifica toda la información:

Ésta es una etapa fundamental. Por un lado, te va a ayudar a aclarar todas tus ideas y, por otro lado, te va a ayudar a deshacerte de toda la información innecesaria que has ido recopilando.

Yo suelo utilizar un montón de colorines en mis guías de viaje. Por ejemplo: para separar el qué ver, del qué hacer, utilizo un fondo de un color u otro, los consejos los resalto en otro color, etc.

Es muy útil y te ayuda a identificar mejor, visualmente, la información que quieres encontrar.

7º Imprime tu Guía de Viaje:

Una vez que ya tienes toda la información lista, lo mejor es que te la imprimas y la lleves contigo en el viaje. Te aseguro que no te vas a separar de ella en ningún momento y te va a ser muy útil, sobre todo en esos momentos de bloqueo en los que te preguntas: ¿y ahora qué puedo hacer?

Yo la imprimo siempre como si fueran libritos (cada documento por separado), en un folio normal que luego doblo y grapo a tamaño A5. Desde el word puedes elegir imprimir en formato libro y así te sale todo listo para llegar y guardar. Si no sabes cómo hacerlo, aquí tienes un tutorial paso a paso.

Lo mejor para mantener tus guías de viaje a salvo de romperse, mojarse o cualquier imprevisto, es que las lleves protegidas. Yo utilizo carpetitas de plástico tamaño A5 (tipo a éstas), que son muy cómodas porque puedes llevarlas en cualquier bolso. Para Tailandia, que llevaba un montón de guías, lo que hice fue llevarme una carpeta de fundas (tipo a éstas) y así cada día lo único que hacía era coger la guía que me iba a ser útil ese día concreto (y no tenía que cargar con todas todos los días).

 

MIS GUÍAS DE VIAJE

Quiero compartir contigo las guías de viaje que he ido haciendo hasta ahora. Tanto para amigos como para mí, para que veas ejemplos gráficos de cómo lo hago yo y por si te puede ser de utilidad para tu próximo viaje.

Es importante que tengas en cuenta que toda la información que hay en las guías está sacada de internet (páginas web, foros, blogs, etc), no la he escrito yo, y es lo que me ha servido a mí y mis conocidos para no perdernos nada en los viajes que hemos hecho. También tienes que tener en cuenta que muchos datos de precios, horarios y demás puede que sean antiguos, por lo que lo mejor es que actualices esa información antes de tu viaje.

Si haces alguna y te apetece compartirlas, puedes poner el enlace en los comentarios. ¡Seguro que nos puede ser de utilidad a un montón de personas! Y si te ha resultado de utilidad este post, me encantaría que compartieras en las redes sociales.

¡Lo dicho, espero que te sean de utilidad las mías!

 

Y tú, ¿cómo preparas tus viajes?

¿También haces tus propias Guías de Viaje?

***

El post de Cómo organizo mis Viajes (parte 2) y Cómo crear una GUÍA de tu VIAJE aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

Cómo organizo mis Viajes (parte 2) y Cómo crear una GUÍA de tu VIAJE

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Gestión del Tiempo, Mis Historias, Uncategorized

Suele haber una serie de temas sobre los que la gente suele preguntarme: de dónde sacas tiempo, cómo puedes hacer tantas cosas al día, cómo se hace tal y tal cosa, dónde encuentro esa información, …

Hay una de ellas con la que disfruto un montón (sobre todo cuando lo voy a disfrutar yo) y es el tema de organizar viajes.

No es que viaje mucho ahora, el money no lo permite pero en el fondo sé que ya llegará el momento de recorrer medio mundo. Sin embargo, tras años organizando mis viajes pasados y viajes para algún amigo que sí tiene la suerte de poder viajar por sitios increíbles, he desarrollado una metodología de trabajo para conseguir tres cosas:

  • Primero, no volverme loca en el intento perdiendo el poco y valioso tiempo del que no solemos disponer.
  • Segundo, que la cosa no se vaya de madre. Hay que conseguir lo mejor al menor precio posible.
  • Tercero, tener todo organizado para no perderte nada en el destino. No hay nada peor que volver con la sensación que te has dejado sin ver y hacer un montón de cosas.

Cómo se acercan las vacaciones de verano, voy a compartir contigo esta metodología y mi experiencia por si puede serte de utilidad.

Decirte antes de empezar que soy bastante aventurera y huyo de los viajes organizados como el aceite del agua. Así que, si eres de las que prefieres ir a lo seguro y que te lo den todo hecho en la agencia, este post no te servirá de mucho. Y si eres de las que prefiere viajar por su cuenta, la aventura de ser libre, de ir a un sitio u otro a tu antojo, alejarte de las rutas turísticas y perderte entre las calles y habitantes de los sitios que visitas… Este post puede serte de utilidad.

PRIMERA PARTE: PRESUPUESTO y ¿DESTINO?

Este suele ser uno de los primeros quebraderos de cabeza: ¿a dónde ir?

A no ser que lo tengas decidido de antemano, lo primero que tienes que tener claro es el presupuesto del viaje. ¿Viajarás sola, en pareja o con más gente?

Viajar sola suele salir por norma general casi igual de precio que viajar dos personas. Así está la cosa. No obstante, existen soluciones de alojamiento que pueden salirte muy bien de precio (como hostales, Bed and Breakfast, hoteles pequeños, …). No tengo mucha experiencia en el tema y si buscas en google te aparecen un montón de blogs especializados en este tipo de viajes, aunque si puedo decirte que siempre que he viajado sola lo he hecho a Bed and Breakfast (B&B) con mucho encanto que me han salido tirados.

Cuando viajas con gente el presupuesto lo suele marcar la persona que tenga menor presupuesto. En un grupo de amigos seguro que podéis echar una mano entre todos si queréis mejorar alguna partida del viaje pero por educación, suele ser la norma a seguir.

A la hora de calcular el presupuesto tienes que tener en cuenta los GASTOS BÁSICOS que, sí o sí, vas a tener en destino:

  • Transporte hasta allí
  • Alojamiento
  • Comidas
  • Transporte en el lugar de destino (coche de alquiler, tranvía, bicicleta, moto, …)
  • A veces: transporte del aeropuerto al destino

Normalmente sólo se tiene en cuenta el transporte y el hotel y si no tienes en cuenta el resto de partidas, cuando tengas ya montado tu viaje ideal en la cabeza te darás cuenta que no te lo puedes permitir.

[Tweet “¿Estás organizando un viaje? No te olvides de estos Gastos Básicos”]

Personalmente suelo huir de las ofertas de portales de viajes porque el precio que dan nunca es el final (siempre se incrementan con mil tasas u opciones) y los hoteles suelen ser una mi****, pero podrían darte una idea del presupuesto necesario (aunque ya te digo que hay mil opciones con las que poder rebajarlo y que entre en tu presupuesto).

Si te da igual el destino, ¡hay una opción dentro de la web de KAYAK que me encanta! Es el apartado EXPLORE:

¿En qué consiste? Tan sólo tienes que seleccionar el aeropuerto desde el que saldrías y las fechas del viaje y te muestra en un mapa del mundo todos los destinos a los que puedes volar desde ese aeropuerto y los precios en las fechas elegidas.

Kayak Explore

¡No me digas que no es fantástico!

SEGUNDA PARTE: BÚSQUEDA DE TRANSPORTE

Lo primero de todo es saber con qué medios de transporte vas a poder llegar a tu destino: coche, autobús, tren, barco, avión, … Y, a partir de aquí, ya entran tus gustos personales: si prefieres viajar más cómoda, en menos tiempo, si te da igual sacrificar ambas cosas por ir en el medio más barato, …

También tendrás que tener en cuenta si puedes llegar al destino a través de varios puntos. Es decir, a Japón por ejemplo, puedes entrar por varios aeropuertos y, según las fechas, te podría salir mejor entrar por uno y terminar tu ruta en otro punto del país o al revés. Hay otros destinos, por ejemplo, a los que sólo puedes acceder a través de un aeropuerto.

Así que lo primero que toca hacer es averiguar CÓMO LLEGAR:

  • Yo suelo buscar en google: “como llegar Ibiza” (el destino que sea). Suelen salir páginas o algún blog donde te explica a través de qué medios puedes llegar al destino (no te vuelvas loca. Si no aparece en la primera página de google cambia la frase de búsqueda y no vayas buscando la información de página en página).
  • Otra opción es acudir al Portal Oficial de Turismo (Official tourism site) y una vez allí, buscar la información de cómo llegar (how to arrive, how to get here, travel to, …).

NOTA: Si tienes problemas con el idioma, lo que te recomiendo siempre: utiliza el navegador Chrome y selecciona la opción de traducción automática. Así, visites la página qué visites, en el idioma que sea, te traducirá siempre al español.

AVIÓN

Si has elegido viajar en avión y no quieres pegarte días y días buscando precios de vuelos por mil páginas web, te recomiendo estos dos comparadores. Son los que utilizo yo en mis viajes:

En los comparadores verás que te da la opción de “comparar” con otros portales de viajes. Mi recomendación: No selecciones estas opciones, te volverás loca con las miles de pantallas y precios que aparecerán.

Lo primero que hago siempre es mirar el precio a través de un comparador (kayak o jetcost) y después, miro el precio en la fecha elegida a través de la web de la compañía (no vaya a ser que haya una oferta especial y salga más barato). Te recomiendo también que no te quedes en la primera página donde aparecen los precios, tanto para una opción u otra, y avances como si fueras a comprar el billete (sin llegar a hacerlo) para ver cómo se queda realmente con las tasas y opciones finales (facturar maleta, elegir asiento, contratar un seguro, pagar con Paypal, etc).

Si tus FECHAS son FLEXIBLES, Jetcost tiene una opción muy buena para buscar el día que sale más barato viajar:

Desde la pantalla principal de “Vuelos”, selecciona las fechas aproximadas, origen y destino. Una vez estás en la pantalla de búsqueda, verás que en la parte de arriba aparece un link que pone: “Compara los precios a + o – 3 días”. Haz click ahí:

Jetcost Búsqueda Fechas FlexiblesB

Cuando le das a ese enlace, aparece una tabla con precios según la fecha de ida y vuelta que hayas elegido. Si le vas dando a las flechas para mover ambas fechas puedes llegar a encontrar un precio muy inferior:

Jetcost Búsqueda Fechas Flexibles2

Si prefieres tratar directamente con cada compañía o tan sólo te interesa saber todas las que vuelan a ese destino (no todas salen en los comparadores), lo mejor es acudir a la página web oficial del Aeropuerto y buscar el apartado donde aparezcan las líneas o compañías aéreas que operen allí (Airlines, operating airlines, …). Suele estar en el apartado de “Flight Information”.

No te olvides de buscar el precio del transporte o cómo llegar del aeropuerto al destino (sobre todo si vuelas con compañías de bajo coste que suelen dejarte en aeropuertos lejanos a la ciudad).

Otra opción a tener en cuenta es cuando el vuelo hace alguna escala antes de llegar a destino. Vale la pena valorar si te da tiempo a hacer algo de turismo antes de coger el siguiente vuelo (incluso hacer una parada de un par de días y aprovechas viaje para visitar otra ciudad).

TREN

La página web de Renfe no es una de mis preferidas. Es bastante caótica y si quieres encontrar alguna información concreta (como los precios) puedes perder bastante tiempo yendo de un enlace a otro de la web. Lo más rápido y sencillo para saber horarios y precios de los días en los que quieres viajar es irte a la página principal y rellenar la columna de la izquierda como si fueras a comprar el billete.

Si tienes varias estaciones en una ciudad, lo mejor es elegir siempre el nombre de la ciudad que lleva un “(*)” al lado:

Renfe

Te aparecerá un listado con los precios de ida y horarios y después, los precios de vuelta y horarios. Hay algunas opciones que puedes tener en cuenta:

Renfe buscador

  • En la web de Renfe no hay buscador de fechas flexibles como teníamos en el caso de Kayak o Jetcost. Para varias fechas no queda otra que ir moviendo “Día Antes” o “Día Después” en el apartado que aparece en la parte de arriba con los datos del viaje.
  • Si quieres que sólo te aparezcan los precios más baratos, haz click donde pone: “Precios más económicos”.
  • La tarifa Mesa puede parecer la más barata a simple vista pero ten en cuenta que es para reservar los 4 sitios de la mesa. Por tanto, si no vais cuatro personas no suele salir a cuenta.
  • La tarifa Promo suele ser la más barata. Muchas veces incluso podrás viajar en clase preferente a un precio inferior que la clase Turista. La diferencia entre una y otra: en la preferente se viaja muuuuy cómoda y además te dan algo de comer (la cena o comida incluso según la hora a la que viajes). Ojo porque lo malo de la tarifa promo es que no admite cambios: Es decir, si llegas a la estación con tiempo, te tocará esperar. Y si llegas tarde, te tocará comprarte otro billete y pagarlo entero.
  • Las tarifas Ida y Vuelta y Flexible sí admiten cambios.

Otros puntos a tener en cuenta:

  • En el precio del AVE te entra el precio del cercanías, si tuvieses que coger alguno. En las máquinas de la estación donde sacas los billetes de cercanías tan sólo tienes que introducir tu número de billete de Ave.
  • Hay zonas en las que te entra también el billete de autobús a poblaciones cercanas (infórmate).
  • Si vas a dejar el coche en el parking de la estación, entérate de lo que te va a costar antes de sacar el billete. Hay estaciones en las que te entra el parking de todo el día si pagas la tarifa normal de Ave (es decir, que no tenga ningún tipo de descuentos).

Para viajes en tren fuera de España:

Lo más sencillo es ir siempre a la página web de la estación de tren del destino. Habrá sitios en los que te interesará coger algún bono de “x” viajes, bonos de turista (los hay por días de estancia) y también vale la pena ver si es más barato cogerlo en destino o con antelación a través de la web.

Si vas a viajar en tren por toda Europa, no te olvides de echarle un vistazo a la página de RAIL EUROPE.

AUTOBÚS

En ocasiones puede que valga la pena invertir unas pocas horas más en el viaje y ahorrarte algo de dinero en el transporte. En autobús me he recorrido casi toda Europa de niña. No es que sea la opción más cómoda (imprescindible llevarte algo de lectura, algo de abrigo por si ponen el aire acondicionado, algo de picar y un buen cojín de los que te sujetan el cuello para dormir), pero puede valer la pena.

La mejor opción es irte directamente a la web de la estación de autobús de destino para ver qué compañías operan hasta allí. O buscar en google: “Bus Origen Destino” (ejemplo: “bus Zaragoza París”) para ver ofertas y precios.

COCHE

Si te estás planteando viajar en coche, yo suelo consultar la ruta y precio aproximado en dos sitios:

  • Si quiero saber el tiempo más real posible que me va a costar llegar del origen al destino, lo consulto en Google Maps.
  • Si quiero saber el coste aproximado, me voy a Vía Michelin.

Coste (en tiempo):

Si te vas a google maps puedes mirar de forma sencilla y rápida cuánto tiempo te costaría llegar a un determinado sitio. Por ejemplo, quiero ir de Zaragoza a París. Lo podría mirar de dos maneras distintas:

1. Busco directamente en el buscador de google: “Zaragoza París” y luego le doy al enlace de “Maps”:

Google2

2. Otra opción (más larga): Me voy a google maps y pongo “París”. Después le doy a la opción “Cómo Llegar”:

Google1a

Te aparece un recuadro nuevo dónde puedes meter el origen (e incluso seleccionar el medio de transporte para llegar a través de los iconos que te aparecen justo encima):

Google1b

Una vez has realizado la búsqueda te aparece un mapa con las posibles rutas: en azul la que aparece por defecto. En gris, otras opciones (si haces click en las rutas en gris te saldrán sus datos):

Google3

Si quieres aprovechar el viaje en coche para preparar tu propia ruta, puedes añadir todas las etapas que te apetezcan:

Google4

Google5

Ya ves que es muy sencillo.

Coste (combustible y peajes):

Cómo te contaba antes, ésta es la mejor opción para ver el tiempo real que te va a costar llegar a algún destino en coche. Pero claro, no nos podemos olvidar del coste que puede suponer entre combustible y peajes. Mi recomendación, hazlo a través de la web de Vía Michelin:

Una vez dentro de la página, tienes que irte al apartado de la izquierda que pone “Calcule su itinerario”. Una vez introduces los datos, te aparece un Resumen del Itinerario con un precio aproximado:

ViaMichelin1

No te olvides de ajustar las Opciones de Ruta a la tuya para tener un gasto más real (sobre todo el referente a tipo de combustible y precio):

ViaMichelin2

Normalmente suelo tirar un poco al alza con respecto a lo que me aparece en Vía Michelin por si hay algún peaje de mayor coste que el del cálculo. También tienes que acordarte que hay que volver, por lo que ese gasto multiplícalo x 2.

***

EN RESUMEN:

Una buena planificación es la clave para conseguir ahorrar lo máximo posible en el viaje sin sacrificar nada por ello.

Lo primero a tener en cuenta siempre es el presupuesto con el que cuentas, en el que no te puedes olvidar de incluir los Gastos Básicos (transporte hasta el destino, alojamiento, comidas, transporte en el lugar del destino y, en algunos casos, transporte del aeropuerto o estación a la ciudad destino).

Si te da igual el destino, te recomiendo que le eches un vistazo al apartado Explore de la web de Kayak, que te muestra los precios de volar a cualquier destino desde el aeropuerto que elijas.

El primer paso para preparar tu viaje: Buscar el transporte hasta el destino

En la web oficial de la embajada de turismo es dónde más rápido vas a encontrar los distintos medios a través de los que podrás llegar allí. Una vez tienes esa información, ya puedes centrarte en su búsqueda.

Si vas a viajar en avión, te recomiendo dos cosas:

  • Utiliza un comparador de vuelos (kayak o jetcost son, a mi gusto, los que mejor resultado dan). Una vez hayas elegido el vuelo que se ajusta a presupuesto, vete a la web de la compañía por si hubiera alguna oferta mejor.
  • Simula que vas a realizar la compra del billete para ver cómo queda el precio final realmente tras todas las tasas y extras que no suelen aparecer en la primera página de compra (como facturar maletas, elegir asiento, tasa por pagar por paypal, seguros, etc).

Si viajas además con compañía de bajo coste, suele dejarte en aeropuertos que están bastante lejos del destino, por lo que no olvides buscar información sobre el coste hasta la ciudad elegida.

Si vas a viajar en tren en España, no queda otra que hacerlo a través de Renfe. Échale un vistazo a los trucos que te he puesto antes y ten en cuenta que en el precio del ave va incluido el precio del cercanías y si no eliges ningún descuento, suele incluir el precio del parking (infórmate en tu estación).

Para viajes en tren fuera de España siempre hay que tener en cuenta opciones de ahorro como bonos de “x” días, de “x” viajes, … y vale la pena investigar un poco para ver si sale más a cuenta cogerlo a través de la web o directamente en destino.

No descartes viajar en autobús si tu presupuesto es más limitado. Puede que la comodidad no sea la misma pero igual te vale la pena el esfuerzo.

Y si te planteas la posibilidad de viajar en coche, tienes que calcular por un lado el tiempo que te costaría el viaje (lo mejor, a través de google maps) y el coste del combustible y peajes (te recomiendo a través de Vía Michelin).

***

Para no volverte loca con tantas opciones u ofertas, yo suelo hacerme una tabla en Excel con todas las opciones que voy barajando, en la que incluyo los medios de transporte, el origen y destino, el coste económico, en tiempo, etc.

He preparado una tabla de excel muy sencilla para que puedas hacer tus propios cálculos en tu próximo viaje. Puedes descargándotela haciendo click en la imagen de debajo:

Excel Transporte

Esta ha sido la primera parte. Espero que te haya resultado útil.

La semana que viene te explicaré cómo encontrar el mejor alojamiento, cómo preparar la ruta de viaje sin morir en el intento y cómo hacer tu propia Guía del Viaje para no olvidarte nada cuando estés allí.

 

¿Tienes algún truco a la hora de organizar tus viajes?

¿Nos recomiendas alguna web dónde encontrar los mejores precios sin gastar tiempo y esfuerzo?

¿Se te ocurre alguna recomendación que no haya incluido en el post?

 

[Tweet “Cómo organizar un viaje sin morir en el intento”]

***

El post de Cómo organizo mis Viajes (parte 1) aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

Cómo organizo mis Viajes (parte 1)

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Cambio de Vida y Superación Personal, Gestión del Tiempo, Uncategorized

Muchas veces me he sentido frustrada, culpable, por tener mil ideas en la cabeza y soñar con llevarlas todas a cabo. El problema es que casi todas las veces que he comenzado a hacer realidad alguna de esas ideas, he terminado por desmotivarme y dejarlas a mitad. Así, sin razón aparente.

Al igual que con el ciclo de nuestras pasiones, la euforia de comenzar un proyecto nuevo se esfuma pasado un tiempo. No entiendo muy bien porqué, pero algo pasa que hace que termine aburriéndome o sintiendo pereza por seguir.

El fin, es siempre el mismo: dejar las cosas a mitad.

Esto es algo que nos puede ocurrir muchas veces, no siempre tenemos porque terminar todo lo que empezamos. El problema reside cuando comenzamos a que la cantidad de proyectos inacabados supera a la cantidad de proyectos terminados.

¿Qué está ocurriendo?

¿Cómo te afecta?

A mí, por lo menos, me paraliza, me desmotiva y me hace sentir en cierta manera fracasada o que algo está fallando.

¿Estaré eligiendo correctamente los proyectos que empiezo? ¿En qué me estaré equivocando?

¿A ti también te pasa?

¿Sientes que es una historia que siempre se repite? ¿no sabes cómo ponerle solución?

He estado buscando causas y soluciones por internet y esto es lo que he encontrado.

 

CAUSAS:
1. Nos enamoramos del proyecto y no nos fijamos en los “peros”.

Esta es la causa más común. Al igual que nos pasa cuando descubrimos una nueva pasión, nos cegamos, no podemos dejar de pensar en otra cosa. Ese nuevo proyecto que vamos a comenzar nos parece igual de maravilloso, nos hace sentir mariposas en el estómago.

Todo parece muy bonito al principio y, tanto es así, que no nos fijamos en lo que se esconde realmente detrás: Los obstáculos, las piedras del camino, los “peros” de ese proyecto.

El problema es, como en cualquier relación, cuando comienza a desvanecerse ese halo inicial que trae el enamoramiento y comienzan a aflorar los inconvenientes del proyecto: cuando nos topamos con ellas, nos rendimos. Realmente no es lo que íbamos buscando. Así que lo abandonamos.

2. No quiero que la diversión se acabe.

En parte está un poco relacionado con la causa anterior: nos volvemos adictas a la primera fase del proyecto, la bonita, la llena de ilusiones.

¿Conoces a alguna persona que siempre va saltando de una pareja a otra tras sólo unos meses de relación? Pues seguramente le ocurra lo mismo.

No queremos caer en la rutina, llegar a la parte aburrida, así que preferimos dejarlo en este punto y buscar un nuevo proyecto que nos haga mantenernos en la ilusión de comenzar algo nuevo.

3. Me he puesto el listón demasiado alto.

Esto suele ocurrir cuando has triunfado con algún proyecto anterior. Sientes que has dejado el listón tan alto que va a ser difícil conseguir el mismo nivel de resultados. Y, si no lo ves claro, optas por la solución más fácil: abandonas, antes que fallar.

4. Comienzas las dudas: ¿Y si no gusta?

Otra de las causas, cuando te haces dudar a ti misma constantemente: ¿es lo suficientemente bueno? ¿y si no les gusta a los demás? Dependes tanto de la opinión de los demás que se instala la inseguridad en ti, en tu cabeza y en tu proyecto. Comienzas a dudar y al final optas por el mismo camino que en el caso anterior: vuelves a decir dejarlo en ese punto antes que hacer algo que no sea del todo bueno o que te haga sentir fracasada ante los demás.

 

7 POSIBLES SOLUCIONES
1. Busca un patrón:

Piensa en todas las veces que has empezado y dejado a mitad algún proyecto o idea. Seguramente haya algún patrón del que no estás siendo consciente.

Prueba a escribir en un cuaderno todos esos proyectos inacabados y ahora responde para cada uno:

  • ¿Qué te motivó a empezarlo?
  • ¿Cuándo lo abandonaste?
  • ¿Por qué lo abandonaste?
2. Se realista con lo que te propones:

¿Aprender chino en un mes? ¿Ordenar toda la casa en un fin de semana? Quizás no estás estableciendo los plazos adecuados para llevar a cabo esos proyectos. Sé realista y consciente que las cosas se consiguen pasito a pasito. No intentes saltarte ninguna fase del proceso ni quieras correr demasiado.

Establece un plan para conseguirlo, define los pasos que tienes que seguir para conseguirlo y desglósalos o divídelos en los mini-pasos más pequeños que puedas dar (aquí te enseño cómo).

3. ¿Te apasiona realmente ese nuevo proyecto?

Si la respuesta no es un “¡¡¡SÍ!!!” rotundo, ni te molestes en perder el tiempo con él. Si comienzas algo que no te remueve todo por dentro, será muy difícil mantener la motivación que te ayudará a superar obstáculos, aguantar si se alarga más de lo esperado y trabajar lo que haga falta para llevarlo hasta el final.

Si sientes que estás medio motivada pero no terminas de sentir esa pasión que no te deja dormir por las noches, también puedes probar a informarte un poco sobre el tema antes de lanzarte a la piscina del todo, hacer algún curso, hablar con alguien que esté en el punto al que te gustaría llegar con ese proyecto… Si la cosa no te convence, mejor no empezarlo. Sin embargo, si con lo que has probado o visto sientes que comienzas a apasionarte, es buena señal. ¡Igual vale la pena intentarlo!

4. Mantén la mirada fija en el objetivo final:

¿Cuál es la razón por la que comenzaste con ese proyecto? Realiza un moodboard o tablero inspiración en el que crees un collage con imágenes, citas, texturas, … cualquier cosa que te recuerde a cómo será tu vida o te gustaría que fuese cuando hayas terminado ese proyecto. Tenlo siempre a mano, intenta verlo todos los días y recurre a él siempre que sientas que la pasión disminuye para recordarte porqué comenzaste y te comprometiste a hacerlo.

Éste por ejemplo, es el que hice antes de comenzar con el blog y verlo me ayuda mucho a mantener el foco en el fin que deseé al principio:

 

MoodBoard Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos

 

5. Deja a un lado el perfeccionismo:

Ya lo vimos la semana pasada. Evita que se convierta en una excusa para no terminar las cosas. Si nunca es lo suficientemente bueno para ti o siempre se te ocurren excusas para no terminar un proyecto, échale un vistazo al post de la semana pasada para ver cómo puedes solucionarlo.

6. Deja de procrastinar:

Comprométete contigo misma. Si dijiste que terminarías el proyecto en 3 semanas, cumple tu promesa y no caigas en la tentación de ponerte a hacer otra cosa y dejar ese proyecto para otro momento. No subestimes el poder de una satisfacción temporal por la satisfacción de haber terminado algo con lo que te habías comprometido contigo misma. La diferencia es brutal.

Trabajar bajo presión es sinónimo de conseguir unos peores resultados. Si vas dejando las tareas del proyecto para más tarde y al final se te acaba el plazo marcado, tu cabeza no rendirá igual y además no trabajarás a gusto. Hacer las cosas sin pasión es la peor manera de trabajar.

¿Qué has estado procrastinando y haciendo otras actividades “más apetecibles”? Apárcalas a un lado y vuelve a poner en marcha la maquinaria. Coge una tarea cualquiera del proyecto y ¡ponte con ella!

7. Las reglas están para romperlas:

Si te has marcado una serie de pasos para hacer un proyecto y te apetece hacer uno antes que otro, sin seguir el orden lógico establecido. ¡Hazlo! He leído que es una manera muy efectiva para sentirte siempre motivada ya que siempre vas a hacer lo que te apetece hacer en ese momento, sin que tenga que ser necesariamente: paso 1, luego el 2, luego el 3…

***

Cómo ves, soluciones hay muchas. ¿Sufres de este bloqueo? ¿Te animas a buscar tu patrón de abandono?

Yo, la verdad, me siento un poco cansada de estar dejando siempre todo a medias y me gustaría comenzar a llevar a cabo alguna de mis ideas y sueños. He elegido el proyecto de transformar mi casa en un hogar, que dejé a mitad a principios de año.

¿Te unes? ¿Qué proyecto de los que tienes a medias te comprometes a terminar?

***

Bundle Gastronomía

* El Plazo para conseguir el Bundle termina el 18 de Diciembre de 2018.

Ayuda, ¡estoy bloqueada! – No termino las cosas que empiezo

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Cambio de Vida y Superación Personal, Gestión del Tiempo, Uncategorized

Muchas veces me he sentido frustrada, culpable, por tener mil ideas en la cabeza y soñar con llevarlas todas a cabo. El problema es que casi todas las veces que he comenzado a hacer realidad alguna de esas ideas, he terminado por desmotivarme y dejarlas a mitad. Así, sin razón aparente.

Al igual que con el ciclo de nuestras pasiones, la euforia de comenzar un proyecto nuevo se esfuma pasado un tiempo. No entiendo muy bien porqué, pero algo pasa que hace que termine aburriéndome o sintiendo pereza por seguir.

El fin, es siempre el mismo: dejar las cosas a mitad.

Esto es algo que nos puede ocurrir muchas veces, no siempre tenemos porque terminar todo lo que empezamos. El problema reside cuando comenzamos a que la cantidad de proyectos inacabados supera a la cantidad de proyectos terminados.

¿Qué está ocurriendo?

¿Cómo te afecta?

A mí, por lo menos, me paraliza, me desmotiva y me hace sentir en cierta manera fracasada o que algo está fallando.

¿Estaré eligiendo correctamente los proyectos que empiezo? ¿En qué me estaré equivocando?

¿A ti también te pasa?

¿Sientes que es una historia que siempre se repite? ¿no sabes cómo ponerle solución?

He estado buscando causas y soluciones por internet y esto es lo que he encontrado.

 

CAUSAS:
1. Nos enamoramos del proyecto y no nos fijamos en los “peros”.

Esta es la causa más común. Al igual que nos pasa cuando descubrimos una nueva pasión, nos cegamos, no podemos dejar de pensar en otra cosa. Ese nuevo proyecto que vamos a comenzar nos parece igual de maravilloso, nos hace sentir mariposas en el estómago.

Todo parece muy bonito al principio y, tanto es así, que no nos fijamos en lo que se esconde realmente detrás: Los obstáculos, las piedras del camino, los “peros” de ese proyecto.

El problema es, como en cualquier relación, cuando comienza a desvanecerse ese halo inicial que trae el enamoramiento y comienzan a aflorar los inconvenientes del proyecto: cuando nos topamos con ellas, nos rendimos. Realmente no es lo que íbamos buscando. Así que lo abandonamos.

2. No quiero que la diversión se acabe.

En parte está un poco relacionado con la causa anterior: nos volvemos adictas a la primera fase del proyecto, la bonita, la llena de ilusiones.

¿Conoces a alguna persona que siempre va saltando de una pareja a otra tras sólo unos meses de relación? Pues seguramente le ocurra lo mismo.

No queremos caer en la rutina, llegar a la parte aburrida, así que preferimos dejarlo en este punto y buscar un nuevo proyecto que nos haga mantenernos en la ilusión de comenzar algo nuevo.

3. Me he puesto el listón demasiado alto.

Esto suele ocurrir cuando has triunfado con algún proyecto anterior. Sientes que has dejado el listón tan alto que va a ser difícil conseguir el mismo nivel de resultados. Y, si no lo ves claro, optas por la solución más fácil: abandonas, antes que fallar.

4. Comienzas las dudas: ¿Y si no gusta?

Otra de las causas, cuando te haces dudar a ti misma constantemente: ¿es lo suficientemente bueno? ¿y si no les gusta a los demás? Dependes tanto de la opinión de los demás que se instala la inseguridad en ti, en tu cabeza y en tu proyecto. Comienzas a dudar y al final optas por el mismo camino que en el caso anterior: vuelves a decir dejarlo en ese punto antes que hacer algo que no sea del todo bueno o que te haga sentir fracasada ante los demás.

 

7 POSIBLES SOLUCIONES
1. Busca un patrón:

Piensa en todas las veces que has empezado y dejado a mitad algún proyecto o idea. Seguramente haya algún patrón del que no estás siendo consciente.

Prueba a escribir en un cuaderno todos esos proyectos inacabados y ahora responde para cada uno:

  • ¿Qué te motivó a empezarlo?
  • ¿Cuándo lo abandonaste?
  • ¿Por qué lo abandonaste?
2. Se realista con lo que te propones:

¿Aprender chino en un mes? ¿Ordenar toda la casa en un fin de semana? Quizás no estás estableciendo los plazos adecuados para llevar a cabo esos proyectos. Sé realista y consciente que las cosas se consiguen pasito a pasito. No intentes saltarte ninguna fase del proceso ni quieras correr demasiado.

Establece un plan para conseguirlo, define los pasos que tienes que seguir para conseguirlo y desglósalos o divídelos en los mini-pasos más pequeños que puedas dar (aquí te enseño cómo).

3. ¿Te apasiona realmente ese nuevo proyecto?

Si la respuesta no es un “¡¡¡SÍ!!!” rotundo, ni te molestes en perder el tiempo con él. Si comienzas algo que no te remueve todo por dentro, será muy difícil mantener la motivación que te ayudará a superar obstáculos, aguantar si se alarga más de lo esperado y trabajar lo que haga falta para llevarlo hasta el final.

Si sientes que estás medio motivada pero no terminas de sentir esa pasión que no te deja dormir por las noches, también puedes probar a informarte un poco sobre el tema antes de lanzarte a la piscina del todo, hacer algún curso, hablar con alguien que esté en el punto al que te gustaría llegar con ese proyecto… Si la cosa no te convence, mejor no empezarlo. Sin embargo, si con lo que has probado o visto sientes que comienzas a apasionarte, es buena señal. ¡Igual vale la pena intentarlo!

4. Mantén la mirada fija en el objetivo final:

¿Cuál es la razón por la que comenzaste con ese proyecto? Realiza un moodboard o tablero inspiración en el que crees un collage con imágenes, citas, texturas, … cualquier cosa que te recuerde a cómo será tu vida o te gustaría que fuese cuando hayas terminado ese proyecto. Tenlo siempre a mano, intenta verlo todos los días y recurre a él siempre que sientas que la pasión disminuye para recordarte porqué comenzaste y te comprometiste a hacerlo.

Éste por ejemplo, es el que hice antes de comenzar con el blog y verlo me ayuda mucho a mantener el foco en el fin que deseé al principio:

 

MoodBoard Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos

 

5. Deja a un lado el perfeccionismo:

Ya lo vimos la semana pasada. Evita que se convierta en una excusa para no terminar las cosas. Si nunca es lo suficientemente bueno para ti o siempre se te ocurren excusas para no terminar un proyecto, échale un vistazo al post de la semana pasada para ver cómo puedes solucionarlo.

6. Deja de procrastinar:

Comprométete contigo misma. Si dijiste que terminarías el proyecto en 3 semanas, cumple tu promesa y no caigas en la tentación de ponerte a hacer otra cosa y dejar ese proyecto para otro momento. No subestimes el poder de una satisfacción temporal por la satisfacción de haber terminado algo con lo que te habías comprometido contigo misma. La diferencia es brutal.

Trabajar bajo presión es sinónimo de conseguir unos peores resultados. Si vas dejando las tareas del proyecto para más tarde y al final se te acaba el plazo marcado, tu cabeza no rendirá igual y además no trabajarás a gusto. Hacer las cosas sin pasión es la peor manera de trabajar.

¿Qué has estado procrastinando y haciendo otras actividades “más apetecibles”? Apárcalas a un lado y vuelve a poner en marcha la maquinaria. Coge una tarea cualquiera del proyecto y ¡ponte con ella!

7. Las reglas están para romperlas:

Si te has marcado una serie de pasos para hacer un proyecto y te apetece hacer uno antes que otro, sin seguir el orden lógico establecido. ¡Hazlo! He leído que es una manera muy efectiva para sentirte siempre motivada ya que siempre vas a hacer lo que te apetece hacer en ese momento, sin que tenga que ser necesariamente: paso 1, luego el 2, luego el 3…

***

Cómo ves, soluciones hay muchas. ¿Sufres de este bloqueo? ¿Te animas a buscar tu patrón de abandono?

Yo, la verdad, me siento un poco cansada de estar dejando siempre todo a medias y me gustaría comenzar a llevar a cabo alguna de mis ideas y sueños. He elegido el proyecto de transformar mi casa en un hogar, que dejé a mitad a principios de año.

¿Te unes? ¿Qué proyecto de los que tienes a medias te comprometes a terminar?

***

Bundle Gastronomía

* El Plazo para conseguir el Bundle termina el 18 de Diciembre de 2018.

Ayuda, ¡estoy bloqueada! – No termino las cosas que empiezo

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Gestión del Tiempo, Pasiones y Creatividad, Uncategorized

Hace 10 meses comencé, junto a muchísima gente, un Reto para conseguir tener una vida organizada, sin caos, sin preocupaciones. Hace tan sólo 10 meses me encontraba perdida, sin rumbo. Sentía que iba de un lado a otro como un pollo sin cabeza, queriendo hacer muchas cosas pero sin conseguir hacer realmente nada.

Los proyectos se agolpaban en mi cabeza y me decía: ¿cómo darle forma sin seguir perdiendo el tiempo y sin perder la pasión?

Han pasado 10 meses  y ha llegado la hora de hablar del último paso del método Zen to Done. Para mí, sin duda, el más difícil y para el que todavía no he encontrado respuesta.

Y es que Leo Babauta, el creador del método ZTD nos habla en su último hábito de ENCONTRAR TU PASIÓN.

Antes de meterme en vereda, me gustaría darle un giro al hábito y es que más que la búsqueda de lo que te apasione lo que se debe intentar hacer es TRABAJAR y VIVIR CON PASIÓN.

Trabajar en algo que te apasiona es un detonante de la motivación muy fuerte. A mi manera de ver, casi diría que es un éxito seguro. No significa que lo que hagas vaya a ser un éxito si no que vas a hacer lo posible por conseguirlo y, funcione finalmente o no, habrá sido un éxito interior que te habrá hecho crecer, superar obstáculos y aprender.

Cuando comienzas un proyecto sin pasión, sin motivación, todo se hace cuesta arriba. Te desmotivas, no tienes fuerza para avanzar (o sientes que la vas perdiendo poco a poco), tu humor cambia, te estresas, te vuelves irritable, muchas veces incluso toda esa energía negativa te persigue y terminas trasladándola al resto de áreas de tu vida y, lo que es peor, a las personas de tu entorno.

Si te pasa esto, si sientes que algo falla, que el fuego no arde en tu interior. Ya sea con un proyecto, con una amistad, con un trabajo, tu relción de pareja, tus estudios, … Si no ha habido fuego desde el principio y no existen esperanzas de que surja, lo mejor es dejarlo ir.

No es lo mismo comenzar con una llama muy viva que va perdiendo fuerza con el tiempo, hasta que finalmente se apaga. Donde hubo fuego, siempre quedarán las brasas. Un simple soplo de aire fresco será capaz de volver a avivar esa llama dormida pero, donde nuca hubo fuego, nunca habrá llama.

Leo habla en su libro de encontrar TU pasión.

Esto es algo que a los MultiApasionados nos trae de cabeza. Sobre todo, antes de saber que eres multiapasionada y que tener muchas pasiones es algo fantástico y una gran ventaja.

Este blog comenzó a gestarse en la época en la que estaba obsesionada por encontrar “mi pasión”.

Una época muy oscura de mi vida, por cierto.

Todo el mundo te habla que debes encontrar tu (único) camino en la vida, que todos nacemos para algo (una cosa) y que todos tenemos una pasión que nos hará inmensamente feliz.

“¿Cuál es mi pasión?” me repetía una y otra vez durante esos difíciles meses. ¿Cómo elegir entre todo lo que me gusta?, ¿debería decantarme por el diseño gráfico, la fotografía, la decoración, la cocina, la organización, los animales, la estética, ……………?”

En el fondo sabía que me era imposible elegir tan sólo un camino. Eso significaría terminar aborreciendo esa pasión y seguir frustrada por no haber elegido otro de los posibles caminos.

Creo que la palabra que mejor definiría esa época es la frustración. Tampoco ayudaba que todo el mundo a mi alrededor estuviera diciéndome sin parar: “Tienes que centrarte” (que tres palabras tan odiosas). Eso sólo aumentaba mi desesperación por encontrar “mi pasión”.

¿Te suenan estas sensaciones?

Estoy convencida que sí.

Así que, multiapasionada, lo primero que debes hacer es darte cuenta y aceptar que no podemos elegir tan sólo un camino, tan sólo una pasión. La mejor opción es saber encontrar la combinación de tus pasiones, esa mezcla que te ayude a estar contínuamente en vibración, motivada, con fuego interior.

No es algo fácil. Puede llevarte poco tiempo o muchos meses (incluso años). Dicen que cuando dejas de obsesionarte con algo, aparece la respuesta que estabas buscando. Por lo que si llevas tiempo dándole vueltas al tema, lo mejor es que te olvides de ello por un tiempo y, cuando estés más relajada, eches un vistazo a tus apuntes, sin buscar nada, a ver si surje alguna idea nueva. También puedes probar a compartirlo con otra persona, porque muchas veces un punto de vista externo te aporta la luz que llevabas tiempo buscando.

Hace unas semanas, Concepción San Jerónimo, del blog Business New Generation, me hizo una vídeo-entrevista (¡¡qué te invito a ver!!) en el que me lanzaba una pregunta: ¿Qué emprender si tengo muchas pasiones?

Y cómo le conté a Concepción, hay un ejercicio que he sacado del libro Renaissance Business (del blog Puttylike, el que me descubrió el concepto de MultiApasionada y me ayudó a romper y vencer esa frustración que arrastraba desde hacía meses), mediante el que puedes aprender a encontrar EL NEXO DE UNIÓN DE TUS PASIONES.

El ejercicio de Renaissance Business está compuesto de un montón de ejercicios y preguntas que te van a ayudar a reflexionar, pero con las preguntas que le conté a Concepción en la entrevista vas a tener una base para poder comenzar a trabajar y poder encontrar ese nexo de unión que te ayude a conocer cómo combinar tus pasiones para conseguir estar siempre motivada y creativa.

Ver Ejercicio: “Cómo encontrar el Nexo de Unión de tus Pasiones”

EntrevistaQueEmprenderSiTengoMuchasPasiones

(a partir del minuto 17:56 de la entrevista)

Tanto si quieres aprovechar tus pasiones para lanzarte a emprender tu negocio, como si simplemente quieres saber cómo disfrutar de todo lo que te gusta y minimizar al máximo la fase de aburrimiento y aborrecimiento de alguna pasión, este ejercicio te ayudará.

El resultado puede sorprenderte, incluso para quien piense que lo tiene muy claro (aunque en el fondo siente que le falta algo).

Y si quieres dedicarte y vivir de lo que te apasiona, te recomiendo el libro de Puttylike. Conozco muchas multiapasionadas a las que les ha abierto los ojos (¡yo incluída!). Y aunque todavía sigo haciéndome muchas preguntas con respecto a mis pasiones, me ha ayudado mucho a entender cómo soy, mi patrón de pasiones y cómo unirlas para conseguir no aburrirme nunca de ellas.

Si tienes problemas con el inglés, no te preocupes porque el libro está en formato pdf y puedes traducirlo fácilmente con páginas web como OnlineDocTranslator (es la que yo uso para TODO lo que me descargo en inglés). Y para traducir la pagina web y el blog de Puttylike o cualquier otro en inglés, lo que siempre te recomiendo es verlo en Chrome (que te traduce automáticamente cualquier página en cualquier idioma al español).

Como realmente, más que un hábito, éste mes consiste en trabajar en un gran ejercicio de sabiduría y autoconocimiento interior, no hay enlace en Coach.me.

Te invito a que encuentres un tiempo para ti y contestes a las preguntas del ejercicio.

***

¿Te animas a poner los resultados del ejercicio? ¿Has reconocido algún patrón en tus pasiones a lo largo de tu vida?

¿Has encontrado el nexo de unión de tus pasiones? ¿Cuáles son y cómo logras combinarlo todo?

***

El post de Reto “Zen to Done”. Hábito 10: Encontrar el nexo de unión de tus Pasiones aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

Reto “Zen to Done”. Hábito 10: Encontrar el nexo de unión de tus Pasiones

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Gestión del Tiempo, Uncategorized

Una de las fases más importantes (y también una de las más difíciles) del Reto Zen to Done y de todo proceso de cambio que queramos llevar a cabo es la fase en la que debemos crear y establecer nuevas rutinas.

Se trata en general de adquirir un nuevo hábito. Algo que a los Multi-Apasionados se nos complica un poco porque debemos obligarnos a mantenernos centrados en las tareas que tenemos que hacer en cada momento.

Tienes que ver el lado positivo de todo este proceso de cambio:
  • Te va a ayudar a “centrarte”
  • Te va a ayudar a avanzar
  • Te va a ayudar a sentirte productiva
  • Y te va a ayudar, poco a poco, a ir consiguiendo todo lo que te propongas.

Y, un punto fundamental, es que te va a ayudar a aprender a ser paciente.

[blockquote quote_type=”type5″ author_name=”” width=”100%” float=”left”]Porque sí, lo más bonito y lo ideal en nuestros sueños es conseguir las cosas de hoy para mañana. Y si no lo consigues, te aburres y sientes que el cuerpo te pide cambiar a otra cosa porque “esto no te lleva a ningún lado”.[/blockquote]
Recuerda: Todos estos mensajes negativos están sólo en tu cabeza.

Te los repites una y otra vez como manera de provocarte a volver a tu cómodo sofá. Ése desde el que controlas la situación y no debes esforzarte para nada.

Si no haces caso a esas vocecillas y malévolas frases que quieren evitar que te adentres en un nuevo mundo desconocido, lo conseguirás. No al día siguiente de empezar, pero varios mañanas después lo lograrás. Ya sea tras unas semanas o tras unos meses.

[blockquote quote_type=”type5″ author_name=”” width=”100%” float=”left”]Si en todo este proceso de cambio ves que algo no funciona, no tires la toalla. Dale la vuelta a la tortilla: “Si así no funciona, ¿qué debo hacer o cambiar para conseguirlo?”[/blockquote]

Y metiéndonos con el tema del hábito de este mes:

¿Qué rutinas debo crear?

Durante estos meses has ido creando distintas rutinas, una cada mes con cada nuevo hábito. Si has ido siguiendo el Reto ZTD mes a mes (y si no puedes empezar cuándo quieras y por dónde quieras), has ido creando los siguientes hábitos:

 Así pues, ¿cómo establecer unas buenas rutinas?

Leo Babauta recomienda pararnos a pensar en lo que tenemos que hacer cada día, desde nuestras distintas obligaciones (trabajo, vida personal, actividades,…) y después de tener claro todo ello, sentarnos delante de nuestras agendas y establecer en qué franjas fijas vamos a hacer cada una de esas tareas.

Es decir:

  • Vida Personal: comidas, tareas del hogar, preparar a los peques para el cole, estudiar, meditar, sacar a pasear al perro, hacer la compra,…
  • Vida Laboral: reuniones, llamadas, revisión del correo, realización de informes,…
  • Actividades: cursos a los que estemos apuntadas, quedadas con amigos, hacer ejercicio,…
  • etc
Una vez has visto las cosas que sí o sí debes o quieres hacer, es el momento de coger tu agenda (mejor si tiene visión semanal) y empezar a jugar con los horarios para establecer unas franjas fijas en las que vas a realizar unas determinadas actividades.
Lo primordial es que:
Por un lado, seas flexible.

Puede que la planificación inicial que hayas planteado no te termine de ser útil y debas ir cambiándola hasta que encuentres un horario que se ajuste a ti.

Recuerda, es parte del proceso y el 100% de las personas deben pasar por ello.

No significa que tú lo estés haciendo mal, simplemente que no es la rutina adecuada para ti y, por tanto, hay que probar otra combinación de actividades.

Por otro lado, debes tener en cuenta que hay unas horas del día en las que vas a ser más productiva, otras en las que vas a ser más creativa y otras en las que simplemente te apetezca estar tirada en el sofá.

Unas personas somos más nocturnas, otras más diurnas. Esto es algo que no lo comenta Leo en su método pero que personalmente me parece muy importante y que debes tenerlo en cuenta para no tirar la toalla antes de tiempo.

Si sabes que podrías pasarte toda la noche estudiando, trabajando o haciendo alguna actividad de darle al coco, no te programes acostarte a las 21h para levantarte a las 6 de la mañana porque no vas a rendir nada. Siempre valdrá más la pena trasnochar un poco y aprovechar que tu cerebro está en plena ebullición. Ves por dónde voy, ¿verdad?

Lo mismo que hemos hablado muchas veces de agrupar tareas y hacerlas todas de vez (como por ejemplo a la hora de hacer varias llamadas, mandar emails, etc), puedes hacer lo mismo a la hora de hacer actividades:

Si entre tus rutinas a establecer tienes unas que te suponen salir de casa, otras que tienes que hacer en la oficina, … ¿por qué no las agrupas? Por ejemplo: puedes aprovechar el día que vas al gimnasio (y tienes que salir de casa), para hacer la compra, ir al banco y dejar margen para cualquier recado que pueda surgir. Mientras que el día que te toque trabajo de oficina, te dedicas a ponerte al día con el correo, hacer las llamadas pendientes, realizar los informes o trabajos que te toquen esa semana, preparar los post del blog, y hacer todo lo que te suponga estar delante del ordenador.

Esta es una de las opciones. Personalmente utilizo mucho la opción de unificar tareas fuera de casa: Como vivo en un pueblo, aprovecho la visita a la ciudad para hacer recados pendientes y quedar a tomar algo con alguna amiga. Aprovecho la vuelta a casa del trabajo para entrar a hacer la compra (ya sé que si no me toca coger el coche de propio y eso da demasiada pereza), …

Ojo, si también eres como yo que necesitas un poco de variedad para no aburrirte en exceso con lo que estás llevando a cabo, te cuento que el truco está en combinar actividades que te permitan cortar el ritmo, inspirarte, despejarte… Por ejemplo: si dedicas un día a estar trabajando en casa, haz algún descanso saliendo a dar un paseo, o haciendo un poco de ejercicio, o haciendo alguna tarea del hogar, …

Recuerda: tienes que ser flexible. Es el truco para conseguir el éxito en este hábito, unido a tu compromiso de llevar a cabo esas nuevas rutinas y amoldarlas o cambiarlas, si algo no va bien.
eBOOK GRATUÍTO

Cómo este hábito está muy unido a la adquisición de nuevos hábitos (en el fondo se trata de ello),  he preparado un ebook gratuito en el que te muestro cómo adquirir un hábito paso a paso, las claves y puntos que debes tener en cuenta y, además, qué debes hacer si quieres conseguir con éxito cambiar un mal hábito por uno que te beneficie:

eBook Gratis Cambia tus Malos Hábitos

eBook transformar Malos Hábitos

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Y si no estás inscrita al newsletter, apúntate aquí y no sólo podrás descargarte este ebook gratuito si no que, además, estarás al tanto de sorteos exclusivos, reflexiones, trucos y descubrimientos que sólo comparto con los inscritos al newsletter, podrás enterarte de todo antes que nadie y ¡muchas más sorpresas que están por llegar!

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Reto Zen to Done - Hábito 9: Cómo crear Rutinas + EBOOK GRATIS

UN PEQUEÑO RESUMEN
  1. Recopila todas las actividades que debes o quieres hacer cada semana.
  2. Piensa en tu vida personal, laboral, hobbies, etc.
  3. Usa una agenda con visión semanal y distribuye las distintas actividades.
  4. Comprométete a cumplir esas rutinas.
  5. Y sé flexible: si alguna no encaja contigo o no termina de funcionar, muévela.
  6. Piensa en los períodos del día en que eres más productiva, más creativa o estás más cansada.
  7. Y amolda tus rutinas a esos períodos.
  8. Marca rutinas que te ayuden a romper otras más monótonas.
  9. Agrupa actividades siempre que puedas. Como por ejemplo: actividades fuera de casa, una tras otra.

 [Tweet “eBook Gratuíto: Cómo transformar mis Malos Hábitos, en Buenos Hábitos”]

 

El enlace de este mes en COACH.ME (antes Lift), es éste: Hábito 9 del Reto “ZEN TO DONE”.

***

¿Cómo te organizas tus Rutinas? ¿Sigues algún método distinto? ¿Cómo consigues mantener tus rutinas en el tiempo sin abandonarlas? ¿Cuántos malos hábitos quieres cambiar? ¿Cuántas veces lo has intentado antes sin éxito?

***

El post de Reto “Zen to Done”. Hábito 9: ESTABLECER RUTINAS + eBook Gratis aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

 

Reto “Zen to Done”. Hábito 9: ESTABLECER RUTINAS + eBook Gratis

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Una de las fases más importantes (y también una de las más difíciles) del Reto Zen to Done y de todo proceso de cambio que queramos llevar a cabo es la fase en la que debemos crear y establecer nuevas rutinas.

Se trata en general de adquirir un nuevo hábito. Algo que a los Multi-Apasionados se nos complica un poco porque debemos obligarnos a mantenernos centrados en las tareas que tenemos que hacer en cada momento.

Tienes que ver el lado positivo de todo este proceso de cambio:
  • Te va a ayudar a “centrarte”
  • Te va a ayudar a avanzar
  • Te va a ayudar a sentirte productiva
  • Y te va a ayudar, poco a poco, a ir consiguiendo todo lo que te propongas.

Y, un punto fundamental, es que te va a ayudar a aprender a ser paciente.

[blockquote quote_type=”type5″ author_name=”” width=”100%” float=”left”]Porque sí, lo más bonito y lo ideal en nuestros sueños es conseguir las cosas de hoy para mañana. Y si no lo consigues, te aburres y sientes que el cuerpo te pide cambiar a otra cosa porque “esto no te lleva a ningún lado”.[/blockquote]
Recuerda: Todos estos mensajes negativos están sólo en tu cabeza.

Te los repites una y otra vez como manera de provocarte a volver a tu cómodo sofá. Ése desde el que controlas la situación y no debes esforzarte para nada.

Si no haces caso a esas vocecillas y malévolas frases que quieren evitar que te adentres en un nuevo mundo desconocido, lo conseguirás. No al día siguiente de empezar, pero varios mañanas después lo lograrás. Ya sea tras unas semanas o tras unos meses.

[blockquote quote_type=”type5″ author_name=”” width=”100%” float=”left”]Si en todo este proceso de cambio ves que algo no funciona, no tires la toalla. Dale la vuelta a la tortilla: “Si así no funciona, ¿qué debo hacer o cambiar para conseguirlo?”[/blockquote]

Y metiéndonos con el tema del hábito de este mes:

¿Qué rutinas debo crear?

Durante estos meses has ido creando distintas rutinas, una cada mes con cada nuevo hábito. Si has ido siguiendo el Reto ZTD mes a mes (y si no puedes empezar cuándo quieras y por dónde quieras), has ido creando los siguientes hábitos:

 Así pues, ¿cómo establecer unas buenas rutinas?

Leo Babauta recomienda pararnos a pensar en lo que tenemos que hacer cada día, desde nuestras distintas obligaciones (trabajo, vida personal, actividades,…) y después de tener claro todo ello, sentarnos delante de nuestras agendas y establecer en qué franjas fijas vamos a hacer cada una de esas tareas.

Es decir:

  • Vida Personal: comidas, tareas del hogar, preparar a los peques para el cole, estudiar, meditar, sacar a pasear al perro, hacer la compra,…
  • Vida Laboral: reuniones, llamadas, revisión del correo, realización de informes,…
  • Actividades: cursos a los que estemos apuntadas, quedadas con amigos, hacer ejercicio,…
  • etc
Una vez has visto las cosas que sí o sí debes o quieres hacer, es el momento de coger tu agenda (mejor si tiene visión semanal) y empezar a jugar con los horarios para establecer unas franjas fijas en las que vas a realizar unas determinadas actividades.
Lo primordial es que:
Por un lado, seas flexible.

Puede que la planificación inicial que hayas planteado no te termine de ser útil y debas ir cambiándola hasta que encuentres un horario que se ajuste a ti.

Recuerda, es parte del proceso y el 100% de las personas deben pasar por ello.

No significa que tú lo estés haciendo mal, simplemente que no es la rutina adecuada para ti y, por tanto, hay que probar otra combinación de actividades.

Por otro lado, debes tener en cuenta que hay unas horas del día en las que vas a ser más productiva, otras en las que vas a ser más creativa y otras en las que simplemente te apetezca estar tirada en el sofá.

Unas personas somos más nocturnas, otras más diurnas. Esto es algo que no lo comenta Leo en su método pero que personalmente me parece muy importante y que debes tenerlo en cuenta para no tirar la toalla antes de tiempo.

Si sabes que podrías pasarte toda la noche estudiando, trabajando o haciendo alguna actividad de darle al coco, no te programes acostarte a las 21h para levantarte a las 6 de la mañana porque no vas a rendir nada. Siempre valdrá más la pena trasnochar un poco y aprovechar que tu cerebro está en plena ebullición. Ves por dónde voy, ¿verdad?

Lo mismo que hemos hablado muchas veces de agrupar tareas y hacerlas todas de vez (como por ejemplo a la hora de hacer varias llamadas, mandar emails, etc), puedes hacer lo mismo a la hora de hacer actividades:

Si entre tus rutinas a establecer tienes unas que te suponen salir de casa, otras que tienes que hacer en la oficina, … ¿por qué no las agrupas? Por ejemplo: puedes aprovechar el día que vas al gimnasio (y tienes que salir de casa), para hacer la compra, ir al banco y dejar margen para cualquier recado que pueda surgir. Mientras que el día que te toque trabajo de oficina, te dedicas a ponerte al día con el correo, hacer las llamadas pendientes, realizar los informes o trabajos que te toquen esa semana, preparar los post del blog, y hacer todo lo que te suponga estar delante del ordenador.

Esta es una de las opciones. Personalmente utilizo mucho la opción de unificar tareas fuera de casa: Como vivo en un pueblo, aprovecho la visita a la ciudad para hacer recados pendientes y quedar a tomar algo con alguna amiga. Aprovecho la vuelta a casa del trabajo para entrar a hacer la compra (ya sé que si no me toca coger el coche de propio y eso da demasiada pereza), …

Ojo, si también eres como yo que necesitas un poco de variedad para no aburrirte en exceso con lo que estás llevando a cabo, te cuento que el truco está en combinar actividades que te permitan cortar el ritmo, inspirarte, despejarte… Por ejemplo: si dedicas un día a estar trabajando en casa, haz algún descanso saliendo a dar un paseo, o haciendo un poco de ejercicio, o haciendo alguna tarea del hogar, …

Recuerda: tienes que ser flexible. Es el truco para conseguir el éxito en este hábito, unido a tu compromiso de llevar a cabo esas nuevas rutinas y amoldarlas o cambiarlas, si algo no va bien.
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Cómo este hábito está muy unido a la adquisición de nuevos hábitos (en el fondo se trata de ello),  he preparado un ebook gratuito en el que te muestro cómo adquirir un hábito paso a paso, las claves y puntos que debes tener en cuenta y, además, qué debes hacer si quieres conseguir con éxito cambiar un mal hábito por uno que te beneficie:

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Reto Zen to Done - Hábito 9: Cómo crear Rutinas + EBOOK GRATIS

UN PEQUEÑO RESUMEN
  1. Recopila todas las actividades que debes o quieres hacer cada semana.
  2. Piensa en tu vida personal, laboral, hobbies, etc.
  3. Usa una agenda con visión semanal y distribuye las distintas actividades.
  4. Comprométete a cumplir esas rutinas.
  5. Y sé flexible: si alguna no encaja contigo o no termina de funcionar, muévela.
  6. Piensa en los períodos del día en que eres más productiva, más creativa o estás más cansada.
  7. Y amolda tus rutinas a esos períodos.
  8. Marca rutinas que te ayuden a romper otras más monótonas.
  9. Agrupa actividades siempre que puedas. Como por ejemplo: actividades fuera de casa, una tras otra.

 [Tweet “eBook Gratuíto: Cómo transformar mis Malos Hábitos, en Buenos Hábitos”]

 

El enlace de este mes en COACH.ME (antes Lift), es éste: Hábito 9 del Reto “ZEN TO DONE”.

***

¿Cómo te organizas tus Rutinas? ¿Sigues algún método distinto? ¿Cómo consigues mantener tus rutinas en el tiempo sin abandonarlas? ¿Cuántos malos hábitos quieres cambiar? ¿Cuántas veces lo has intentado antes sin éxito?

***

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Reto “Zen to Done”. Hábito 9: ESTABLECER RUTINAS + eBook Gratis

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Gestión del Tiempo, Uncategorized

¿Cuántas veces te ha pasado que has comenzado a realizar una tarea y, sin darte cuenta, has terminado saltando de una cosa a otra distinta sin parar?

Decides parar a mirar un momento el correo. Sólo será un segundo (te dices. Ilusa).

De pronto, un banner, un email cautivador, una foto preciosa, … parece que todo están diciéndote: HAZ CLICK AQUÍ.

Es como cuando tienes una mesa llena de botones rojos que te dicen: “No pretar”

Y tú te dices… “Bueno, ¿y por qué no? ¿qué habrá al otro lado?”

No puedes evitarlo: Terminas pretando esos botones y todos los que terminan apareciendo.

Te sientes como una luciérnaga que no puede evitar sentirse atraída hacia la luz.

Comienzas un libro. Parece muy interesante, no puedes dejar de leerlo. Y, ¡oh no! Acaban de recomendar ese otro libro en uno de los blogs que tanto te gustan. Apartas el libro que estabas leyendo. Quien sabe si volverás a retomarlo. De pronto, se ha vuelto un libro no tan divertido como ese nuevo.

Se me ocurren mil ejemplos más: canciones, cursos, juegos, blogs, recetas, vídeos, fotos, tutoriales, …

Todo parece brillar.
Es como el canto de una sirena, que te llama y te invita a que dejes todo por ella.
El problema es que detrás de una sirena hay otra, y otra, y otra, …

Si entiendes a la perfección y has sentido alguna vez (o demasiadas) estas sensaciones, sufres el llamado:

 

SÍNDROME DEL OBJETO BRILLANTE

 

Se parece mucho a nuestros Ciclos de Pasiones, pero no hay que confundirlos. Como MultiApasionada sentirás que el ciclo con alguna de tus pasiones actuales ha llegado a su fin cuando sientes que ya no tienes nada que aprender. Esa pasión ya no te aporta nada nuevo, te aburres.

Sin embargo, con el Síndrome del Objeto Brillante (SOS en inglés), lo que sientes es que tienes que dejar lo que estás haciendo para atender a otra cosa que te va a llamar la atención durante un pequeño período de tiempo. El suficiente, antes de que alguna otra cosa distinta empiece a brillar y sientas la necesidad de ir a ver qué es.

Esto es algo muy frustrante, ya que el tiempo se te escapa de las manos, sin comenzar o terminar nada en particular y terminas el día con la sensación que no ha sido nada productivo.

 

¿Cómo combatir el Síndrome del Objeto Brillante?

Llegada al punto en el que te sientes perdida y a la deriva de este problema, es necesario que cojas el timón de tu mente y tu cuerpo y pongas rumbo a dónde quieres realmente, sin importarte las sirenas que te vayas encontrando por tu camino.

La única manera es centrarte en una sóla cosa: aquella que tienes entre manos.

Para ello, hay dos medios:

El primero de todo, tienes que procurar tener planificado casi al milímetro lo que tienes que hacer cada día.

De esa manera no habrá opción de permitirte divagar por otras tareas, más brillantes, pero nada fructíferas. Seguramente más divertidas (o eso te parece antes de ir a mirar qué es eso que brilla tanto). Lo más probable es que te hagan ir a contracorriente durante un buen rato.

Lo importante, como hemos hablado muchas veces, es que no te rindas. Da un giro de 180º con el timón y retoma el rumbo inicial.

[Tweet “¿Sufres el Síndrome del Objeto Brillante? Aprende a combatirlo.”]

Como te contaba:

Cuando has planificado qué 3 tareas quieres hacer cada día (Reto Zen to Done), puedes guardar ese objeto brillante y dedicarle todo el tiempo que quieras a observarlo una vez hayas completado tus 3 tareas del día. Comprométete a que sea, sólo entonces, cuando puedas darte permiso para divagar todo lo que quieras.

De esta manera, irás a dormir sintiéndote satisfecha por haber hecho todo lo que tenías que hacer, por haber vencido la tentación y por haber tenido tiempo para aprender algo nuevo.

Es más:

Seguro que cuando acabes tus tareas y llegue el momento de ponerte con esos objetos brillantes te preguntes: ¿y para qué quería leer yo esto? ¿hacer esto otro? ¿o ir a este sitio?

Como por arte de magia, esos objetos habrán dejado de brillar o no brillarán tanto. Y si tienen la misma intensidad que al principio, pues ¡será tu pequeña recompensa por el trabajo realizado! Así que a disfrutarlo lo máximo posible.

 

¿Y dónde guardo todos mis objetos brillantes?

Como siempre, la tecnología está de nuestra parte. Ya te he hablado un montón de veces de mi herramienta favorita: POCKET. Esa aplicación en la que guardas o reservas enlaces y páginas web para leerlas más adelante.

Para los vídeos de Youtube, tienes una opción de guardarlos para verlos “Ver más tarde” (símbolo + de Añadir a…). También disponible en Vimeo, a través del icono del reloj (Add to Watch Later).

Si eres menos tecnológica, te recomiendo el cuaderno de toda la vida. Lo ideal es que tengas uno para los objetos brillantes o que crees un apartado dónde ir apuntando todo aquello que quieres revisar más tarde.

 

¿Y si me cuesta mucho no acudir al canto de la sirena?

Volviendo a lo tecnológico. Si te sorprendes a ti misma siguiendo enlace tras enlace, lo mejor es que utilices un bloqueador de páginas web. No los he probado, pero los más recomendados por internet son estos: LeechBlock (Firefox), tinyFilter (Chrome) y StayFocusd (Chrome).

Otra opción, si nuestro problema es que estamos revisando el correo cada dos por tres, es utilizar un bloqueador de la bandeja de entrada, como InboxPause o, si tenemos que estar trabajando sí o sí con nuestra cuenta de correo abierta, utilizar un sistema que nos permita trasladar esos correos brillantes a una franja de tiempo que nosotros estimemos. Usando, por ejemplo: Boomerang (Gmail).

[Tweet “¿No puedes parar de hacer click en un enlace tras otro?”]

 

¿Cómo mantener el foco en lo que estoy haciendo?

Una vez eliminadas las distracciones tienes que mantenerte concentrada un tiempo mínimo en lo que estás haciendo para conseguir ser del todo productiva. Para ello, hazte a la idea que se acabó la multi-tarea.

Tienes que mantenerte concentrada en una sóla tarea.

Ahí está el truco de la productividad.

No intentes andar, patinar y montar en bicicleta la vez. La cosa no funciona y, por mucho que lo practiques, nunca funcionará.

Ya hemos hablado en post anteriores de la Técnica Pomodoro, que consiste en estar concentrada en una sóla tarea durante períodos de 25 minutos, con descansos de 5 minutos entre períodos de trabajo.

Puedes utilizar el típico reloj de cocina que utilizaban nuestras madres para que no se les quemaran las cosas del horno, o utilizar una aplicación como Clear Focus, que te permite además desconectar de cualquier sonido o vibración durante ese período de tiempo.

Una idea muy chula que he descubierto hace un par de días, y que me ha encantado, es ésta: El TIME TIMER

Un reloj analógico o digital que va marcando con una franja roja el tiempo que te queda de hacer una determinada tarea. ¡Para niños y adultos con problemas de concentración me parece perfecto!

En resumen:

Esto es algo con lo que muchos multiapasionados, y muchas personas especialistas, tenemos que lidiar. En el momento en que no hemos planificado algún momento del día a día, estamos dejando la puerta abierta a cualquier objeto brillante que quiera asomar por ella.

El mejor hábito que podemos aprender para no ser arrastradas por la corriente hacia rocas puntiagudas disfrazadas de sirenas que nos llaman sin parar, es dejar atrás la multitarea y aprender a mantener nuestro foco de atención en una sóla tarea durante períodos de tiempo definidos. Como por ejemplo, períodos de 25 minutos de trabajo, 5 minutos de descanso.

[Tweet “El Secreto de la Productividad: Mantenerte centrada en una sóla tarea.”]

Mi recomendación:

Nunca desvies tu atención hacia esos objetos brillantes antes de terminar tus tres tareas del días. Sólo después de completarlas podrás obtener tu recompensa y dejarte llevar por los cantos de sirenas. Tu día habrá sido productivo y además habrás sabido compensarte por ello.

Y tú, ¿sufres del Síndrome del Objeto Brillante?

***

El post de ¿Sufres el Síndrome del Objeto Brillante? aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

¿Sufres el Síndrome del Objeto Brillante?

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Gestión del Tiempo, Uncategorized

Hay una frase que seguro conoces que define muy bien el día a día de muchos de nosotros:

[blockquote quote_type=”type5″ author_name=”” width=”100%” float=”left”]”Los árboles no te dejan ver el bosque”[/blockquote]
Éste va a ser un momento de reflexión.
Quiero que dejes todo lo que estés haciendo por un momento y te concentres en pensar en toda esa cantidad de información que te llega a lo largo del día, en toda la información que te está llegando en este momento.

Los ruidos de fondo, la televisión, la radio, las revistas, los blogs, los newsletter que recibes cada mañana, las llamadas, los avisos de las redes sociales, de actualizaciones del móvil, …

Estamos en la era de la tecnología. Tiene sus cosas buenas y tiene sus cosas malas. Una de ellas:

[Tweet “Has perdido la capacidad de apreciar lo que te rodea. Aprende a disfrutarlo de nuevo.”]

Dime cuántas veces te has parado a escuchar el sonido de la naturaleza o de tu ciudad, sin necesidad de hacer nada más, los últimos días.. Cuántas veces te has sentado a tomar una taza de café sin tener el móvil al lado. Sólo tú y tu café, disfrutando de su aroma, de su sabor, de su temperatura, su sonido…

Todos estos árboles no te están dejando ver el bosque. Y no sólo eso. Tampoco estás haciendo ningún esfuerzo por podar las ramas que le crecen a esos árboles, o no estás haciendo el esfuerzo suficiente. Y cada vez estás más lejos de ver todo lo que te estás perdiendo detrás de ellas.

Es tan importante aprender a simplificar tu vida que, si no lo haces, vas a llegar al final de tus días con la sensación de que te has perdido algo, por mucho que creas haber disfrutado de ella.

Este mes, con el Hábito 8 del Reto Zen to Done, te invito a que comiences a simplificar tu vida.

Y sólo una vez que hayas quitado de tu vida todas las ramas que no te dejan ver el bosque, el sol, la vida que permanecía oculta a tu alrededor, serás capaz de comenzar a ver, apreciar y sentir lo que es vivir plenamente de verdad.

Cómo te contaba en el primer Hábito del Reto ZTD:

[blockquote quote_type=”type5″ author_name=”” width=”100%” float=”left”]Necesitas despejar tu mente para conseguir una vida sana, libre y creativa.[/blockquote]

 

25 PROPUESTAS PARA COMENZAR A SIMPLIFICAR TU VIDA

Si quieres dejar atrás esa vida repleta de cosas que no te hacen feliz, acompáñame en este viaje y prueba a realizar una de las siguientes opciones cada día, durante los próximos 25 días.

Me encantaría escuchar tu sensación después de estos 25 días y que me contases cómo te ha funcionado y qué han supuesto para ti estos pequeños 25 cambios:

1. Disfruta de un día Off-Line

Pon el modo avión durante todo un día, desconecta internet. Durante el día que hagas esta actividad vas a olvidarte del móvil, tablet, ordenador, consola, … Va a ser un día sin distracciones online, sin redes sociales, sin correos… Puedes hacer esta propuesta sólo un día, o puedes marcarte un día fijo a la semana.

Será tu #díaoffline.

¿Qué te parece si todos utilizamos este hasthag? Anúncialo en tus redes sociales, avisa a tus conocidos. Si ese día quieren localizarte, tendrán que hacerlo a la antigua usanza o simplemente, dejarte descansar. Hazles saber que no se va a acabar el mundo. Ese día, es tuyo.

[Tweet “Simplifica tu Vida: Disfruta de un #díaoffline, al menos, cada semana.”]

2. Sólo 3 Tareas cada día

El truco para ser productivo. Sin agobios, sin Listas de Tareas infinitas. Ese va a ser tu único objetivo al día: realizar las 3 tareas que te marques. (Puedes leer sobre cómo funciona este método en este post: Aprende a Planificarte y conseguir todo lo que te propongas).

3. No compres nada nuevo

¿Eres capaz de aguantar estos 25 días sin comprar nada nuevo? (No cuentan las necesidades básicas, como lo relacionado con la alimentación, higiene, medicamentos, etc). Si eres compradora compulsiva, empieza por un pequeño reto y mantente un día entero sin darle al botón de “comprar”.

Te propongo que lo vayas aumentando a períodos mayores: 3 días, 7, 10, 15, 30…

Puedes ir mostrando tu avance de manera pública a través de algún hasthag, como por ejemplo: #1díasincompras … #2díassincompras … #3díassincompras … #7díassincompras … #15díassincompras … #30díassincompras …

4. Un día sin Tele

Al igual que el día Off-Line, aprende a disfrutar del placer de vivir algún día sin tele. La cantidad de “basura” que te llega a través de este medio no te aporta nada. Y lo sabes.

Personalmente, hace ya mucho tiempo que dejé de ver la tele, leer periódicos y escuchar emisoras de radio de las que se pegan todo el día hablando y/o con anuncios. Y puedo asegurarte que no pasa nada. Si ocurre alguna noticia importante, ya te enterarás.

Estos ladrones del tiempo son los más peligrosos. No sólo te llenan la cabeza de información poco o nada útil, si no que no te dejan escucharte a ti misma. Dejas de ser consciente de lo que de verdad te importa y lo que necesitas en cada momento.

[Tweet “Tu mente y tu cuerpo te hablan. El exceso de información no te permite escucharles.”]

5. Sal a dar un paseo

Tú sola. Con el móvil en modo vibración o sin sonido. Si puedes dedicarle al menos una hora, podrás apreciar un montón de detalles que te pasaban desapercibidos hasta ahora.

A lo largo de tu paseo, concéntrate en escuchar el sonido de tus pisadas. Siente la textura del suelo a través de tus zapatos, la brisa del viento en la cara, cómo hace ondular tu pelo, cómo suena el viento a través de los árboles, como se cuela en pequeños agujeros y emite ese silbido tan característico. Concéntrate en los distintos olores a lo largo del paseo, toca y siente los distintos materiales con los que te vas a ir encontrando: una pared, una brizna de hierba, unas flores, el tronco de un árbol, un cristal, algo metálico… Siente sus distintas temperaturas, el frío de unas, el calor de otras. Siéntate en un banco o en un lugar tranquilo. Cierra los ojos, escucha el sonido que te rodea, ¿oyes algún pájaro? Aísla cada sonido, aprende a escucharlos por separado. Ahora abre los ojos: observa los distintos elementos que te rodean, la gente que pasa por delante tuyo, qué hace, cómo mira, sus gestos…

6. Mantén tu fregadero limpio

Es un pequeño detalle. Y lo importante que es. Limpia y recoge toda la vajilla que tengas en el fregadero. Recuerda lo que vimos hace tiempo: “Lo tocas, lo haces”.

7. Di que NO a todos los proyectos que no vayas a poder cumplir

Más vale tarde que nunca. Si eres consciente que te has comprometido a demasiadas cosas, proyectos, recados, ha llegado el momento de repasar todo y decir que NO a todo aquello que sabes no vas a poder cumplir.

Vale más dar un paso atrás a tiempo que comprometerte a algo que te hará sentir culpable por ver que no puedes con todo. Échale un vistazo a este post para aprender a decir “no” con cariño.

8. Simplifica tus Newsletter

El día que decidas realizar esta propuesta vas a centrarte en simplificar al máximo todos tus newsletter, para poder reducir así el 50% de la información (o más) que te llega a través del correo electrónico. Da igual si lo has hecho hace poco. Seguro que has vuelto a inscribirte en más de un newsletter nuevo. ¿Me equivoco?

Te recomiendo que utilices: Unroll.Me. Dándote de alta en esta página web vas a poder ver todas las suscripciones a newsletter que tienes. De un plumazo, sin tener que ir revisando los cientos y miles de correos que tienes en tu cuenta electrónica. Y también vas a poder darte de baja, desde la misma aplicación, de todos aquellos newsletter que no quieras seguir recibiendo.

Lo bueno que tiene es que, a partir de ahora, sólo te llegará un único correo electrónico dónde te aparecerán todos los newsletter que hayas decidido mantener y seguir a través de Unroll.

[Tweet “Utiliza Unroll.me para ver todos tus Newsletter, de un vistazo.”]

Un pequeño truco: Si visitas tus newsletter diarios en la web de Unroll.Me usando como navegador Chrome, vas a poder leer traducidos todos los newsletter en inglés u otros idiomas que antes no abrías por no gastar energía intentando entender lo que ponían.

Mi consejo: apunta todos los newsletter de los que te vas dando de baja en una hoja y, cuando termines, vete a tu cuenta de correo y utiliza el buscador para ver todos los antiguos correos que tienes de ese destinatario. Así puedes eliminarlos todos a la vez y te ahorras tiempo de tener que ir eliminando uno a uno.

9. Simplifica los Blogs que sigues

Este consejo también lo vimos en el primer Hábito del Reto ZTD. El día que lo vayas a dedicar a esta actividad abre la aplicación que utilizas para seguir los blogs que te gustan (o te gustaban): Feedly, Bloglovin’, … Repasa uno a uno, piensa si te siguen siendo útiles, si te aportan información que te hace feliz.

Revisa también si puedes simplificar la manera en que los tienes ordenados. Si es posible, agrúpalos por categorías (Feedly permite esta opción. Es el que yo uso).

10. Crea un Espacio en Blanco en tu hogar

Esta es una idea que me encanta. Crear tu rincón, limpio, sin desorden, sin información, con lo mínimo necesario. En el que te sientas a gusto, tranquila. Un espacio que te ayude a relajarte, a concentrarte. En el que sientas que sólo estás tú, contigo misma.

11. Simplifica tus relaciones

Sé sincera contigo misma: ¿Hay alguien en tu vida que te quita, más que te aporta? ¿Alguien que sólo te hace sentir pequeñita, que no te apoya, que no mira nada por ti?

No pierdas más el tiempo con este tipo de relaciones tóxicas y corta con ellas.

Simplifica tus relaciones a aquellas personas con las que de verdad te sientes a gusto y vale la pena estar.

12. Limpia la pantalla del escritorio de tu Ordenador

Si eres de las que le encanta tener mil carpetitas y archivos en el escritorio del ordenador, no hay nada que distraiga y te haga concentrarte menos que eso.

Elimina todos los archivos y todo lo que ya no utilices. Borrar un acceso directo no significa que estés borrando el programa de tu equipo, así que si de verdad lo utilizas todos los días, es mucho más útil anclarlo a la barra de tareas. Guarda los archivos en las carpetas donde guardes archivos similares (fotos, post del blog, cursos, ebooks, recursos…). Cuanto más agrupado y ordenado tengas todo, más sencillo será encontrarlo, perderás menos tiempo buscándolo y tendrás un sistema más simple y funcional.

Te recomiendo que este día aproveches también a reflexionar sobre tu fondo de escritorio: ¿te ayuda a concentrarte? ¿o está lleno de detalles y colores? Si quieres simplificar tu vida, apuesta por un fondo de pantalla neutro, con pocos motivos y que te aporte tranquilidad y alegría. En el primer post del blog te regalé una foto que hice el año pasado, con un mensaje que a mí me motiva mucho. Una página que me gusta mucho, porque recopila wallpapers mensuales muy bonitos, es ésta.

13. Adiós a la Multi-Tarea

Una de las peores cosas para mantener la cabeza centrada y ser productiva es hacer mil cosas a la vez.

Como por ejemplo leer el correo del móvil mientras esperas que se cargue una página de internet y, a la vez, estar pendiente de la tele o de escuchar a otra persona)… error, error.

Échale un vistazo a este post en el que te hablé del tema y cómo combatir este mal de los tiempos modernos.

14. Escribir 15-20 minutos a día

Cómo hemos visto antes, una de las claves para simplificar tu vida es ser consciente de cada detalle que existe en ella y ser consciente de tu verdadero yo.

Sentarte contigo misma, al menos 15 o 20 minutos al día, te ayudará a aclarecer ideas y entender cómo te sientes.

15. Todo lo gastado y roto, a la basura

Te pongo un ejemplo que a mí me pasaba mucho en el trabajo: ¿cuántos rotuladores, fosforitos y bolis tienes que están secos o ya no pintan?

Extrapola este ejemplo al resto de tu casa. El día que decidas hacer este ejercicio, deshazte de todo lo que ya no sirva para su función original.

16. La mesa de tu escritorio, sin nada por encima

Otro de los básicos si cada vez que te sientas a trabajar sientes que no hay manera de concentrarse, que has perdido la creatividad o que algo falla. Graba a fuego esta regla: la mesa de trabajo, recogida y sin nada por encima. (El portátil vale, por supuesto), pero todo lo que puedas guardar en cajones, algún estante o colgar de la pared, mejor fuera de la superficie de la mesa.

17. Agrupa tareas iguales

Si tienes que hacer varias llamadas de teléfono, enviar o responder varios emails, planchar una pila de ropa, regar todas las plantas de casa,… No lo hagas de manera individual. Agrupa todas esas tareas similares y realízalas del tirón, una detrás de otra. Terminarás antes y encima, verás como eres mucho más productiva.

18. Come despacio, juega con la comida

Comer es un placer.

Si para ti no lo es, quizás no has aprendido a disfrutar de la comida y no has descubierto toda la información curiosa que puede aportarte.

Si es posible, cambia el hábito de engullir la comida por saborearla despacio y masticarla muchas veces. No sólo un día, si no intenta hacerlo de continuo.

[Tweet “Cambia el hábito de engullir la comida. Aprende a saborearla con los 5 sentidos.”]

Cuando practiques esa actividad, te propongo que juegues con la comida y aprendas a disfrutar de ella con los 5 sentidos: Cierra los ojos, cógela con tus manos, tócala, dale vueltas, nota su textura. Acércatela a la nariz, dedica unos segundos a olerla, a sentir su aroma. Acércatela al oído, escucha cómo suena, cómo cruje, seguro que tiene algo que decirte. Abre los ojos, observa sus colores, su forma, cómo está dispuesta en el plato y, finalmente, introdúcela en tu boca despacio. No tengas prisa por terminar con ella, mastícala despacio, nota como su sabor te llena, piensa qué te hace sentir, saboréala todo el tiempo que puedas.

19. Aprende a respirar con el abdomen

Está demostrado que respirar con el diafragma (con la tripa) en vez de con el pecho, te ayuda a disminuir tu estrés, te ayuda a concentrarte y te ayuda, por tanto, a esta más relajada y ser más consciente del momento presente.

Es muy importante aprender a respirar con el abdomen para poder utilizarlo, además, en cualquier momento que te sientas nerviosa o estresada. Si no sabes, échale un vistazo a este vídeo que te enseña cómo hacerlo paso a paso.

[Tweet “Aprende a respirar con tu abdomen. Reduce el estrés y te ayuda a relajarte.”]

20. Vacía tu bolso

Si más que un bolso parece que llevas un saco de ladrillos, no sólo tu espalda te lo va a agradecer. Evitarás tener que estar dando mil vueltas por tu bolso de Mary Poppins cada vez que buscas algo. ¿Hay algo peor que tener prisa por encontrar algo y tener que estar perdiendo el tiempo inútilmente con la mano metida dentro del bolso? ¿Y qué me dices cuando llega un momento en el que tienes que vaciarlo para que aparezca “eso” que no encontrabas? …Un horror, ¿verdad?

Coge tu bolso, vacíalo por completo y deshazte de todos esos restos de tickets, envoltorios de chicles, pañuelos, tarjetas, folletos, etc etc etc y quédate sólo con lo realmente IMPRESCINDIBLE.

21. Reduce tus Gastos

¿Te has parado a revisar tu cuenta del banco y ver, uno a uno, en qué te estás gastando el dinero? ¿Cuántos gastos innecesarios tienes al mes? ¿Cuántos puedes evitar? Préstale especial a los pequeños gastos, esas suscripciones mensuales y anuales de 5€, 9.90€, por ejemplo. Súmalos y hecha cuentas. ¿Puedes reducirlos de alguna manera? INTÉNTALO.

22. Tira la Basura

¿Eres de los que acumulas basura hasta que se forma montañita? ¿El que culmina la montaña en casa es el que debe tirarla? ¿Cuánta cantidad de energía te roba abrir el cubo de basura, ver que está lleno, no tirarla y sentirte culpable más tarde por no hacerlo?

Vacía el cubo de la basura y ponte una norma: nunca dejes que se forme montañita.

23. Quita las etiquetas de los productos que tengas en casa

En el libro de Marie Kondo muestra un caso de una clienta que tenía una casa súper ordenada pero, que aun así, la dueña no se terminaba de sentir a gusto. El problema era que, cada vez que abría un armario o cajón, sufría una sobredosis de información de todos los productos que contenían: Las etiquetas de los botes, las cajas, … todo está lleno de información. Ya sea por exceso de colores, descripción del contenido, etc.

No hay nada más agradable que poder disfrutar de un envase limpio. Si trasladas los productos que compres a otros envases, de cristal por ejemplo, de madera,… Simples, sin pegatinas. A partir de ahora te encantará abrir los armarios, en vez de mantenerlos cerrados para esconder lo que hay dentro.

24. Simplifica tu Armario

Seguro que tu armario está a rebosar de ropa y accesorios que no utilizas y que estás guardando “por si acaso”: vuelve a estar de moda, adelgazas, engordas, encuentras con qué combinarlo, vuelves a hacer ejercicio, a bailar, a salir por las noches, …

Cosas y cosas que tan sólo están ocupando sitio en tu armario y, por tanto, en tu vida. Prendas que te recuerdan que tienes unos kilos de más, que los años pasan, que no te diviertes lo suficiente, que no haces deporte, … Estos objetos NO te hacen feliz.

Ha llegado el momento de agradecerles que te hayan hecho feliz en el pasado y dejarles marchar.

25. Reduce tus Objetivos

Si eres lectora habitual del blog, sabrás que la única manera de conseguir todo lo que te propongas es reducir cada objetivo a pasitos muy pequeños. Y seguro que has sufrido alguna vez esa lista interminable de objetivos a realizar… “antes de los 30, antes de los 40, este año, este mes, esta semana, hoy…”.

Si quieres conseguir alguna meta, hay dos reglas básicas:

  1. La primera, reduce tus objetivos. El máximo, simultáneos, son 3.
  2. Y la segunda regla: divide los pasos que tienes que dar para conseguir esos objetivos en mini-pasos. Cuánto más pequeños, mejor.

Para que te hagas una idea, tus mini-pasos tienen que ser tan tan pequeños que sean un poco ridículos. Por ejemplo: “Redactar trayectoria profesional de mi CV”; “Hacer foto carnet”; “Comer 1 huevo duro para desayunar”;… Si tus objetivos son del tipo: “Buscar ofertas de trabajo”, “Pintar la casa”, “Ordenar la habitación”, “Hacer ejercicio”,… son demasiado generales. Significa que tienes que seguir reduciendo.

 

Reto Zen to Done: Hábito 8 - Simplifica tu Vida

UN PEQUEÑO RESUMEN
25 DÍAS PARA COMENZAR A SIMPLIFICAR TU VIDA
  1. Disfruta de un Día Off-Line.
  2. Márcate sólo 3 Tareas al día.
  3. No compres nada nuevo.
  4. Un día sin tele.
  5. Sal a dar un paseo, sola.
  6. Mantén tu fregadero limpio.
  7. Di que NO a todos los proyectos que no vayas a poder cumplir.
  8. Reduce los newsletter que te llegan.
  9. Simplifica los Blogs que sigues. Agrúpalos por categorías.
  10. Crea un Espacio en Blanco en tu hogar.
  11. Simplifica tus Relaciones. No a las relaciones tóxicas.
  12. Limpia el escritorio de tu Ordenador.
  13. Adiós a la Multi-Tarea.
  14. Escribe al menos 15-20 minutos cada día.
  15. Todo lo gastado y roto, a la basura.
  16. La mesa de tu escritorio, sin nada por encima.
  17. Agrupa tareas iguales.
  18. Come despacio, juega con la comida.
  19. Aprende a respirar con el abdomen.
  20. Vacía tu bolso.
  21. Reduce tus Gastos.
  22. Tira la Basura.
  23. Quita las etiquetas de los productos que tengas en casa.
  24. Simplifica tu Armario.
  25. Reduce tus Objetivos.

 [Tweet “25 días para comenzar a Simplificar tu Vida”]

 

El enlace de este mes en COACH.ME (antes Lift), es éste: Hábito 8 del Reto “ZEN TO DONE”.

***

¿Has comenzado a Simplificar tu vida? ¿Empezaste con este proceso hace tiempo? ¿Qué más propuestas añadirías a la lista? ¿Algún consejo para los que estamos comenzando?

***

El post de Reto “Zen to Done”. Hábito 8: SIMPLIFICA TU VIDA aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

Reto “Zen to Done”. Hábito 8: SIMPLIFICA TU VIDA

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Hay una frase que seguro conoces que define muy bien el día a día de muchos de nosotros:

[blockquote quote_type=”type5″ author_name=”” width=”100%” float=”left”]”Los árboles no te dejan ver el bosque”[/blockquote]
Éste va a ser un momento de reflexión.
Quiero que dejes todo lo que estés haciendo por un momento y te concentres en pensar en toda esa cantidad de información que te llega a lo largo del día, en toda la información que te está llegando en este momento.

Los ruidos de fondo, la televisión, la radio, las revistas, los blogs, los newsletter que recibes cada mañana, las llamadas, los avisos de las redes sociales, de actualizaciones del móvil, …

Estamos en la era de la tecnología. Tiene sus cosas buenas y tiene sus cosas malas. Una de ellas:

[Tweet “Has perdido la capacidad de apreciar lo que te rodea. Aprende a disfrutarlo de nuevo.”]

Dime cuántas veces te has parado a escuchar el sonido de la naturaleza o de tu ciudad, sin necesidad de hacer nada más, los últimos días.. Cuántas veces te has sentado a tomar una taza de café sin tener el móvil al lado. Sólo tú y tu café, disfrutando de su aroma, de su sabor, de su temperatura, su sonido…

Todos estos árboles no te están dejando ver el bosque. Y no sólo eso. Tampoco estás haciendo ningún esfuerzo por podar las ramas que le crecen a esos árboles, o no estás haciendo el esfuerzo suficiente. Y cada vez estás más lejos de ver todo lo que te estás perdiendo detrás de ellas.

Es tan importante aprender a simplificar tu vida que, si no lo haces, vas a llegar al final de tus días con la sensación de que te has perdido algo, por mucho que creas haber disfrutado de ella.

Este mes, con el Hábito 8 del Reto Zen to Done, te invito a que comiences a simplificar tu vida.

Y sólo una vez que hayas quitado de tu vida todas las ramas que no te dejan ver el bosque, el sol, la vida que permanecía oculta a tu alrededor, serás capaz de comenzar a ver, apreciar y sentir lo que es vivir plenamente de verdad.

Cómo te contaba en el primer Hábito del Reto ZTD:

[blockquote quote_type=”type5″ author_name=”” width=”100%” float=”left”]Necesitas despejar tu mente para conseguir una vida sana, libre y creativa.[/blockquote]

 

25 PROPUESTAS PARA COMENZAR A SIMPLIFICAR TU VIDA

Si quieres dejar atrás esa vida repleta de cosas que no te hacen feliz, acompáñame en este viaje y prueba a realizar una de las siguientes opciones cada día, durante los próximos 25 días.

Me encantaría escuchar tu sensación después de estos 25 días y que me contases cómo te ha funcionado y qué han supuesto para ti estos pequeños 25 cambios:

1. Disfruta de un día Off-Line

Pon el modo avión durante todo un día, desconecta internet. Durante el día que hagas esta actividad vas a olvidarte del móvil, tablet, ordenador, consola, … Va a ser un día sin distracciones online, sin redes sociales, sin correos… Puedes hacer esta propuesta sólo un día, o puedes marcarte un día fijo a la semana.

Será tu #díaoffline.

¿Qué te parece si todos utilizamos este hasthag? Anúncialo en tus redes sociales, avisa a tus conocidos. Si ese día quieren localizarte, tendrán que hacerlo a la antigua usanza o simplemente, dejarte descansar. Hazles saber que no se va a acabar el mundo. Ese día, es tuyo.

[Tweet “Simplifica tu Vida: Disfruta de un #díaoffline, al menos, cada semana.”]

2. Sólo 3 Tareas cada día

El truco para ser productivo. Sin agobios, sin Listas de Tareas infinitas. Ese va a ser tu único objetivo al día: realizar las 3 tareas que te marques. (Puedes leer sobre cómo funciona este método en este post: Aprende a Planificarte y conseguir todo lo que te propongas).

3. No compres nada nuevo

¿Eres capaz de aguantar estos 25 días sin comprar nada nuevo? (No cuentan las necesidades básicas, como lo relacionado con la alimentación, higiene, medicamentos, etc). Si eres compradora compulsiva, empieza por un pequeño reto y mantente un día entero sin darle al botón de “comprar”.

Te propongo que lo vayas aumentando a períodos mayores: 3 días, 7, 10, 15, 30…

Puedes ir mostrando tu avance de manera pública a través de algún hasthag, como por ejemplo: #1díasincompras … #2díassincompras … #3díassincompras … #7díassincompras … #15díassincompras … #30díassincompras …

4. Un día sin Tele

Al igual que el día Off-Line, aprende a disfrutar del placer de vivir algún día sin tele. La cantidad de “basura” que te llega a través de este medio no te aporta nada. Y lo sabes.

Personalmente, hace ya mucho tiempo que dejé de ver la tele, leer periódicos y escuchar emisoras de radio de las que se pegan todo el día hablando y/o con anuncios. Y puedo asegurarte que no pasa nada. Si ocurre alguna noticia importante, ya te enterarás.

Estos ladrones del tiempo son los más peligrosos. No sólo te llenan la cabeza de información poco o nada útil, si no que no te dejan escucharte a ti misma. Dejas de ser consciente de lo que de verdad te importa y lo que necesitas en cada momento.

[Tweet “Tu mente y tu cuerpo te hablan. El exceso de información no te permite escucharles.”]

5. Sal a dar un paseo

Tú sola. Con el móvil en modo vibración o sin sonido. Si puedes dedicarle al menos una hora, podrás apreciar un montón de detalles que te pasaban desapercibidos hasta ahora.

A lo largo de tu paseo, concéntrate en escuchar el sonido de tus pisadas. Siente la textura del suelo a través de tus zapatos, la brisa del viento en la cara, cómo hace ondular tu pelo, cómo suena el viento a través de los árboles, como se cuela en pequeños agujeros y emite ese silbido tan característico. Concéntrate en los distintos olores a lo largo del paseo, toca y siente los distintos materiales con los que te vas a ir encontrando: una pared, una brizna de hierba, unas flores, el tronco de un árbol, un cristal, algo metálico… Siente sus distintas temperaturas, el frío de unas, el calor de otras. Siéntate en un banco o en un lugar tranquilo. Cierra los ojos, escucha el sonido que te rodea, ¿oyes algún pájaro? Aísla cada sonido, aprende a escucharlos por separado. Ahora abre los ojos: observa los distintos elementos que te rodean, la gente que pasa por delante tuyo, qué hace, cómo mira, sus gestos…

6. Mantén tu fregadero limpio

Es un pequeño detalle. Y lo importante que es. Limpia y recoge toda la vajilla que tengas en el fregadero. Recuerda lo que vimos hace tiempo: “Lo tocas, lo haces”.

7. Di que NO a todos los proyectos que no vayas a poder cumplir

Más vale tarde que nunca. Si eres consciente que te has comprometido a demasiadas cosas, proyectos, recados, ha llegado el momento de repasar todo y decir que NO a todo aquello que sabes no vas a poder cumplir.

Vale más dar un paso atrás a tiempo que comprometerte a algo que te hará sentir culpable por ver que no puedes con todo. Échale un vistazo a este post para aprender a decir “no” con cariño.

8. Simplifica tus Newsletter

El día que decidas realizar esta propuesta vas a centrarte en simplificar al máximo todos tus newsletter, para poder reducir así el 50% de la información (o más) que te llega a través del correo electrónico. Da igual si lo has hecho hace poco. Seguro que has vuelto a inscribirte en más de un newsletter nuevo. ¿Me equivoco?

Te recomiendo que utilices: Unroll.Me. Dándote de alta en esta página web vas a poder ver todas las suscripciones a newsletter que tienes. De un plumazo, sin tener que ir revisando los cientos y miles de correos que tienes en tu cuenta electrónica. Y también vas a poder darte de baja, desde la misma aplicación, de todos aquellos newsletter que no quieras seguir recibiendo.

Lo bueno que tiene es que, a partir de ahora, sólo te llegará un único correo electrónico dónde te aparecerán todos los newsletter que hayas decidido mantener y seguir a través de Unroll.

[Tweet “Utiliza Unroll.me para ver todos tus Newsletter, de un vistazo.”]

Un pequeño truco: Si visitas tus newsletter diarios en la web de Unroll.Me usando como navegador Chrome, vas a poder leer traducidos todos los newsletter en inglés u otros idiomas que antes no abrías por no gastar energía intentando entender lo que ponían.

Mi consejo: apunta todos los newsletter de los que te vas dando de baja en una hoja y, cuando termines, vete a tu cuenta de correo y utiliza el buscador para ver todos los antiguos correos que tienes de ese destinatario. Así puedes eliminarlos todos a la vez y te ahorras tiempo de tener que ir eliminando uno a uno.

9. Simplifica los Blogs que sigues

Este consejo también lo vimos en el primer Hábito del Reto ZTD. El día que lo vayas a dedicar a esta actividad abre la aplicación que utilizas para seguir los blogs que te gustan (o te gustaban): Feedly, Bloglovin’, … Repasa uno a uno, piensa si te siguen siendo útiles, si te aportan información que te hace feliz.

Revisa también si puedes simplificar la manera en que los tienes ordenados. Si es posible, agrúpalos por categorías (Feedly permite esta opción. Es el que yo uso).

10. Crea un Espacio en Blanco en tu hogar

Esta es una idea que me encanta. Crear tu rincón, limpio, sin desorden, sin información, con lo mínimo necesario. En el que te sientas a gusto, tranquila. Un espacio que te ayude a relajarte, a concentrarte. En el que sientas que sólo estás tú, contigo misma.

11. Simplifica tus relaciones

Sé sincera contigo misma: ¿Hay alguien en tu vida que te quita, más que te aporta? ¿Alguien que sólo te hace sentir pequeñita, que no te apoya, que no mira nada por ti?

No pierdas más el tiempo con este tipo de relaciones tóxicas y corta con ellas.

Simplifica tus relaciones a aquellas personas con las que de verdad te sientes a gusto y vale la pena estar.

12. Limpia la pantalla del escritorio de tu Ordenador

Si eres de las que le encanta tener mil carpetitas y archivos en el escritorio del ordenador, no hay nada que distraiga y te haga concentrarte menos que eso.

Elimina todos los archivos y todo lo que ya no utilices. Borrar un acceso directo no significa que estés borrando el programa de tu equipo, así que si de verdad lo utilizas todos los días, es mucho más útil anclarlo a la barra de tareas. Guarda los archivos en las carpetas donde guardes archivos similares (fotos, post del blog, cursos, ebooks, recursos…). Cuanto más agrupado y ordenado tengas todo, más sencillo será encontrarlo, perderás menos tiempo buscándolo y tendrás un sistema más simple y funcional.

Te recomiendo que este día aproveches también a reflexionar sobre tu fondo de escritorio: ¿te ayuda a concentrarte? ¿o está lleno de detalles y colores? Si quieres simplificar tu vida, apuesta por un fondo de pantalla neutro, con pocos motivos y que te aporte tranquilidad y alegría. En el primer post del blog te regalé una foto que hice el año pasado, con un mensaje que a mí me motiva mucho. Una página que me gusta mucho, porque recopila wallpapers mensuales muy bonitos, es ésta.

13. Adiós a la Multi-Tarea

Una de las peores cosas para mantener la cabeza centrada y ser productiva es hacer mil cosas a la vez.

Como por ejemplo leer el correo del móvil mientras esperas que se cargue una página de internet y, a la vez, estar pendiente de la tele o de escuchar a otra persona)… error, error.

Échale un vistazo a este post en el que te hablé del tema y cómo combatir este mal de los tiempos modernos.

14. Escribir 15-20 minutos a día

Cómo hemos visto antes, una de las claves para simplificar tu vida es ser consciente de cada detalle que existe en ella y ser consciente de tu verdadero yo.

Sentarte contigo misma, al menos 15 o 20 minutos al día, te ayudará a aclarecer ideas y entender cómo te sientes.

15. Todo lo gastado y roto, a la basura

Te pongo un ejemplo que a mí me pasaba mucho en el trabajo: ¿cuántos rotuladores, fosforitos y bolis tienes que están secos o ya no pintan?

Extrapola este ejemplo al resto de tu casa. El día que decidas hacer este ejercicio, deshazte de todo lo que ya no sirva para su función original.

16. La mesa de tu escritorio, sin nada por encima

Otro de los básicos si cada vez que te sientas a trabajar sientes que no hay manera de concentrarse, que has perdido la creatividad o que algo falla. Graba a fuego esta regla: la mesa de trabajo, recogida y sin nada por encima. (El portátil vale, por supuesto), pero todo lo que puedas guardar en cajones, algún estante o colgar de la pared, mejor fuera de la superficie de la mesa.

17. Agrupa tareas iguales

Si tienes que hacer varias llamadas de teléfono, enviar o responder varios emails, planchar una pila de ropa, regar todas las plantas de casa,… No lo hagas de manera individual. Agrupa todas esas tareas similares y realízalas del tirón, una detrás de otra. Terminarás antes y encima, verás como eres mucho más productiva.

18. Come despacio, juega con la comida

Comer es un placer.

Si para ti no lo es, quizás no has aprendido a disfrutar de la comida y no has descubierto toda la información curiosa que puede aportarte.

Si es posible, cambia el hábito de engullir la comida por saborearla despacio y masticarla muchas veces. No sólo un día, si no intenta hacerlo de continuo.

[Tweet “Cambia el hábito de engullir la comida. Aprende a saborearla con los 5 sentidos.”]

Cuando practiques esa actividad, te propongo que juegues con la comida y aprendas a disfrutar de ella con los 5 sentidos: Cierra los ojos, cógela con tus manos, tócala, dale vueltas, nota su textura. Acércatela a la nariz, dedica unos segundos a olerla, a sentir su aroma. Acércatela al oído, escucha cómo suena, cómo cruje, seguro que tiene algo que decirte. Abre los ojos, observa sus colores, su forma, cómo está dispuesta en el plato y, finalmente, introdúcela en tu boca despacio. No tengas prisa por terminar con ella, mastícala despacio, nota como su sabor te llena, piensa qué te hace sentir, saboréala todo el tiempo que puedas.

19. Aprende a respirar con el abdomen

Está demostrado que respirar con el diafragma (con la tripa) en vez de con el pecho, te ayuda a disminuir tu estrés, te ayuda a concentrarte y te ayuda, por tanto, a esta más relajada y ser más consciente del momento presente.

Es muy importante aprender a respirar con el abdomen para poder utilizarlo, además, en cualquier momento que te sientas nerviosa o estresada. Si no sabes, échale un vistazo a este vídeo que te enseña cómo hacerlo paso a paso.

[Tweet “Aprende a respirar con tu abdomen. Reduce el estrés y te ayuda a relajarte.”]

20. Vacía tu bolso

Si más que un bolso parece que llevas un saco de ladrillos, no sólo tu espalda te lo va a agradecer. Evitarás tener que estar dando mil vueltas por tu bolso de Mary Poppins cada vez que buscas algo. ¿Hay algo peor que tener prisa por encontrar algo y tener que estar perdiendo el tiempo inútilmente con la mano metida dentro del bolso? ¿Y qué me dices cuando llega un momento en el que tienes que vaciarlo para que aparezca “eso” que no encontrabas? …Un horror, ¿verdad?

Coge tu bolso, vacíalo por completo y deshazte de todos esos restos de tickets, envoltorios de chicles, pañuelos, tarjetas, folletos, etc etc etc y quédate sólo con lo realmente IMPRESCINDIBLE.

21. Reduce tus Gastos

¿Te has parado a revisar tu cuenta del banco y ver, uno a uno, en qué te estás gastando el dinero? ¿Cuántos gastos innecesarios tienes al mes? ¿Cuántos puedes evitar? Préstale especial a los pequeños gastos, esas suscripciones mensuales y anuales de 5€, 9.90€, por ejemplo. Súmalos y hecha cuentas. ¿Puedes reducirlos de alguna manera? INTÉNTALO.

22. Tira la Basura

¿Eres de los que acumulas basura hasta que se forma montañita? ¿El que culmina la montaña en casa es el que debe tirarla? ¿Cuánta cantidad de energía te roba abrir el cubo de basura, ver que está lleno, no tirarla y sentirte culpable más tarde por no hacerlo?

Vacía el cubo de la basura y ponte una norma: nunca dejes que se forme montañita.

23. Quita las etiquetas de los productos que tengas en casa

En el libro de Marie Kondo muestra un caso de una clienta que tenía una casa súper ordenada pero, que aun así, la dueña no se terminaba de sentir a gusto. El problema era que, cada vez que abría un armario o cajón, sufría una sobredosis de información de todos los productos que contenían: Las etiquetas de los botes, las cajas, … todo está lleno de información. Ya sea por exceso de colores, descripción del contenido, etc.

No hay nada más agradable que poder disfrutar de un envase limpio. Si trasladas los productos que compres a otros envases, de cristal por ejemplo, de madera,… Simples, sin pegatinas. A partir de ahora te encantará abrir los armarios, en vez de mantenerlos cerrados para esconder lo que hay dentro.

24. Simplifica tu Armario

Seguro que tu armario está a rebosar de ropa y accesorios que no utilizas y que estás guardando “por si acaso”: vuelve a estar de moda, adelgazas, engordas, encuentras con qué combinarlo, vuelves a hacer ejercicio, a bailar, a salir por las noches, …

Cosas y cosas que tan sólo están ocupando sitio en tu armario y, por tanto, en tu vida. Prendas que te recuerdan que tienes unos kilos de más, que los años pasan, que no te diviertes lo suficiente, que no haces deporte, … Estos objetos NO te hacen feliz.

Ha llegado el momento de agradecerles que te hayan hecho feliz en el pasado y dejarles marchar.

25. Reduce tus Objetivos

Si eres lectora habitual del blog, sabrás que la única manera de conseguir todo lo que te propongas es reducir cada objetivo a pasitos muy pequeños. Y seguro que has sufrido alguna vez esa lista interminable de objetivos a realizar… “antes de los 30, antes de los 40, este año, este mes, esta semana, hoy…”.

Si quieres conseguir alguna meta, hay dos reglas básicas:

  1. La primera, reduce tus objetivos. El máximo, simultáneos, son 3.
  2. Y la segunda regla: divide los pasos que tienes que dar para conseguir esos objetivos en mini-pasos. Cuánto más pequeños, mejor.

Para que te hagas una idea, tus mini-pasos tienen que ser tan tan pequeños que sean un poco ridículos. Por ejemplo: “Redactar trayectoria profesional de mi CV”; “Hacer foto carnet”; “Comer 1 huevo duro para desayunar”;… Si tus objetivos son del tipo: “Buscar ofertas de trabajo”, “Pintar la casa”, “Ordenar la habitación”, “Hacer ejercicio”,… son demasiado generales. Significa que tienes que seguir reduciendo.

 

Reto Zen to Done: Hábito 8 - Simplifica tu Vida

UN PEQUEÑO RESUMEN
25 DÍAS PARA COMENZAR A SIMPLIFICAR TU VIDA
  1. Disfruta de un Día Off-Line.
  2. Márcate sólo 3 Tareas al día.
  3. No compres nada nuevo.
  4. Un día sin tele.
  5. Sal a dar un paseo, sola.
  6. Mantén tu fregadero limpio.
  7. Di que NO a todos los proyectos que no vayas a poder cumplir.
  8. Reduce los newsletter que te llegan.
  9. Simplifica los Blogs que sigues. Agrúpalos por categorías.
  10. Crea un Espacio en Blanco en tu hogar.
  11. Simplifica tus Relaciones. No a las relaciones tóxicas.
  12. Limpia el escritorio de tu Ordenador.
  13. Adiós a la Multi-Tarea.
  14. Escribe al menos 15-20 minutos cada día.
  15. Todo lo gastado y roto, a la basura.
  16. La mesa de tu escritorio, sin nada por encima.
  17. Agrupa tareas iguales.
  18. Come despacio, juega con la comida.
  19. Aprende a respirar con el abdomen.
  20. Vacía tu bolso.
  21. Reduce tus Gastos.
  22. Tira la Basura.
  23. Quita las etiquetas de los productos que tengas en casa.
  24. Simplifica tu Armario.
  25. Reduce tus Objetivos.

 [Tweet “25 días para comenzar a Simplificar tu Vida”]

 

El enlace de este mes en COACH.ME (antes Lift), es éste: Hábito 8 del Reto “ZEN TO DONE”.

***

¿Has comenzado a Simplificar tu vida? ¿Empezaste con este proceso hace tiempo? ¿Qué más propuestas añadirías a la lista? ¿Algún consejo para los que estamos comenzando?

***

El post de Reto “Zen to Done”. Hábito 8: SIMPLIFICA TU VIDA aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

Reto “Zen to Done”. Hábito 8: SIMPLIFICA TU VIDA

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Gestión del Tiempo, Uncategorized

Voy a comenzar el post del Hábito 7 del Reto Zen to Done citando lo que escribe Leo Babauta en su libro:

“Seamos realistas: incluso el mejor de nosotros pierde el rastro de las cosas a través del tiempo, pierde el foco en sus objetivos y deja que el sistema mejor planificado se vaya desmoronando poco a poco. Con una semana de trabajo ocupada y una ajetreada vida fuera del trabajo, los mejores sistemas tienden a gravitar hacia el caos.”

Es algo tan real como la vida misma. Si llevas tiempo sintiéndote culpable porque empezaste con mucha ilusión este Reto y lo has ido abandonando poco a poco, o si lo has llevado muy bien hasta ahora y, de la noche a la mañana, tu vida ha vuelto a ser un caos, nos pasa a todos. Yo misma lo estoy sufriendo desde hace varias semanas. Las semanas previas al lanzamiento de la Agenda tenía mucho trabajo por delante pero conseguí mantener la rutina calculando el tiempo que necesitaba para que el proyecto viera la luz y madrugando esas horas necesarias antes de ir al curro. Llegado el momento del lanzamiento, todo se desmoronó: atender los pedidos, responder emails, preparar los paquetes, los envíos,… Los plazos se cumplieron perfectamente y llegó el momento de disfrutar de unas merecidas vacaciones.

Y como a muchos os habrá pasado, al volver a casa mi mundo se derrumbó. Esperando abrir la puerta de mi casa, mi hogar, me encontré con la leonera que había dejado antes de irme, nada similar a lo que puedes entender por hogar. Parecía que había entrado un tornado en mi casa… ¡Qué poco pensamos en lo que nos vamos a encontrar a la vuelta cuando preparamos maletas y cuando estamos centrados en sacar un trabajo adelante!

Si estás sufriendo esa sensación últimamente o sabes que la vas a sufrir en cuanto pongas un pie en casa, a la vuelta de las vacaciones de Navidad, no tires la toalla. Es, desde luego, la solución más fácil. Decirte a ti misma:

“Para que volver a intentarlo, si ya sabía que no lo iba a conseguir.”
“Soy desorganizada por naturaleza…”

… y lindezas similares.

NO ES CIERTO.

No dejes que esa vocecilla interior haga que te creas esas mentiras.

Ya estuviste en el caos, antes de empezar con el proceso de organización y limpieza y si echas la vista atrás verás todo lo que has avanzado. ¿Te das cuenta todo lo que has conseguido las últimas semanas?

Cómo dice la educadora canina a la que vamos con Lúa:

La base ya está aprendida, ya tienes las pautas de trabajo establecidas. Volver a la rutina anterior y a los buenos hábitos es mucho más fácil que tener que aprender desde cero otra vez.

No me digas que no es verdad.

Así que en vez de tirar la toalla, da un par de pasos hacia atrás y vuelve al camino en el que estabas antes del caos. Creo que, inevitablemente, la vuelta al caos conlleva volver a acumular cosas materiales, emails, suscripciones a blogs, inscripciones a cursos, acumulación de papeles, desorden… (por lo menos en mi caso). Hay que hacer una limpieza profunda para volver a tener la mente clara, centrada en tus sueños, que te permita estudiar la verdadera naturaleza del problema y que te permita avanzar en la dirección que realmente quieres.

Si has vuelto al caos, o nunca has dado ningún paso por salir de él, te recomendaría que comenzases por el Hábito 1. Si has ido siguiendo el Reto Zen to Done, podrías seguir por el hábito de apuntar cada día las tareas importantes (y hacerlas) para sentir que vuelves a ser productiva (Hábito 3). Y si no has oído hablar del método ZTD, estás sumida en el caos y sientes que tu vida necesita dar un giro y cambiar por completo, échale un vistazo a esta página donde está toda la información del Reto y ve centrándote cada mes en un nuevo hábito (Leo Babauta, el creador del método ZTD, recomienda ir en orden pero puedes realizar los hábitos en el orden que quieras).

Y tras esta introducción (necesitaba contártela), ¿en qué consiste el Hábito 7 del Reto Zen to Done?

 

HÁBITO 7

REVISIÓN SEMANAL DE TUS OBJETIVOS

Tanto para no perder el norte, como te he contado al principio, como para mantener la motivación y ser consciente de tu avance hacia los objetivos o metas que te hayas marcado, es necesario hacer una revisión de los pasos que vas dando de manera periódica, al menos, mediante la REVISIÓN SEMANAL.

No es algo complicado. Realmente ya estás haciendo una revisión diaria de los pasos que vas dando cuando termina el día y tienes que planificar los pasos del día siguiente (Hábito 3). Según Leo, la revisión semanal no tiene porqué llevarte más de media hora y lo idóneo es que la realices todos los domingos (tampoco te agobies por el tiempo que comenta Leo si a ti te cuesta más o menos, es orientativo).

¿QUÉ TENGO QUE COMPROBAR EN LA REVISIÓN SEMANAL?

Seis puntos son los que tienes que repasar cada final de semana para poder planificar correctamente la semana siguiente y para poder ser consciente de todo lo que has avanzado. He variado un poco el orden con respecto a lo que indica Leo en su libro porque me daba la sensación que no permitía bloquear el tiempo para las cosas importantes antes que para las menos importantes. Y también he añadido un último punto que me parecía importante a la hora de hacer la Revisión Semanal.

1. COMPRUEBA TUS METAS

Si tienes la Agenda MultiApasionada habrás visto que comienza con una parte fundamental para sentir que estás avanzando hacia tus sueños: escribir tus Metas a Corto, Medio y Largo Plazo. Y, tras ello, habrás establecido los pasos que tienes que dar para avanzar hacia las metas elegidas.

(Si no tienes la Agenda, o no te has parado nunca a pensar en tus metas, este comienzo de año es un buen momento para sentarte, pensar en ello y escribirlas. Este último paso es mucho más importante de lo que te parece: hay que dejarlas por escrito. Te recomiendo que leas el post de la semana pasada, en el que te explicaba cómo redactar correctamente una meta o un objetivo).

Volvemos al primer paso de la Revisión Semanal: Recuerda tus metas, comprueba los pasos que has dado esta semana para avanzar hacia ellas, qué has podido hacer y qué no. Piensa qué deberías hacer la semana siguiente para superar los imprevistos que han surgido o qué nuevos pasos tienes que dar tras haber realizado los que te habías marcado para esta semana.

Piénsalos y anótalos en tu agenda, en tu visión semanal y en tu visión diaria.

2. REVISA TUS NOTAS

Echa un vistazo a todas tus notas, llamadas, emails, tareas, etc que has ido apuntando y mira lo que te ha quedado pendiente. Apunta en el calendario de la semana siguiente cuándo lo vas a realizar.

3. REVISA TU CALENDARIO PASADO y FUTURO

Repasa el calendario de la semana pasada, el del mes (y el del trayecto actual, si tienes la Agenda MultiApasionada), para ver si tienes algo que necesita ser movido para más adelante. Revisa los calendarios futuros para ver si hay algún evento próximo para el que necesitas comenzar a trabajar la semana siguiente.

Anota todos esos nuevos pasos a dar en el calendario de la semana siguiente y en el día a día.

4. ESTABLECE LOS OBJETIVOS DE LA SEMANA SIGUIENTE

Tras revisar todos los puntos anteriores, tan sólo tendrás que pensar y decidir cuáles van a ser tus 3 objetivos de la semana siguiente. Cómo hemos ido viendo en hábitos anteriores, puedes fijar 1, 2 o 3 objetivos para la semana siguiente (el máximo siempre 3). De tal modo que, al menos uno de ellos, esté relacionado con tu meta o metas anuales.

Establece después los pasos que vas a dar para conseguir esos objetivos (al menos 3 pasos para cada objetivo) y trasládalos a tu calendario semanal. Al ser pasos de tus tres objetivos, son pasos prioritarios, por lo que asegúrate de ser realista con el tiempo del que dispones realmente la semana siguiente y sitúa esos pasos lo antes posible cada día. Si puedes hacerlos lo primero de todo, cada día, te acostarás con la sensación de estar avanzando y haber tenido un día realmente productivo.

5. REVISA TUS LISTAS DE TAREAS

Seguro que a lo largo de la semana habrás ido apuntando un montón de tareas que tendrías que hacer, que se habrán ido sumando a las listas de tareas que ya tenías. Repasa las listas y tacha todo lo que hayas completado esta semana.

Si, tras establecer los pasos para tus metas, revisar tus notas, establecer los pasos hacia eventos futuros o mover los pasados a una nueva fecha,… tienes algún hueco algún día que te permita ir completando esas tareas: Apunta cuándo lo vas a realizar.

Te recomiendo que le eches un vistazo al Hábito 2 y al Hábito 5, que están relacionados con este punto y te van a ayudar a lidiar con las Listas de Tareas y a no agobiarte con ellas.

6. COMPRUEBA SI TIENES ALGUNA TAREA DELEGADA

Este punto no está dentro del sistema de Leo, pero me parece importante. Muchas veces tienes que delegar alguna tarea a otra persona y este es el momento idóneo para revisar todo lo pendiente y mandar un email, whatsapp o llamar a esa persona para preguntarle cómo va el tema.

***

Tras estos sencillos pasos, ya habrás realizado la Revisión Semanal. Al principio, lógicamente, te va a costar más y, conforme vayan pasando las semanas, esta revisión será mucho más rápida y sencilla.

Lo ideal es que encuentres un hueco (si lo dejas fijo cada semana, te saldrá de manera automática y no tendrás que estar intentando acordarte de hacerlo), y que estés concentrada totalmente en ello. Si, como yo, sufres de la Multi-Tarea o de intentar hacer mil cosas a la vez, échale un vistazo a este post.

Repite el proceso al final de cada Trayecto (para los que tengáis la Agenda MultiApasionada), o al final de cada mes y al final del año, para el resto.

 

Reto Zen To Done Habito 7: Revisión Semanal de Objetivos

UN PEQUEÑO RESUMEN
  • Realizar una revisión periódica de los pasos que vas dando, te ayudará a ser consciente de tu avance, no rendirte y estar siempre motivado.
  • El objetivo de este mes es adquirir el hábito de realizar la Revisión Semanal.
  • Comienza revisando tus Metas y los pasos que has dado esa semana hacia ella. Después, piensa en los que debes dar y trasládalos a la semana siguiente.
  • Revisa todas las notas que has apuntado durante la semana para ver lo que te ha quedad pendiente.
  • Revisa tu calendario de las semanas previas para ver si necesitar trasladar algún paso para más adelante.
  • Revisa tu calendario futuro para ver si debes comenzar a trabajar en algo la semana siguiente.
  • Establece tus objetivos para la semana siguiente, hasta un máximo de 3 objetivos. Al menos uno estará relacionado con alguna de tus metas anuales.
  • Establece los pasos que tienes que dar para conseguir esos objetivos semanales.
  • Revisa tus listas de tareas y, en caso de que te quede algún hueco la próxima semana, complétalo si quieres con alguna de esas tareas.
  • Comprueba todas las tareas que tienes delegadas y envía un recordatorio a esas personas para ver el estado de las mismas.

 

Una nota importante. La aplicación LIFT ha cambiado de nombre: Ahora se llama Coach.me. Si quieres seguir el hábito a través de esta aplicación, el enlace de este mes en COACH.ME es éste: Hábito 7 del Reto “ZEN TO DONE”.

***

¿Cómo vas con tus Metas futuras? ¿Has redactado ya las tuyas o nunca te has sentado a pensar en ello? ¿Y qué tal vas con el Reto? ¿Estás sumida en una fase de Caos? ¿Cómo vas a salir de ella?

***

El post de Reto “Zen to Done”. Hábito 6: Ser Organizada y la Búsqueda de encontrarle a cada cosa su sitio aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

 

Reto “Zen to Done”. Hábito 7: REVISIÓN SEMANAL de tus Objetivos

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Gestión del Tiempo, Mis Historias, Uncategorized

Este es el último post del año. Quién me lo iba a decir el pasado 9 de junio, cuando apreté por primera vez el botón de publicar un post, que iba a encontrarme una comunidad de multiapasionados tan bonita como la que se ha formado, que iba a cumplir uno de mis sueños: sacar una agenda que ayudase a todo el que quisiera a organizar su vida y su tiempo, que iba a cumplir un calendario de publicación, que iba a conseguir “centrarme” (a mi manera multiapasionada), que iba a comenzar a organizar mi vida, a ser más ordenada y que iba a comenzar a ser consciente de lo que supone ser Multi-Apasionado, cómo le afecta a las personas de mi entorno y cómo puedo, por fin, disfrutar de ello sin sentirme culpable.

¿Te ha pasado lo mismo?
¿Qué ha supuesto para ti descubrir que eres Multi-Apasionada/o, saber qué no estás sóla/o, qué no es algo malo?

¿No lo ves ahora como una de tus mayores cualidades, en vez de como un defecto?

 

REPASANDO EL AÑO QUE SE VA

Inevitablemente el final de un año va unido a un deseo de cambiar y mejorar tu vida. Está claro que puedes decidir hacerlo en cualquier momento del año pero parece que, esta época, nos hace reflexionar a todos sobre las cosas buenas y malas del año que se va y sobre qué ha pasado con nuestros sueños, si los estamos cumpliendo o si por el contrario, han quedado olvidados en el fondo de un cajón.

Para poder establecer lo que quieres conseguir las próximas semanas, sea a partir del 1 de enero o a partir de cualquier otra fecha, tienes que ser consciente de tus aciertos, de tus errores y de tus sueños.

Justamente el pasado sábado, publicó un post muy interesante (y que te recomiendo leer detenidamente) nuestra coach Multi-Apasionada Amparo Millán. En él habla de darle la vuelta a la reflexión que haces a final de cada año y, en vez de pensar en todo lo que te ha quedado pendiente, pienses en todo lo que has conseguido y escribas la “LISTA DE LO QUE SÍ HE HECHO ESTE AÑO”. Esto te va a ayudar, no sólo a motivarte y ver todo de lo que eres capaz (y de lo que no eres consciente hasta que te paras a pensarlo) y a dejar a un lado el sentimiento de culpabilidad que suele acompañar a esta reflexión anual, cuándo sólo te centras en los aspectos negativos.

Este post iba a ser muy diferente. Quizás, si no hubiera leído el post de Amparo, hubiera caído en este último aspecto y te hubiera contado más penas que glorias (que las ha habido, y algunas me han dejado muy tocada). Pero, cómo estoy en un proceso de cambio de mentalidad y de intentar ver el vaso medio lleno (siempre hay algo positivo por lo que vale la pena luchar), voy a seguir la idea de Amparo y voy a contarte lo que SÍ he conseguido este 2014:

LISTA DE LO QUE SÍ HE HECHO ESTE AÑO

Para no dejarme nada, voy a repasar cada área de mi vida basándome en las áreas y preguntas del ejercicio de La Rueda de la Vida que vimos hace un tiempo.

  • He conseguido decir lo que pienso sin sentirme culpable y estoy comenzando a expresar mis sentimientos, sobre todo cuando algo no me gusta.
  • He conseguido ver el mar. Mi objetivo es al menos una vez al año para recargar pilas. Este año lo he visto y me he bañado 4 veces.
  • He viajado varias veces y ¡he tenido vacaciones de verdad!: Cantabria, Valencia, Gran Canaria.
  • ¡He logrado que Lúa me hiciera caso! Se ha vuelto un poco rebelde últimamente, pero si lo conseguí una vez lo puedo volver a lograr, jejeje.
  • He contactado con otras personas que tienen las mismas inquietudes que yo y he descubierto que soy Multi-Apasionada.
  • He conseguido no sentirme culpable por tener muchas pasiones y he aprendido que no “tengo que centrarme” en una sola cosa.
  • He comenzado a hacer de mi casa un hogar y estoy aprendiendo a ser ordenada (aún me queda muuucho, no te creas).
  • He comenzado a reírme de mis defectos.
  • ¡He estado casi 3 meses levantándome a las 6:30! ¡¡guau!!
  • Y he estado un mes seguido haciendo ejercicio nada más levantarme (¡yupii!)
  • He aprendido a hacerme tirabuzones en el pelo con la plancha, a hacerme algún recogido y estoy aprendiendo a combinar la ropa como dios manda.
  • Por fin me siento guapa y sin complejos. Y a quién no le guste mi cuerpo, que no mire.
  • Intento sonreír todo lo que puedo, aunque tenga que obligarme a ello (y cuando me devuelven la sonrisa se acabaron todos los malos pensamientos).
  • He encontrado un método de planificación que me está funcionando y se ha acabado el dolor de cabeza constante por no llegar a todo.
  • ¡He montado la oficina de mi casa, yo solita!
  • He conseguido controlar mi gasto compulsivo en cursos y libros (no te puedes ni imaginar el esfuerzo que ha supuesto).
  • También he conseguido controlar mis saltos de una pasión a otra sin darme tiempo a disfrutar de ninguna.
  • He aprendido a ensayar y preparar el trabajo con tiempo y he conseguido hacer una presentación ante un montón de gente mostrándome confiada y segura de mí misma.
  • Y, como ya sabes, he trabajado muy duro y he conseguido que ¡la Agenda MultiApasionada se haya hecho realidad!
¡Ahora te toca a ti!

(Amparo, si lees este post, me ha encantado este ejercicio. Lo voy a imprimir y colgar en la oficina para tenerlo siempre presente).

 

LOS FALLOS NO-LOGROS: PORQUÉ Y CÓMO EVITARLOS

Aunque haya puesto arriba el listado de todo lo que he conseguido, quiero compartir contigo también mi pequeña reflexión acerca de mis no-logros.

El objetivo es ver el vaso medio lleno, así que cuando redactes tu LISTA DE NO-LOGROS tienes que darle la vuelta, encontrar el motivo de porqué fallaste y ver cómo podrías evitarlo en el futuro. Y, de esta manera, aprender una lección que te ayudará a no cometer esos mismos errores en el futuro.

  • Este año me he comprometido públicamente a seguir el Reto Zen to Done y a no comprar ningún libro o curso más hasta que no termine de leer y hacer todos los que tengo pendiente.
  • He intentado adquirir cada hábito, cada mes. He conseguido realizar muchos, excepto aquellos para los que no estaba realmente motivada. Una de las claves del éxito según Leo Babauta, el creador del método ZTD, es ir adquiriendo los hábitos para los que estás realmente motivada. Iniciar algo sin ganas puede ser factible si hayas la manera de verle el lado positivo. He escrito varios post sobre el tema en la categoría “Aprendiendo a Quererte“. No creas que para mí es fácil. Me cuesta y mucho. Este 2015 voy a seguir investigando sobre el tema para poder conseguir vencer esos impedimentos (la mayor parte sólo están en nuestro subconsciente) y lo compartiré contigo para que también te sirva de ayuda.
  • El tema de los libros y los cursos: He reducido notablemente mi gasto en libros y cursos. Ahora pienso mucho antes de darle al botón de comprar: Dejo pasar al menos 24  horas para ver si realmente ese curso me interesa o lo necesito; busco alternativas, referencias, opiniones a ver si es lo que realmente necesito; recapacito si tengo el tiempo necesario para hacer ese curso, si estoy a mitad con otro libro… He picado con un par de cursos desde que me comprometí a no inscribirme a más (uno ha coincidido con el lanzamiento de la agenda y ni siquiera lo he empezado. El otro, coincidía con una de mis metas para 2015: aprender a hacer vídeos chulos. Lo tengo en febrero, ya os contaré…). Y sobre los libros, creo que cometí un pequeño error: fijé el primer libro en inglés. Al principio comencé muy bien: leía media hora al día, unas 5-6 páginas, con el diccionario al lado y del que no me separaba. Estaba muy motivada hasta que se me ocurrió una brillante idea: en vez de apuntar las palabras desconocidas en el libro, iría escribiendo en un word todo el libro en español. De pronto, mi motivación para seguir leyendo ese libro se esfumó. La idea no está mal, pero cómo no lo planeé correctamente abandoné mi objetivo. El error: no me paré a pensar el cambio que tenía que hacer. Convertí el momento de desconexión de todo el día, con mi libro, en el sofá y con una tacita de té, en continuar sin despegarme de una pantalla. Gran error. Buena idea, pero mal gestionada. Tampoco caí en que ahora puede apetecerme leer sobre un tema, pero dentro de un par de semanas puede apetecerme lo contrario.

Como te cuento siempre:

Hay momentos de bajón cuando intentas lograr tus objetivos. Unas veces estarás arriba y otras abajo. El truco para conseguirlo es aprender de los errores y no parar nunca.
Cuando paras la maquinaria, luego cuesta mucho arrancarla. Pero si está en marcha, aunque sea a una velocidad muy baja, es más fácil dar un pequeño acelerón y volver al mismo nivel de energía con la que comenzaste, o incluso a uno mayor.

¿Qué conclusiones puedo sacar de mis no-logros?

La primera, si no estoy realmente motivada por algo y sé, internamente, que esa pasión/cambio/objetivo/amistad/etc me va a quemar si sigo luchando, es mejor aparcarla y recuperarla más tarde (si vale la pena).

También que la falta de planificación o de previsión de imprevistos puede hacer que te desmotives en un segundo. En mi caso: si lo que busco con la lectura de un libro es desconectar del mundo virtual, con papel y boli suficiente por si tengo que tomar notas. Y si sé que es muy probable que me canse de leer siempre la misma temática, preparo un par de libros de dos temáticas diferentes para elegir uno u otro en función de lo que me apetezca cada día.

De todo, bueno o malo, se puede aprender. Si tienes un no-logro que no quieres retomar por el momento, al redactarlo y estudiar qué lección aprendes de él y vas a saber cómo evitarlo si lo vuelves a intentar en el futuro. Y si tienes un no-logro que quieres convertir en un objetivo conseguido, vas a saber cómo hacerlo esta vez.

No cierres la puerta a segundas oportunidades (o terceras, o cuartas, o las que sean). Que no lo hayas conseguido a la primera no significa que no puedas hacerlo y ya no valga la pena volver a intentarlo.

 

FIJANDO OBJETIVOS PARA EL NUEVO AÑO

¿Cómo tienes que hacerlo correctamente? ¿Estás cansada de fijar objetivos y no conseguirlos?

Te voy a contar cómo lo voy a hacer yo este año y lo que me ha funcionado anteriormente.

LO PRIMERO: REDUCIR LA LISTA DE OBJETIVOS

¿Te has dado cuenta la cantidad de objetivos que te pusiste el año pasado? Si lees algunos blogs puedes echarte a temblar: 50 objetivos para el año siguiente, 100 cosas que hacer antes de morir, 300 cosas que probar antes de los 30… listas, listas y más listas.

¿Realmente tienes energía para tanto? ¿Cómo puedes mantenerte concentrada si estás pensando en “La Gran Lista” mientras estás “intentando” llevar a cabo alguno de los objetivos? ¿Cuánto tiempo y ganas pierdes eligiendo en qué objetivo te centras ahora? ¿No te aburres y pasas enseguida al siguiente, dejando el anterior a mitad?

Ésta es una de las cosas que más y mejor me ha funcionado del Reto Zen to Done:

Elige un MÁXIMO de 3 Objetivos

Mi recomendación es que, una vez elegidos, te vayas centrando en hacerlos de uno en uno.

Y, la NORMA: Hasta que no consigas uno, no puedes añadir otro nuevo.

APRENDE A REDACTARLOS CORRECTAMENTE

Huye de objetivos ambiguos, generales, no concretos. Este tipo de objetivos no van a conseguir que te comprometas a hacerlos. Dejan tantas puertas abiertas que pueden dificultarte demasiado la tarea de elegir.

Si eres de las que tiendes a poner excusas, tu objetivo en sí mismo será la excusa perfecta para no hacerlo, para ni si quiera intentarlo.

Por ejemplo:

  • Quiero mejorar la relación con mis seres queridos.
  • Sueño con ganar más dinero.
  • Me gustaría llevar una vida más saludable.
  • Me encantaría volver a estudiar.
  • Siempre he soñado con abrir una tienda.

¿Te das cuenta la cantidad de opciones posibles que existen? ¿Cómo tienes que hacerlo entonces?

Tienes que ser concreta a la hora de definirlos.

Si estás pensando en volver a estudiar y ya tienes en mente todos los detalles de lo qué quieres hacer, cómo, cuándo y dónde, ¡escríbelo! Define una cantidad, un tipo concreto, … Es lo que se conoce como Objetivos Medibles. Tienes que ser capaz de cuantificar exactamente tu objetivo.

Volviendo a los ejemplos anteriores:

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Quiero mejorar la relación con mis seres queridos.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Quiero sorprender a mis seres queridos al menos una vez al mes.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Sueño con ganar más dinero.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Sueño con ganar 3.000€ al mes.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Me gustaría llevar una vida más saludable.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Me gustaría comer verdura todos los días.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Me encantaría volver a estudiar.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Me encantaría estudiar Historia del Arte.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Siempre he soñado con abrir una tienda.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Siempre he soñado con abrir una tienda de scrapbooking y dar cursos.

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COMPROMETIÉNDOTE A CONSEGUIRLO

Hay dos vías de compromiso que puedes hacer:

COMPROMISO PÚBLICO: Éste es otro de los pilares básicos del Reto Zen to Done que hemos visto los últimos meses. No hay nada más efectivo que comprometerte públicamente a hacer algo. Doy fe.

Si no lo has probado nunca, te invito a que lo hagas. Si no confías mucho en esta técnica, prueba una cosa: de los tres objetivos, comprométete públicamente a hacer uno de ellos. Cuéntaselo a cuántas más personas, mejor. De aquí a unos meses, comprueba lo que has avanzado con este objetivo y con los otros.

COMPROMISO INTERNO: Comprometiéndote tú misma/o a luchar lo que haga falta para lograrlo.

Olvida los: “Me gustaría…”, “Ojalá…”, “Sueño con…”, “Quiero…”.
Cámbialo por un: “VOY A…”

De esta manera, los ejemplos anteriores quedarían así:

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Quiero mejorar la relación con mis seres queridos.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Quiero sorprender a mis seres queridos al menos una vez al mes.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#2ba29c” icon=”icon-thumbs-up-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Objetivo bien definido: Voy a escribir una carta relatando nuestra historia y momentos más divertidos a cada uno de mis amigos.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Sueño con ganar más dinero.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Sueño con ganar 3.000€ al mes.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#2ba29c” icon=”icon-thumbs-up-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Objetivo bien definido: Voy a ganar 3.000€ al mes.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Me gustaría llevar una vida más saludable.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Me gustaría comer verdura todos los días.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#2ba29c” icon=”icon-thumbs-up-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Objetivo bien definido: Voy a comer verdura todos los días y ensalada todas las noches.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Me encantaría volver a estudiar.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Me encantaría estudiar Historia del Arte.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#2ba29c” icon=”icon-thumbs-up-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Objetivo bien definido: Voy a estudiar Historia del Arte.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Siempre he soñado con abrir una tienda.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Siempre he soñado con abrir una tienda de scrapbooking y dar cursos.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#2ba29c” icon=”icon-thumbs-up-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Objetivo bien definido: Voy a abrir una tienda de scrapbooking dónde daré cursos, en un pueblo pequeño y en una casita de piedra con jardín y muchas flores.

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¿A qué no suena igual? ¿Cuál te da más fuerza y te motiva más a llevarlo a cabo?

Una vez hayas redactado unos buenos objetivos, tan sólo te queda decidir los pasos que vas a dar para lograrlos. Recuerda: divide y vencerás.

Vale más dar 100 mini-pasitos que intentar dar 2 pasos de gigante.

Ya alcanzarás tu objetivo. Ahora toca disfrutar del camino.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

***

El post de Cómo decidir y redactar unos buenos Objetivos para 2015 aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

Cómo decidir y redactar unos buenos Objetivos para 2015

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Gestión del Tiempo, Mis Historias, Uncategorized

Este es el último post del año. Quién me lo iba a decir el pasado 9 de junio, cuando apreté por primera vez el botón de publicar un post, que iba a encontrarme una comunidad de multiapasionados tan bonita como la que se ha formado, que iba a cumplir uno de mis sueños: sacar una agenda que ayudase a todo el que quisiera a organizar su vida y su tiempo, que iba a cumplir un calendario de publicación, que iba a conseguir “centrarme” (a mi manera multiapasionada), que iba a comenzar a organizar mi vida, a ser más ordenada y que iba a comenzar a ser consciente de lo que supone ser Multi-Apasionado, cómo le afecta a las personas de mi entorno y cómo puedo, por fin, disfrutar de ello sin sentirme culpable.

¿Te ha pasado lo mismo?
¿Qué ha supuesto para ti descubrir que eres Multi-Apasionada/o, saber qué no estás sóla/o, qué no es algo malo?

¿No lo ves ahora como una de tus mayores cualidades, en vez de como un defecto?

 

REPASANDO EL AÑO QUE SE VA

Inevitablemente el final de un año va unido a un deseo de cambiar y mejorar tu vida. Está claro que puedes decidir hacerlo en cualquier momento del año pero parece que, esta época, nos hace reflexionar a todos sobre las cosas buenas y malas del año que se va y sobre qué ha pasado con nuestros sueños, si los estamos cumpliendo o si por el contrario, han quedado olvidados en el fondo de un cajón.

Para poder establecer lo que quieres conseguir las próximas semanas, sea a partir del 1 de enero o a partir de cualquier otra fecha, tienes que ser consciente de tus aciertos, de tus errores y de tus sueños.

Justamente el pasado sábado, publicó un post muy interesante (y que te recomiendo leer detenidamente) nuestra coach Multi-Apasionada Amparo Millán. En él habla de darle la vuelta a la reflexión que haces a final de cada año y, en vez de pensar en todo lo que te ha quedado pendiente, pienses en todo lo que has conseguido y escribas la “LISTA DE LO QUE SÍ HE HECHO ESTE AÑO”. Esto te va a ayudar, no sólo a motivarte y ver todo de lo que eres capaz (y de lo que no eres consciente hasta que te paras a pensarlo) y a dejar a un lado el sentimiento de culpabilidad que suele acompañar a esta reflexión anual, cuándo sólo te centras en los aspectos negativos.

Este post iba a ser muy diferente. Quizás, si no hubiera leído el post de Amparo, hubiera caído en este último aspecto y te hubiera contado más penas que glorias (que las ha habido, y algunas me han dejado muy tocada). Pero, cómo estoy en un proceso de cambio de mentalidad y de intentar ver el vaso medio lleno (siempre hay algo positivo por lo que vale la pena luchar), voy a seguir la idea de Amparo y voy a contarte lo que SÍ he conseguido este 2014:

LISTA DE LO QUE SÍ HE HECHO ESTE AÑO

Para no dejarme nada, voy a repasar cada área de mi vida basándome en las áreas y preguntas del ejercicio de La Rueda de la Vida que vimos hace un tiempo.

  • He conseguido decir lo que pienso sin sentirme culpable y estoy comenzando a expresar mis sentimientos, sobre todo cuando algo no me gusta.
  • He conseguido ver el mar. Mi objetivo es al menos una vez al año para recargar pilas. Este año lo he visto y me he bañado 4 veces.
  • He viajado varias veces y ¡he tenido vacaciones de verdad!: Cantabria, Valencia, Gran Canaria.
  • ¡He logrado que Lúa me hiciera caso! Se ha vuelto un poco rebelde últimamente, pero si lo conseguí una vez lo puedo volver a lograr, jejeje.
  • He contactado con otras personas que tienen las mismas inquietudes que yo y he descubierto que soy Multi-Apasionada.
  • He conseguido no sentirme culpable por tener muchas pasiones y he aprendido que no “tengo que centrarme” en una sola cosa.
  • He comenzado a hacer de mi casa un hogar y estoy aprendiendo a ser ordenada (aún me queda muuucho, no te creas).
  • He comenzado a reírme de mis defectos.
  • ¡He estado casi 3 meses levantándome a las 6:30! ¡¡guau!!
  • Y he estado un mes seguido haciendo ejercicio nada más levantarme (¡yupii!)
  • He aprendido a hacerme tirabuzones en el pelo con la plancha, a hacerme algún recogido y estoy aprendiendo a combinar la ropa como dios manda.
  • Por fin me siento guapa y sin complejos. Y a quién no le guste mi cuerpo, que no mire.
  • Intento sonreír todo lo que puedo, aunque tenga que obligarme a ello (y cuando me devuelven la sonrisa se acabaron todos los malos pensamientos).
  • He encontrado un método de planificación que me está funcionando y se ha acabado el dolor de cabeza constante por no llegar a todo.
  • ¡He montado la oficina de mi casa, yo solita!
  • He conseguido controlar mi gasto compulsivo en cursos y libros (no te puedes ni imaginar el esfuerzo que ha supuesto).
  • También he conseguido controlar mis saltos de una pasión a otra sin darme tiempo a disfrutar de ninguna.
  • He aprendido a ensayar y preparar el trabajo con tiempo y he conseguido hacer una presentación ante un montón de gente mostrándome confiada y segura de mí misma.
  • Y, como ya sabes, he trabajado muy duro y he conseguido que ¡la Agenda MultiApasionada se haya hecho realidad!
¡Ahora te toca a ti!

(Amparo, si lees este post, me ha encantado este ejercicio. Lo voy a imprimir y colgar en la oficina para tenerlo siempre presente).

 

LOS FALLOS NO-LOGROS: PORQUÉ Y CÓMO EVITARLOS

Aunque haya puesto arriba el listado de todo lo que he conseguido, quiero compartir contigo también mi pequeña reflexión acerca de mis no-logros.

El objetivo es ver el vaso medio lleno, así que cuando redactes tu LISTA DE NO-LOGROS tienes que darle la vuelta, encontrar el motivo de porqué fallaste y ver cómo podrías evitarlo en el futuro. Y, de esta manera, aprender una lección que te ayudará a no cometer esos mismos errores en el futuro.

  • Este año me he comprometido públicamente a seguir el Reto Zen to Done y a no comprar ningún libro o curso más hasta que no termine de leer y hacer todos los que tengo pendiente.
  • He intentado adquirir cada hábito, cada mes. He conseguido realizar muchos, excepto aquellos para los que no estaba realmente motivada. Una de las claves del éxito según Leo Babauta, el creador del método ZTD, es ir adquiriendo los hábitos para los que estás realmente motivada. Iniciar algo sin ganas puede ser factible si hayas la manera de verle el lado positivo. He escrito varios post sobre el tema en la categoría “Aprendiendo a Quererte“. No creas que para mí es fácil. Me cuesta y mucho. Este 2015 voy a seguir investigando sobre el tema para poder conseguir vencer esos impedimentos (la mayor parte sólo están en nuestro subconsciente) y lo compartiré contigo para que también te sirva de ayuda.
  • El tema de los libros y los cursos: He reducido notablemente mi gasto en libros y cursos. Ahora pienso mucho antes de darle al botón de comprar: Dejo pasar al menos 24  horas para ver si realmente ese curso me interesa o lo necesito; busco alternativas, referencias, opiniones a ver si es lo que realmente necesito; recapacito si tengo el tiempo necesario para hacer ese curso, si estoy a mitad con otro libro… He picado con un par de cursos desde que me comprometí a no inscribirme a más (uno ha coincidido con el lanzamiento de la agenda y ni siquiera lo he empezado. El otro, coincidía con una de mis metas para 2015: aprender a hacer vídeos chulos. Lo tengo en febrero, ya os contaré…). Y sobre los libros, creo que cometí un pequeño error: fijé el primer libro en inglés. Al principio comencé muy bien: leía media hora al día, unas 5-6 páginas, con el diccionario al lado y del que no me separaba. Estaba muy motivada hasta que se me ocurrió una brillante idea: en vez de apuntar las palabras desconocidas en el libro, iría escribiendo en un word todo el libro en español. De pronto, mi motivación para seguir leyendo ese libro se esfumó. La idea no está mal, pero cómo no lo planeé correctamente abandoné mi objetivo. El error: no me paré a pensar el cambio que tenía que hacer. Convertí el momento de desconexión de todo el día, con mi libro, en el sofá y con una tacita de té, en continuar sin despegarme de una pantalla. Gran error. Buena idea, pero mal gestionada. Tampoco caí en que ahora puede apetecerme leer sobre un tema, pero dentro de un par de semanas puede apetecerme lo contrario.

Como te cuento siempre:

Hay momentos de bajón cuando intentas lograr tus objetivos. Unas veces estarás arriba y otras abajo. El truco para conseguirlo es aprender de los errores y no parar nunca.
Cuando paras la maquinaria, luego cuesta mucho arrancarla. Pero si está en marcha, aunque sea a una velocidad muy baja, es más fácil dar un pequeño acelerón y volver al mismo nivel de energía con la que comenzaste, o incluso a uno mayor.

¿Qué conclusiones puedo sacar de mis no-logros?

La primera, si no estoy realmente motivada por algo y sé, internamente, que esa pasión/cambio/objetivo/amistad/etc me va a quemar si sigo luchando, es mejor aparcarla y recuperarla más tarde (si vale la pena).

También que la falta de planificación o de previsión de imprevistos puede hacer que te desmotives en un segundo. En mi caso: si lo que busco con la lectura de un libro es desconectar del mundo virtual, con papel y boli suficiente por si tengo que tomar notas. Y si sé que es muy probable que me canse de leer siempre la misma temática, preparo un par de libros de dos temáticas diferentes para elegir uno u otro en función de lo que me apetezca cada día.

De todo, bueno o malo, se puede aprender. Si tienes un no-logro que no quieres retomar por el momento, al redactarlo y estudiar qué lección aprendes de él y vas a saber cómo evitarlo si lo vuelves a intentar en el futuro. Y si tienes un no-logro que quieres convertir en un objetivo conseguido, vas a saber cómo hacerlo esta vez.

No cierres la puerta a segundas oportunidades (o terceras, o cuartas, o las que sean). Que no lo hayas conseguido a la primera no significa que no puedas hacerlo y ya no valga la pena volver a intentarlo.

 

FIJANDO OBJETIVOS PARA EL NUEVO AÑO

¿Cómo tienes que hacerlo correctamente? ¿Estás cansada de fijar objetivos y no conseguirlos?

Te voy a contar cómo lo voy a hacer yo este año y lo que me ha funcionado anteriormente.

LO PRIMERO: REDUCIR LA LISTA DE OBJETIVOS

¿Te has dado cuenta la cantidad de objetivos que te pusiste el año pasado? Si lees algunos blogs puedes echarte a temblar: 50 objetivos para el año siguiente, 100 cosas que hacer antes de morir, 300 cosas que probar antes de los 30… listas, listas y más listas.

¿Realmente tienes energía para tanto? ¿Cómo puedes mantenerte concentrada si estás pensando en “La Gran Lista” mientras estás “intentando” llevar a cabo alguno de los objetivos? ¿Cuánto tiempo y ganas pierdes eligiendo en qué objetivo te centras ahora? ¿No te aburres y pasas enseguida al siguiente, dejando el anterior a mitad?

Ésta es una de las cosas que más y mejor me ha funcionado del Reto Zen to Done:

Elige un MÁXIMO de 3 Objetivos

Mi recomendación es que, una vez elegidos, te vayas centrando en hacerlos de uno en uno.

Y, la NORMA: Hasta que no consigas uno, no puedes añadir otro nuevo.

APRENDE A REDACTARLOS CORRECTAMENTE

Huye de objetivos ambiguos, generales, no concretos. Este tipo de objetivos no van a conseguir que te comprometas a hacerlos. Dejan tantas puertas abiertas que pueden dificultarte demasiado la tarea de elegir.

Si eres de las que tiendes a poner excusas, tu objetivo en sí mismo será la excusa perfecta para no hacerlo, para ni si quiera intentarlo.

Por ejemplo:

  • Quiero mejorar la relación con mis seres queridos.
  • Sueño con ganar más dinero.
  • Me gustaría llevar una vida más saludable.
  • Me encantaría volver a estudiar.
  • Siempre he soñado con abrir una tienda.

¿Te das cuenta la cantidad de opciones posibles que existen? ¿Cómo tienes que hacerlo entonces?

Tienes que ser concreta a la hora de definirlos.

Si estás pensando en volver a estudiar y ya tienes en mente todos los detalles de lo qué quieres hacer, cómo, cuándo y dónde, ¡escríbelo! Define una cantidad, un tipo concreto, … Es lo que se conoce como Objetivos Medibles. Tienes que ser capaz de cuantificar exactamente tu objetivo.

Volviendo a los ejemplos anteriores:

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Quiero mejorar la relación con mis seres queridos.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Quiero sorprender a mis seres queridos al menos una vez al mes.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Sueño con ganar más dinero.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Sueño con ganar 3.000€ al mes.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Me gustaría llevar una vida más saludable.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Me gustaría comer verdura todos los días.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Me encantaría volver a estudiar.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Me encantaría estudiar Historia del Arte.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Siempre he soñado con abrir una tienda.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Siempre he soñado con abrir una tienda de scrapbooking y dar cursos.

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COMPROMETIÉNDOTE A CONSEGUIRLO

Hay dos vías de compromiso que puedes hacer:

COMPROMISO PÚBLICO: Éste es otro de los pilares básicos del Reto Zen to Done que hemos visto los últimos meses. No hay nada más efectivo que comprometerte públicamente a hacer algo. Doy fe.

Si no lo has probado nunca, te invito a que lo hagas. Si no confías mucho en esta técnica, prueba una cosa: de los tres objetivos, comprométete públicamente a hacer uno de ellos. Cuéntaselo a cuántas más personas, mejor. De aquí a unos meses, comprueba lo que has avanzado con este objetivo y con los otros.

COMPROMISO INTERNO: Comprometiéndote tú misma/o a luchar lo que haga falta para lograrlo.

Olvida los: “Me gustaría…”, “Ojalá…”, “Sueño con…”, “Quiero…”.
Cámbialo por un: “VOY A…”

De esta manera, los ejemplos anteriores quedarían así:

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Quiero mejorar la relación con mis seres queridos.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Sueño con ganar 3.000€ al mes.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#2ba29c” icon=”icon-thumbs-up-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Objetivo bien definido: Voy a ganar 3.000€ al mes.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Me gustaría llevar una vida más saludable.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Me gustaría comer verdura todos los días.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#2ba29c” icon=”icon-thumbs-up-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Objetivo bien definido: Voy a comer verdura todos los días y ensalada todas las noches.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Me encantaría volver a estudiar.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#5c4241″ icon=”icon-meh” type=”type4″ href=””][/social_icon] Algo mejor: Me encantaría estudiar Historia del Arte.

[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#2ba29c” icon=”icon-thumbs-up-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Objetivo bien definido: Voy a estudiar Historia del Arte.

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[social_icon bg_color=”#404040″ color=”#f16572″ icon=”icon-thumbs-down-alt” type=”type4″ href=””][/social_icon] Incorrecto: Siempre he soñado con abrir una tienda.

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¿A qué no suena igual? ¿Cuál te da más fuerza y te motiva más a llevarlo a cabo?

Una vez hayas redactado unos buenos objetivos, tan sólo te queda decidir los pasos que vas a dar para lograrlos. Recuerda: divide y vencerás.

Vale más dar 100 mini-pasitos que intentar dar 2 pasos de gigante.

Ya alcanzarás tu objetivo. Ahora toca disfrutar del camino.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

***

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Cómo decidir y redactar unos buenos Objetivos para 2015

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