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Plan de Rescate: El año todavía no está perdido

Plan de Rescate: El año todavía no está perdido
08/12/2016 Eva Gías
In Gestión del Tiempo
Como conseguir objetivos anuales

Diciembre ya está aquí. Mes de reflexión para muchos, mes de echarse las manos a la cabeza para otros y preguntarse: ¿Cómo he podido perder un año entero de mi vida tan tontamente?

Sí, para muchas la llegada del último mes del año es sinónimo de culpabilidad por no haber sabido aprovechar ni un minuto (quieren hacerse creer) del año que está a puntito de escaparse de las manos.

Y es que la gran mayoría comienza el año prometiéndose que éste va a ser distinto, que esta vez sí voy a ir al gimnasio, o voy a aprender “x” idioma, o voy a mantener la casa limpia y ordenada o voy a viajar a la luna… ¿Estos objetivos son realistas? Bueno, soy de las que piensa que si alguien quiere algo de verdad luchará lo inimaginable y se levantará las veces que haga falta, cada vez que tropiece con algo en su camino, hasta que lo logre. Quizás tarde un mes, un año o toda una vida. Pero si de verdad quieres algo, ya hallarás la manera de conseguirlo.

Pero volviendo al mes de diciembre. Tenemos la otra cara de la moneda: Aquellas personas que abandonan sus sueños pensando que esa vida que siempre han querido no está destinada para ellas. Y caen en lo fácil: rendirse y auto-convencerse que deben aceptar la situación y la mierdi-vida que no les hace felices para convertirse (a mi modo de ver), en una oveja más del ganado que deja llevarse sin control alguno por lo que le dicte el pastor o el resto del rebaño.

¿Qué triste suena, verdad?

Si este segundo caso es el tuyo, me gustaría que leyeras este post que escribí hace un tiempo y que te ayudará a reflexionar sobre este tema.

Como estoy convencida que si eres una asidua a mi blog o has venido a parar a él es porque algo te pica por dentro que te grita: ¡Cambia!, me gustaría ayudarte con el post de hoy a darte cuenta que, aunque puedas tener la sensación de que no has sabido aprovechar este año, todavía estás a tiempo de conseguir o poner en marcha uno solo de los objetivos que te has marcado durante los últimos años. Mi objetivo: Que comiences el nuevo año llena de energía y que aproveches ese subidón por el logro conseguido para realmente cambiar lo que necesites durante los próximos meses.

Por si no se ha notado entre líneas, todo ese rollo que intentas hacerte creer de que ha sido un año perdido está solamente en tu cabeza. Es algo totalmente subjetivo y tienes que coger a ese pepito grillo malo que intenta machacarte, darle una patada y darte cuenta de todo lo que has logrado estos meses. Lo haremos juntas como los últimos años en el post de reflexión de final de año. Puedes ver los anteriores si quieres aquí y aquí.

PLAN DE RESCATE DE OBJETIVOS (PARA FINAL DE AÑO)

Pero volviendo al tema del que quería hablarte hoy: ¿Cómo terminar el año con la alegría de haber conseguido un objetivo?

Quedan tres semanas para terminar el año. Tiempo más que suficiente para poner en marcha y/o conseguir una de tus metas. ¿Pero cómo? Pues te lo voy a explicar, paso a paso, a continuación.

El método es muy sencillo y vas a poder comenzar hoy mismo. No te robará más de 20 o 30 minutos y lo que vas a conseguir bien va a merecer la pena. Así que deja a un lado la pereza, levántate de ese sillón mullidito en el que se ha acomodado tu culete y comienza a luchar por aquello que realmente te hace feliz.

¿Qué vas a necesitar?
  • Un cuaderno o un folio en blanco. Si puede ser uno bonito y que te motive, mucho mejor (en la tienda tienes un montón de opciones suuper bonitas).
  • Que nada te distraiga. ¡IMPRESCINDIBLE! Si tienes a los peques gritando de fondo, a tu pareja viendo la tele o quieres convertirte en super-woman intentando realizar este ejercicio mientras estás haciendo la comida, escuchando la radio y cotilleando el móvil, no va a funcionar. (Aprende aquí como la multi-tarea es tu peor enemigo).

Por tanto: Intenta dejar a los peques con alguien durante al menos media horita, vete a una cafetería donde poder desconectar o a ese rincón tan especial de tu casa, al parque, refúgiate en el baño. Lo que sea, pero haz que este ratito sea sólo para ti.

Y ahora que ya tienes los dos ingredientes principales, comenzamos:

PASO 1 – VACIAR TU MENTE DE OBJETIVOS

Vas a comenzar por un paso “muy sencillo” y que consiste en coger tu cuaderno y escribir:

  • Todos los objetivos, promesas, metas etc que te prometiste que ibas a hacer a principios de año.
  • Todos aquellos objetivos que te hayas ido proponiendo a lo largo del año.

Deja de sentirte culpable. Se acabó el tenerlos en la cabeza revoloteando todo el día y apareciendo en el momento más inoportuno (que suele ser cuando estás de bajón), recordándote: “y yo, ¿para cuándo?”, “¿pero no me ibas a poner en marcha para tal fecha?”.

Prométete que todo esto se acabó. A partir de ahora, cada vez que se te ocurra un nuevo objetivo acudirás a tu cuaderno, lo escribirás y lo eliminarás de tu mente. A partir de ahora sabrás que todos tus sueños están ahí guardados y que cuando toque comenzar uno nuevo, no tendrás que traumatizarte intentando pensar y elegir qué hacer. Tan sólo acudirás a tu cuaderno de objetivos y elegirás el siguiente (con el método que te voy a enseñar a continuación).

PASO 2 – CALMAR LA MENTE

Puede que te hayas asustado al ver plasmados en papel una cantidad ingente de objetivos. Seguro que de muchos ni te acordabas (por algo será, ¿no crees?).

Así que el siguiente paso es relajarte un poco y para ello he preparado una pequeña meditación guiada. Es la primera que hago, así que espero que disfrutes con ella (¡me encantaría saber qué te ha parecido!). Mi sugerencia VIP es que aproveches para poner música relajante y te tomes un baño o ducha calentita con velitas (ya que nos ponemos). Si no puedes, simplemente concéntrate en cerrar los ojos y meditar estos 5 minutos.

PASO 3 – PUNTUAR OBJETIVOS

El siguiente paso, tras haberte relajado y haber tenido tiempo para calmar la mente, es realizar una criba. Ver lo que realmente sigue significando algo para ti y lo que debes tachar y dejar ir.

¿Cómo vas a realizar esta elección? Puntuando cada uno de los objetivos en base a estos dos criterios:

  1. El nivel de miedo que te produce al pensar en realizar (y conseguir) ese objetivo.
  2. El nivel de excitación que te produce al pensar que lo vas a realizar y conseguir.

Así que vas a dibujar dos columnas al lado de los objetivos (una para miedo, otra para excitación) y vas a puntuar del 1 al 10 cada una de ellas. Siendo 1 algo que te da poco miedo o no te excita demasiado y 10 algo que te da pánico o te hace sentir ese súper hormigueo en el estómago que no te deja dormir por las noches.

PASO 4 – ELEGIR UN SÓLO OBJETIVO

Uno de los problemas que tiene la mayoría de la gente a la hora de ponerse a trabajar en sus metas es que se pone a llevar a cabo mil objetivos a la vez. Ya te adelanto que es sinónimo de fracaso absoluto. No sólo tendrás tu mente demasiado dispersa (y como multiapasionada, ¡aún MUCHO MÁS dispersa!) sino que realmente no avanzarás en ningún sentido (échale un vistazo a este post en el que te hablé sobre la solución al problema de elegir muchos objetivos).

Quiero que comiences tachando de la lista de objetivos todos aquellos en los que tu puntuación miedo/excitación es menor o igual a 5. Estos objetivos son los que ya no te dicen nada. Los que fueron importantes en su momento pero en este actual ya no están alineados con tu estilo de vida o con el que quieres conseguir.

Sólo aquello que tenga esa mezcla de miedo y de emoción al pensar en llevarlo a cabo y conseguirlo es lo que debe moverte a realizarlo, porque es lo que vale la pena realmente.

De todos aquellos objetivos que quedan, señala un máximo de tres que tengan las puntuaciones más altas en ambas columnas, de 8, 9 o 10 en las dos.

Vas a elegir uno sólo de esos tres objetivos para llevar a cabo durante las próximas tres semanas. Por si te es complicado elegir, piensa:

  • ¿Cuál es el que más mezcla de emociones te causa? ¿Aquél que más te hace vibrar y sentirte llena de energía?
  • Si son los tres más o menos igual, ¿cuál es el que piensas que te va a llevar menos tiempo conseguirlo?

Elige uno y ¡vamos a por el siguiente paso!

PASO 5 – CÓMO LLEVARLO A CABO

Llegado a este punto, dale la vuelta a tu cuaderno y escribe en una hoja en blanco y en grande ese objetivo que has elegido. Después, párate a pensar en la siguiente pregunta:

¿Cómo puedo lograrlo?

Escribe todo lo que se te ocurra y, con cada uno de esos pasos que has escrito, vuelve a preguntarte: ¿Cómo puedo lograrlo?

Repite este paso hasta que logres mini-pasitos que puedas ir llevando a cabo de una manera más sencilla. (Por supuesto, escríbelo todo en tu cuaderno, no lo pienses y dejes simplemente en tu cabeza).

Nota: Si quieres algo más de ayuda sobre el tema de cómo trazar un buen plan, échale un vistazo a mis post: 10 puntos claves de todo plan y cómo lograr tus objetivos.

PASO 6 – TRASLADAR TU PLAN A TU AGENDA

El siguiente paso es trasladar a tu agenda o planificador mensual o semanal ese plan que has trazado en el paso anterior.

Quiero que elijas un sólo mini-paso para llevar a cabo cada día. Si piensas que alguno puede llevarte más de un día, mira a ver si puedes seguir dividiéndolo en mini-pasos más pequeños haciéndote la pregunta de cómo lograrlo.

Ten en cuenta también si los fines de semana quieres descansar, si los días señalados como Navidad, Nochebuena etc quieres centrarte en la familia… Lo importante es que no pares ni que tampoco te pongas demasiadas tareas que luego te sea imposible llevar a cabo.

Recuerda: Lo importante no es llevarlo a cabo antes del 31 de diciembre (que estaría genial, pero no es el objetivo). El verdadero valor de este plan de rescate es que te pongas en marcha, salgas de la rutina y consigas una energía motivadora que te empuje a continuar logrando un objetivo tras otro los próximos meses.

PASO 7 – COMIENZA HOY

Párate a pensar, ¿hay alguno de los mini-pasos que puedas realizar hoy? Realizar este ejercicio y planificar el mes es ya un gran avance, pero seguro que sería un plus comenzar a llevar a cabo tu objetivo con una de las tareas más sencillas. Si no puedes hoy porque es muy tarde, ¡comienza mañana sin falta!

No te dejes el mini-paso a realizar cada día para lo último ni para ese momento en el que sabes que sí o sí vas a estar agotada. Si puedes llevarlo a cabo por la mañana, ¡muchísimo mejor! La energía de haber conseguido tu objetivo diario te acompañará en todo lo que hagas el resto de la jornada.

Ya no hay excusas. Aquí tienes un Plan de Rescate sencillo y fácil de hacer. Así que deja de atormentarte, sal de ese estado de hibernación en el que estás presa ahora mismo y ¡comienza a luchar hoy mismo por tus sueños!