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Caos y Orden, Uncategorized

El post de hoy tiene miga y, si te animas a hacerlo, hazte a la idea que va a requerir de un gran esfuerzo por tu parte, va a ser un proceso «doloroso» y seguramente querrás renunciar en muchas etapas del camino. Pero todo lo que obtendrás a cambio valdrá la pena el esfuerzo. Nunca pierdas de vista tu objetivo:

Para comenzar a tener una vida ordenada, mantén a tu alrededor sólo las cosas que de verdad importan.

Echa un vistazo a tus cajones, a la habitación en la que estés, a tu casa, a tu negocio, a tu antigua habitación en casa de tus padres… ¿crees que sobra algo? ¿eres de las que tiende a acumular cosas sin sentido, a comprar todo el material que «puedas» necesitar para alguna pasión y luego ni si quiera lo has utilizado o, a lo sumo, un par de veces? ¿evitas tener que tirar todo eso «por si acaso» lo necesitas en el futuro? ¿te das cuenta que todas esas cosas no te dejan ver y centrarte en lo que de verdad importa? ¿cuánto rato pierdes al día buscando lo que necesitas entre todo lo que ya no utilizas?

Con que hayas contestado a una de las preguntas anteriores con un sí, tienes que darte cuenta que debes solucionar este problema si quieres centrarte y avanzar en tu vida.

El desorden llama al caos. El caos, a la pereza. La pereza, a dejar de hacer cosas. Dejar de hacer cosas, a no lograr tus objetivos. No lograr tus objetivos, a no tener claro lo que quieres. No tener claro lo que quieres, a una vida desordenada.

Al final todo es un bucle. Y mientras no salgas de él, no vas a poder centrarte, tener claro lo que quieres y conseguirlo.

Este post se une a todo el proceso que hemos ido haciendo durante las últimas semanas: comenzar a moverte de una vez por todas, limpiar de una manera sencilla y sin mucho esfuerzo, empezar a plasmar todas tus ideas en papel, aprender a planificarte, comenzar a ver qué areas de tu vida son las más importantes, … si te das cuenta, todo va unido.

Mi objetivo es tener una casa tan bonita como las que nos enseñaba Anna en su post sobre Minimalismo Zen (por cierto, tiene una serie de post al respecto en su blog, por si quieres seguir leyendo sobre el tema). Una casa agradable, limpia, que transmita paz, serenidad, confianza, … Una casa que te recargue las pilas, en vez de agotártelas por completo.

Ponte un objetivo, escríbelo y ponte recordatorios en todos los sitios que puedas. Yo estoy llenando la oficina de casa con fotos de decoraciones que me gustan, para tener siempre en la mente cuál quiero que sea el resultado final y para que me ayude a seguir avanzando en los momentos más difíciles.

El post de hoy nace de un ebook que leí hace un tiempo sobre Mudanzas Minimalistas (y que os recomiendo leer), del blog Valedeoro. Podéis ver el blog y descargaros el ebook aquí.

 

¿TE DESHARÍAS DEL 75% DE TUS PERTENENCIAS?

¿Has visto el programa de Energy «Consumidos por el Caos«, en el que llevan a una nave todas las pertenencias de una familia que vive en un estado totalmente caótico y debe desprenderse del 75% de sus cosas?

Me encanta ese programa. Me encanta ver la transformación de la vida de esas personas pero, a la vez, es una manera de decirme a mi misma: «¿Lo ves Eva? ¡Se puede! Así que mueve el culo y ordena».

Pero es difícil. ¿Lo sabes verdad? Parece tan fácil en la tele. O cuando vas a casa de alguien que tiene todo ordenado… ¡qué gusto da!. Siempre me voy de ese tipo de casas con una sensación: «si ellos pueden, ¿por qué para mi es tan difícil?«

Pues las CAUSAS, según dicen los expertos, son dos: Nos aferramos demasiado al pasado y/o tenemos miedo al futuro.

Regalos, recuerdos, … muchas cosas de las que acumulamos tienen gran carga sentimental. Podemos sentirnos culpables sólo por pensar en tirar esa cajita de música rosa tan maravillosa que te regaló tu abuela cuando tenías 9 años, que es una auténtica porquería, pero que te recuerda a ella o a esa época. O ese bote de cristal lleno de arena de ese primer viaje con tu chico, o tu primer móvil, la colección de cartas de cambiar y los peluches de cuando eras cría…

¿De verdad vas a olvidar a esa persona o se va a borrar de tu mente ese recuerdo, por no tener «ese objeto» que no sirve para nada? ¿Podrías poner la mano en el fuego y asegurar tal hecho? No, ¿verdad?. Tienes que hacerte a la idea que es un objeto, tan sólo eso. Manteniéndolo no te va a hacer retroceder al pasado o volver a vivir esa época. Tienes que darte cuenta que los objetos no tienen sentimientos. Eres tu la que estás volcándolos en ellos. Jamás vas a poder mirar al futuro si estás centrada en el pasado. Ha llegado el momento de mirar hacia adelante y dejar atrás el pasado. Lo que ahora te parece doloroso, de aquí a un tiempo te preguntarás que porqué no lo hiciste antes.

Y sobre la otra causa: nos aferramos a las cosas porque tenemos miedo al futuro. ¿Te sorprende? ¿ves cómo está relacionado con nuestra incapacidad de organización, de planificar a largo plazo, …? No te equivoques: darle mil vueltas a las cosas y querer estar preparada para cualquier cosa que pueda pasar no es planificación. Acumular objetos «por si acaso» nos pueden ser útiles, no es estar preparada para cualquier imprevisto. Por mucho que lo intentes, no tienes una bola de cristal que te va a adecir lo que va a pasar. Nunca puedes estar preparada para todo. Y recuerda, la vida te cambia cuando menos te lo esperes. De la noche a la mañana.

¿Qué sentido tiene entonces acumular y acumular por si…. vuelve a estar de moda, retomas esa pasión que dejaste por imposible, adelgazas, tienes más hijos, …? Ninguno. Sea lo que sea que la vida nos tiene preparados a cada uno, llegará el momento y hayarás la manera de adaptarte a ese cambio. Deja de traumatizarte con el «y si….». No le des más vueltas. Es lo que hay.

 

LA CAJA: «POR SI ACASO»

Para las que tenemos este problema he leído un truco por internet que todo el mundo dice le funciona muy bien. Ten una caja para las cosas «por si acaso» cuando hagas limpieza, las que te dices mentalmente: «¿y si me hace falta en el futuro…?». Sólo hay una regla:

Lo que en 1 año no hayas utilizado, va fuera.

No lo necesitas. Esa será tu manera de ver lo que realmente te hace falta y lo que sólo está ocupando espacio en tu vida.

 

LimpiezaMinimalista PorSiAcaso

 

LAS 3 PREGUNTAS QUÉ DEBES HACER CADA VEZ QUE DUDES

Cambiar las costumbres de la noche a la mañana ya sabemos que es muy complicado, así que cada vez que comiences a dudar si guardar algo o no, hazte estas tres preguntas:

1. ¿Cuándo lo utilizaste por última vez?

Y esto viene al hilo del truco anterior, el de la Caja «por si acaso». ¿Hace cuánto no te pones ese pantalón? ¿Cuándo fue la última vez que utilizaste la bicicleta estática? ¿se ha convertido en el perchero de la habitación? ¿de verdad te vas a volver a poner ese pintalabios? ¿y qué me dices de los 50 cuadernos y washi-tapes que tienes empezados o sin estrenar?

Si hace más de un año que no has utilizado ese objeto (eso si te acuerdas que existía), va fuera. No lo necesitas.

2. ¿Está en buen estado?

¿Está roto? ¿Le falta alguna pieza? ¿Se le ha ido la pintura? ¿Tiene una mancha que no se va de ninguna manera? Si es algo que tiene solución, marca inmediatamente en la agenda cuándo y cómo vas a arreglarlo. Si no, ya sabes: va fuera. Y si en un año no lo has arreglado, es que realmente no te hace tanta falta como creías.

3. ¿Es algo útil o es un adorno?

¿Está pasado de moda? ¿Tienes demasiados? ¿Se trata de algo que te facilita la vida, te hace ahorrar o ganar dinero o tiempo? Quizás si le dieras salida podrías comprarte ese otro adorno que te gusta más ahora mismo o comprarte el modelo más nuevo que tiene las funciones que necesitas en estos momentos.

Puedes darle una segunda oportunidad, pero siempre marcándote un tiempo límite tras el cual, si no lo has usado o no te resulta agradable verlo, significa que no es tan útil o no te gusta tanto como pensabas y, lo mejor, será sacarlo fuera de tu vida.

 

REPETIMOS: ¿TE DESHARÍAS DE UN % DE TUS PERTENENCIAS?

Después de leer todo esto y de pararte a recapacitar, te vuelvo a hacer la pregunta inicial: ¿Te desharías del 75% de tus pertenencias? Por supuesto, no vas a llevar todo lo que tienes a una nave y vas a ponerte a seleccionar allí lo que mantienes y lo que no, pero ¿por qué no lo aplicas a pequeña escala? Si vas a hacer limpieza de un cajón, ¿crees que el 75% de lo que ahora mismo tienes en ese cajón te sirve en el momento actual? ¿Qué porcentaje del contenido es realmente útil ahora mismo? Si deshacerte del75% de lo que tienes te parece mucho para empezar, ¿por qué no pruebas a quedarte con una cifra más pequeña? ¿El 50% se queda y el 50% se va?

 

CÓMO REALIZAR UNA LIMPIEZA MINIMALISTA

Al igual que hacemos a la hora de organizarte como dios manda, no pretendas dejar tu casa como las de las fotos de decoraciones minimalistas que vimos hace unos días, de la noche a la mañana.

Vamos a comenzar poco a poco, pasito a pasito. Elige una habitación y de ahí irás ampliando la limpieza al resto de habitaciones, hasta haber hecho toda la casa. Pero vamos a seguir reduciendo pasos. De la habitación elegida, establece el orden de «sitios» a limpiar. Puedes comenzar por el cajón de la mesilla. Si es algo traumático para ti, puedes parar ahí el primer día y pasar a la otra mesilla al siguiente. De ahí al primer cajón del armario, otro día el segundo, … y cuando te quieras dar cuenta habrás terminado la primera habitación. También puedes fijarte un orden de limpieza y establecer un tiempo para hacerlo cada día: 15 minutos, 30, … tu eliges. La única regla es cumplir el plan que tu vas a establecer.

Si te acuerdas en el post de cómo limpiar sin esfuerzo, te contaba que uno de los trucos es empezar por las estancias que más utilices, para que visualmente el cambio sea mayor y más rápido. Mi consejo es que empieces por tu habitación. Es el lugar donde comienzas y terminas cada día. Si consigues deshacerte de todo lo inútil y mantener el cuarto ordenado, no sólo te acostarás más a gusto si no que tu nivel de estrés disminuirá casi por completo.

 

LimpiezaMinimalista Se queda

 

MATERIAL NECESARIO

La base del éxito siempre es una buena planificación. Así que antes de comenzar con la limpieza asegúrate de tener a mano lo siguiente:

  • Una bolsa grande de basura, de las de jardín. Ten a mano varias porque seguro te harán falta unas cuantas.
  • 3 cajas en las que clasificarás cada objeto de la siguiente manera:
    1. Una para las COSAS QUE SE QUEDAN.
    2. Otra para las COSAS QUE SE VAN.
    3. Y otra para las COSAS que dudes, las «POR SI ACASO» te pueden ser útiles en el futuro.
  • Post-it de colores: por si tienes alguna cosa de gran volumen o demasiadas cosas que clasificar y quieres avanzar de una manera más rápida. Cada color de post-it representa un destino: se queda, se va, tengo dudas.
  • Material de limpieza: lo mejor es aprovechar y cada vez que tengas vaciado un «espacio» (cajón, estante, …) aprovechas para quitar el polvo, limpiarlo o lo que haga falta.

 

LAS COSAS QUE SE VAN

Aquí es donde eliges el destino final de cada objeto que ya no te es útil, que está pasado de moda, que ya no te gusta o el motivo que sea. Puedes regalarlo o donarlo, llevarlo a reciclar, cambiarlo por algo que te sea útil o necesites ahora mismo o incluso venderlo.

 

LimpiezaMinimalista Un Lugar para Cada Cosa

 

CADA COSA EN SU LUGAR Y UN LUGAR PARA CADA COSA

El siguiente paso, conforme vas haciendo la limpieza o una vez has terminado de seleccionar todo, es elegir cuál va a ser el sitio de cada cosa que se queda. Si es un cajón, no va a ser encima del estante, de la cama, de la mesa, … Si quieres convertirte en una persona ordenada, hay que aplicar a rajatabla la siguiente regla: «Cada cosa en su lugar, y un lugar para cada cosa».

Si tienes que usar algo, cuando termines a su sitio. Si notas que la pereza empieza a adueñarse de ti, recuerda el truco de «lo tocas, lo haces», «lo tocas, lo recoges» y todos los demás que te enseñé en el post de «deja de posponer las cosas y mueve el culo de una vez por todas«.

 

ENTRA UNO, SALE UNO

Una vez has conseguido reducir todas tus cosas innecesarias puedes seguir este principio: «si algo entra en tu vida, algo tiene que salir«. Por ejemplo: ¿comprarías una colonia nueva sabiendo que tienes otro bote en casa sin terminar? Si sigues este principio la respuesta sería no. Si lo haces, el bote de colonia sin terminar tendría que salir (puedes regalarlo, cambiarlo por otra cosa o venderlo). Tu eliges. Si algo entra, algo sale.

Es algo a lo que te comprometes tu misma. Si no lo cumples, sólo te estás haciendo daño a ti misma. Recuerda lo que vimos hace unas semanas: el desorden atrae más desorden. En el momento en el que incumples tu compromiso con este principio, el esfuerzo de tener que volver a solucionar el problema de acumular cosas inútiles crece.

Es complicado de aplicar, muy muy difícil para las personas como tu y como yo. Pero al final, aunque sea sólo por mera cuestión económica, te hace recapacitar sobre si verdaderamente vale la pena aceptar ese regalo o gastarte el dinero en algo que ya tienes y no estás aprovechado como debieras.

***

¿Te ves capaz de deshacerte del 50% de tus pertenencias? ¿Te aferras a las cosas por miedo al futuro? ¿y por miedo de perder el pasado?

 

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Limpieza Minimalista y Cómo vencer el dolor de tener que deshacerte de algo

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Caos y Orden, Uncategorized

Como os prometí la semana pasada, hoy os traigo un post de esos que me encanta ver en otros blogs, de los que me enamoran. La semana pasada te conté lo fácil que es mantener tu casa limpia sin tener que estar gastando tiempo y esfuerzo en ello. Las que estáis inscritas al blog (si no lo estás, ¡¿cómo puedes vivir tan tranquila perdiéndote todo lo que te estás perdiendo?! Inscríbete aquí!!) ya os adelanté que esta semana el blog contaba con una invitada muy especial, que le iba a dar el toque maestro a los últimos posts sobre el Caos que se ha adueñado de nuestras vidas y el Orden que buscamos.

Esta semana, Anna Simonet, del blog Anna&Co, decoradora e interiorista especialista en decoración ZEN y minimalista te va a contar los primeros pasos que puedes dar para conseguir tener una casa que te llene de paz y armonía.

No me lío más. Te dejo con ella y con su precioso post de hoy:

***

Anna al habla…

La semana pasada, pudimos recopilar un montón de informaciones (¡Gracias Eva!) y tenemos que reconocer que según para quién, estas informaciones pueden ser más o menos difíciles de procesar ya que la limpieza suele ser un tema muy indigesto. NO PANIC.

[blockquote quote_type=»type5″ author_name=»» width=»100%» float=»left»]La filosofía ZEN no estresa, no nos dicta lo que debemos hacer sino que nos incita a encontrar nuestro bienestar.[/blockquote]

La decoración ZEN se basa en el minimalismo y eso, ya lo conoces: “Menos es Más”. La decoración ZEN es la búsqueda de la paz interior y del equilibrio gracias al orden y a la armonía.

¿Cómo conseguirlo?

 

1. PON ORDEN EN TU CASA DESDE HOY

Tendemos a acumular cosas, objetos, muebles, ropa… Pensamos que esas cosas nos hacen sentir vivas y que, al tener lo mismo que los demás, somos parte de un mismo grupo o que no somos menos que ellos. Es un error. Es un poder del marketing del que tenemos que librarnos.

Lo primero que tenemos que hacer es deshacernos de todas esas cosas superfluas que nos escombran la vista y la mente. No nos hacen felices, al contrario. Si piensas en esos vaqueros caros que compraste y no te van, seguramente te hacen sentir doblemente frustrada porque te recuerdan que no te sirven (puede que te recuerden que tienes unos kilitos de más) y que gastaste un dinero que no te sobraba. Otro ejemplo podría ser ese cuadro tan feo que te regalaron unos primos. No lo puedes tirar porque tu educación no te lo permite (¿tirarlo? ¡si es un regalo! *voz de horror*). Pero ahora te hace sentir mal cada vez que lo ves: te enfada ver como estropea tu decoración, te enfada ver lo mucho que se equivocaron al regalartelo (¿cómo han podido pensar que eso me iba a gustar?… Yo que tengo tan buen gusto) y luego te hace sentir mal y culpable por tener estos pensamientos.

Eso es mucha negatividad ¿no?

Así que llegó la hora de tirar, donar, vender o quemar todos esos objetos.

Hazlo como un ritual. Es el Ritual de tu Liberación.

 

Fuente: Odome

 

2. ¡TU COMODIDAD ES LA PRIORIDAD NUMBER ONE!

Así que una vez tengas los armarios ligeros, los cajones vacíos y los estantes lisos, ya puedes felicitarte porque a partir de ahora ganarás tiempo y felicidad.

Solamente te quedan posibles cambios pendientes. Son importantes ya que de ellos depende tu comodidad. ¿De qué hablamos?

 

¿Tu sofá es confortable, es bello?

¿Tus armarios son funcionales?

¿Tienes algo roto o estropeado en casa?

 

Una a una, vas a arreglar lo que llamo las “heridas” del hogar. No porque haya que hacerlo, sino porque es la clave de tu bienestar.

¿El grifo gotea? Repáralo o llama al fontanero.

¿Los cajones de la cómoda se atascan, se han roto? Compra una cómoda funcional de verdad, de madera natural, suave al tacto, con cajones enormes pero bien diseñados, con separadores que te permitan encontrar cualquier cosa de un vistazo.

¿Tu sofá es incómodo, no puedes quedarte dormida allí? Cómprate el mejor sofá, cómodo y suave con una tela natural (algodón o lino por ejemplo).

Puede que te parezca caro pero como bien sabes (lo saben también nuestras abuelas y madres), lo barato al final es lo que sale caro. Así que cuídate, cuida tu interior y elige lo mejor para tu comodidad.

 

Fuente: My ideal Home

 

3. AHORA QUE ESTÁS LIBRE, PUEDES LLEGAR A LA ARMONÍA

Tienes el orden, tienes la comodidad, ya podemos hablar de bienestar. Y lo que sigue son consejos para conseguir la armonía ZEN. Ahora bien, todo se puede personalizar ya que en verdad lo que tienes que conseguir es tu propia armonía ZEN.

Los colores suelen ser neutros y naturales . Así es mucho más fácil y elegante añadir pinceladas de colores más vivos.

Los materiales son naturales, como la madera y la piedra. Cuando se trata de textiles también tienen que ser naturales, como la lana, el algodón, el lino… El material tiene que ser agradable al tacto y a la vista. Como ya te comentaba más arriba, elige siempre lo mejor.

El mobiliario suele tener líneas sencillas y depuradas, pero todo dependerá de tu propio estilo y gusto. Eso sí, cada mueble ha de ser funcional y bello a la vez.

 

Fuente: MondaysMilk

 

Los objetos decorativos son escasos. La decoración ZEN no deja lugar a lo superfluo. Si no es útil, no tiene sitio en tu casa. Ahora, no seamos demasiado rígidas. La utilidad de un objeto podría ser hacerte sentir bien, pero ojo-cuidado con no caer de nuevo en la acumulación de objetos sin sentido.

La iluminación ha de ser difusa y versátil. Lo más eficaz es tener varios puntos de luz para tener la luz que se necesite, según se necesite: ambiente de lectura, de relax… Así las velas aromáticas serán tus complementos favoritos.

Por favor, no se trata de ninguna verdad absoluta, no tienes que seguir cada uno de los puntos al pie de la letra, si no que el mejor consejo ZEN que te puedo dar es: “busca tu propio bienestar”. Además, muchos estilos se mezclan a la perfección con la decoración ZEN.

Luz equilibrada, orden, detalles de calidad como puede ser la alfombra, la lámpara o la taza en la que bebes… Todo lo tuyo tiene que ser lo mejor y simplificarte la vida.

 

Fuente: Remodelista

 

¿Lo pruebas y me cuentas qué tal te va?

blog.annaand.co | Facebook Anna&Co

***

El post de 3 pasos hacia una decoración ZEN minimalista aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

3 pasos hacia una decoración ZEN minimalista

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Caos y Orden, Uncategorized

Como os prometí la semana pasada, hoy os traigo un post de esos que me encanta ver en otros blogs, de los que me enamoran. La semana pasada te conté lo fácil que es mantener tu casa limpia sin tener que estar gastando tiempo y esfuerzo en ello. Las que estáis inscritas al blog (si no lo estás, ¡¿cómo puedes vivir tan tranquila perdiéndote todo lo que te estás perdiendo?! Inscríbete aquí!!) ya os adelanté que esta semana el blog contaba con una invitada muy especial, que le iba a dar el toque maestro a los últimos posts sobre el Caos que se ha adueñado de nuestras vidas y el Orden que buscamos.

Esta semana, Anna Simonet, del blog Anna&Co, decoradora e interiorista especialista en decoración ZEN y minimalista te va a contar los primeros pasos que puedes dar para conseguir tener una casa que te llene de paz y armonía.

No me lío más. Te dejo con ella y con su precioso post de hoy:

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Anna al habla…

La semana pasada, pudimos recopilar un montón de informaciones (¡Gracias Eva!) y tenemos que reconocer que según para quién, estas informaciones pueden ser más o menos difíciles de procesar ya que la limpieza suele ser un tema muy indigesto. NO PANIC.

[blockquote quote_type=»type5″ author_name=»» width=»100%» float=»left»]La filosofía ZEN no estresa, no nos dicta lo que debemos hacer sino que nos incita a encontrar nuestro bienestar.[/blockquote]

La decoración ZEN se basa en el minimalismo y eso, ya lo conoces: “Menos es Más”. La decoración ZEN es la búsqueda de la paz interior y del equilibrio gracias al orden y a la armonía.

¿Cómo conseguirlo?

 

1. PON ORDEN EN TU CASA DESDE HOY

Tendemos a acumular cosas, objetos, muebles, ropa… Pensamos que esas cosas nos hacen sentir vivas y que, al tener lo mismo que los demás, somos parte de un mismo grupo o que no somos menos que ellos. Es un error. Es un poder del marketing del que tenemos que librarnos.

Lo primero que tenemos que hacer es deshacernos de todas esas cosas superfluas que nos escombran la vista y la mente. No nos hacen felices, al contrario. Si piensas en esos vaqueros caros que compraste y no te van, seguramente te hacen sentir doblemente frustrada porque te recuerdan que no te sirven (puede que te recuerden que tienes unos kilitos de más) y que gastaste un dinero que no te sobraba. Otro ejemplo podría ser ese cuadro tan feo que te regalaron unos primos. No lo puedes tirar porque tu educación no te lo permite (¿tirarlo? ¡si es un regalo! *voz de horror*). Pero ahora te hace sentir mal cada vez que lo ves: te enfada ver como estropea tu decoración, te enfada ver lo mucho que se equivocaron al regalartelo (¿cómo han podido pensar que eso me iba a gustar?… Yo que tengo tan buen gusto) y luego te hace sentir mal y culpable por tener estos pensamientos.

Eso es mucha negatividad ¿no?

Así que llegó la hora de tirar, donar, vender o quemar todos esos objetos.

Hazlo como un ritual. Es el Ritual de tu Liberación.

 

Fuente: Odome

 

2. ¡TU COMODIDAD ES LA PRIORIDAD NUMBER ONE!

Así que una vez tengas los armarios ligeros, los cajones vacíos y los estantes lisos, ya puedes felicitarte porque a partir de ahora ganarás tiempo y felicidad.

Solamente te quedan posibles cambios pendientes. Son importantes ya que de ellos depende tu comodidad. ¿De qué hablamos?

 

¿Tu sofá es confortable, es bello?

¿Tus armarios son funcionales?

¿Tienes algo roto o estropeado en casa?

 

Una a una, vas a arreglar lo que llamo las “heridas” del hogar. No porque haya que hacerlo, sino porque es la clave de tu bienestar.

¿El grifo gotea? Repáralo o llama al fontanero.

¿Los cajones de la cómoda se atascan, se han roto? Compra una cómoda funcional de verdad, de madera natural, suave al tacto, con cajones enormes pero bien diseñados, con separadores que te permitan encontrar cualquier cosa de un vistazo.

¿Tu sofá es incómodo, no puedes quedarte dormida allí? Cómprate el mejor sofá, cómodo y suave con una tela natural (algodón o lino por ejemplo).

Puede que te parezca caro pero como bien sabes (lo saben también nuestras abuelas y madres), lo barato al final es lo que sale caro. Así que cuídate, cuida tu interior y elige lo mejor para tu comodidad.

 

Fuente: My ideal Home

 

3. AHORA QUE ESTÁS LIBRE, PUEDES LLEGAR A LA ARMONÍA

Tienes el orden, tienes la comodidad, ya podemos hablar de bienestar. Y lo que sigue son consejos para conseguir la armonía ZEN. Ahora bien, todo se puede personalizar ya que en verdad lo que tienes que conseguir es tu propia armonía ZEN.

Los colores suelen ser neutros y naturales . Así es mucho más fácil y elegante añadir pinceladas de colores más vivos.

Los materiales son naturales, como la madera y la piedra. Cuando se trata de textiles también tienen que ser naturales, como la lana, el algodón, el lino… El material tiene que ser agradable al tacto y a la vista. Como ya te comentaba más arriba, elige siempre lo mejor.

El mobiliario suele tener líneas sencillas y depuradas, pero todo dependerá de tu propio estilo y gusto. Eso sí, cada mueble ha de ser funcional y bello a la vez.

 

Fuente: MondaysMilk

 

Los objetos decorativos son escasos. La decoración ZEN no deja lugar a lo superfluo. Si no es útil, no tiene sitio en tu casa. Ahora, no seamos demasiado rígidas. La utilidad de un objeto podría ser hacerte sentir bien, pero ojo-cuidado con no caer de nuevo en la acumulación de objetos sin sentido.

La iluminación ha de ser difusa y versátil. Lo más eficaz es tener varios puntos de luz para tener la luz que se necesite, según se necesite: ambiente de lectura, de relax… Así las velas aromáticas serán tus complementos favoritos.

Por favor, no se trata de ninguna verdad absoluta, no tienes que seguir cada uno de los puntos al pie de la letra, si no que el mejor consejo ZEN que te puedo dar es: “busca tu propio bienestar”. Además, muchos estilos se mezclan a la perfección con la decoración ZEN.

Luz equilibrada, orden, detalles de calidad como puede ser la alfombra, la lámpara o la taza en la que bebes… Todo lo tuyo tiene que ser lo mejor y simplificarte la vida.

 

Fuente: Remodelista

 

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3 pasos hacia una decoración ZEN minimalista

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Caos y Orden, Uncategorized

¿Pospones contínuamente las tareas relacionadas con la limpieza y el orden? ¿Te mueres de vergüenza cada vez que alguien se presenta por sorpresa en casa y te sientes culpable por haber pospuesto esas tareas? ¿No invitas a tus amigos a casa para que no vean el desorden que tienes? ¿Te dices a ti misma todas las noches: «mañana lo haré», pero llegado el momento no te apetece nada ponerte a limpiar y lo dejas para otro momento?

Si has respondido que sí a las preguntas anteriores acabas de ganar un acceso VIP al Club de las Pocilgas-Chic. Porque en el post de hoy te voy a contar esos pequeños trucos del Club que harán que tu pocilga tenga un aspecto de lo más Chic y limpio, y además con el mínimo esfuerzo. Para que puedas invitar a tus amigos a casa y dejen de preguntarse porqué narices no lo haces y para que dejes de temblar cada vez que suena el timbre de casa. Las visitas sorpresa ya no serán un problema y podrás dormir a gusto todas las noches en tu casita limpia y ordenada.

El Club tan sólo te pide un pequeño esfuerzo semanal que tendrás que hacer sí o sí. Pero no te preocupes, que no vas a tener que ponerte a rascar con el cepillo de dientes las juntas de las baldosas, eso para las más comprometidas con la limpieza (que está claro no es tu caso). Ya sea porque es una tarea que aborreces, porque no tienes tiempo o porque no te apetece sacarlo para dedicarlo a estar con la escoba para arriba y para abajo. Hay unos pequeños trucos que te robarán muy poco tiempo y te ayudarán a sentir que tienes una casa limpia y ordenada.

 

1er TRUCO del Club de las Pocilgas-Chic

«EL DESORDEN ATRAE MÁS DESORDEN»

Orden y Limpieza de Casa sin Esfuerzo (TRUCO 1)

Éste lo vimos la semana pasada, en el post de «Deja de posponer las cosas y mueve el culo de una vez por todas«. ¿Lo recuerdas? Es muy importante que lo grabes a fuego en tu cabeza: si comienzas a desordenar una zona de la casa, antes de que te des cuenta el desorden se extenderá por el resto de la habitación o de la casa. Esto es como la frase de «una manzana podrida pudre todo el cesto». Deja de dejar manzanas podridas por todas las habitaciones. Párate a pensar: ¿Cuántas tienes ahora mismo repartidas por casa?

 

2º TRUCO del Club de las Pocilgas-Chic

«LO TOCO, LO HAGO»

Orden y Limpieza de Casa sin Esfuerzo (TRUCO 2)

Sí señora. Esto más que un truco es una regla: Si lo tocas, lo haces. Si tocas el plato, al lavavajillas directamente o a limpiarlo (prohibido abandonarlo en el fregadero). Si tocas un papel, a la papelera. Si tocas una bolsa, al cajón de las bolsas de plástico vacías. Si tocas la bolsa de la compra, a recoger lo que haya dentro. Si tocas una camiseta, al armario. Si tocas el rollo de papel terminado, lo cambias por uno nuevo.

No hay excusas. Lo tocas, lo haces. Muy simple.

 

3er TRUCO del Club de las Pocilgas-Chic

«MENOS ES MÁS»

Orden y Limpieza de Casa sin Esfuerzo (TRUCO 3)

Éste es otro truco que deberías grabarte a fuego. Cuanto menos acumules, mejor. Nada de cuatro cientos marcos de fotos por las repisas de las estanterías, vitrinas con puertas de cristal llenas de vajilla que sólo acumulan polvo, montones de papeles y objetos decorativos por encima de las mesas…

Viva el minimalismo, las superficies lisas, viva la decoración Zen. Párate a pensar un momento: ¿te daría la misma pereza si supieras que sólo tienes que coger un trapo y pasarlo por una superficie sin obstáculos? Si tuvieras todas las mesas y estanterías de casa sin objetos por encima, en dos minutos te limpiabas toda una habitación.

Traslada todos esos marcos de fotos y objetos decorativos a la pared, invierte en muebles que no dejen entrar el polvo, repara los que tengas estropeados, ordena los papeles en archivadores, carpetas, guarda las cosas que no utilices en su cajón correspondiente…

 

4º TRUCO del Club de las Pocilgas-Chic

CRONOMETRA LAS TAREAS DEL HOGAR

Orden y Limpieza de Casa sin Esfuerzo (TRUCO 4)

¡Este truco viene genial! El año pasado lo hice y ahora lo utilizo cuando entro en modo «no me apetece nada hacerlo». ¿Te da la sensación que te pegas media vida haciendo las tareas del hogar? Pues cronometra lo que te cuesta hacerlas realmente y te vas a sorprender del resultado.

Yo lo hice por habitaciones: lo que me cuesta limpiar los baños, aspirar la casa, recoger el lavavajillas, limpiar la vitro, ordenar la ropa, colgar la ropa de la lavadora, … Ponte cronómetro en mano y empieza a apuntar en tu libreta lo que te cuesta hacer cada cosa.

Si yo sé que algo me cuesta 5, 10, 15 minutos… lo que hago es aprovechar los tiempos muertos para realizar esas tareas. Por ejemplo, si pones la olla con la comida y tarda 10 minutos en hacerse, no te sientes con el móvil a ver lo que se cuece por ahí. Aprovecha para hacer una de las tareas que cuestan 10 minutos, o dos de 5 minutos.

Ya no puedes ponerte la excusa interna de «esto me va a llevar toda la mañana». No. Sabes exactamente lo que te va a costar y te va a ayudar, no sólo a mantener la casa limpia, si no también a planificarte mejor el día. Puedes marcarte sólo 15 minutos al día para tareas del hogar. Y sé sincera: ¿seguro que no puedes encontrar 15 minutos de tu tiempo cada día? Seguro que sí. Y con 15 minutos, suficiente.

 

5º TRUCO del Club de las Pocilgas-Chic

EL MATERIAL DE LIMPIEZA, AGRUPADO Y LISTO PARA USAR

Orden y Limpieza de Casa sin Esfuerzo (TRUCO 5)

Unido a lo anterior, ten todo el material de limpieza agrupado para minimizar el tiempo que dedicas a las tareas del hogar. Cuanto más fácil te lo pongas (a ti y al resto de integrantes del hogar), más fácil será comenzar con la tarea en cuestión.

Por ejemplo, puedes utilizar cubos, bandejas, etc donde tengas todo metido todo lo referente a una tarea (lo del baño, lo del polvo, lo de los cristales, …). Si tienes más de una planta en casa, vale la pena invertir el doble en material de limpieza y tenerlo en cada planta. Así no te dará pereza tener que estar subiendo y bajando a coger cosas. Otro ejemplo, tener el cubo de la fregona preparado con su agua y producto de limipieza por si la tienes que usar, dejarte la escoba siempre junto al recogedor, etc.

 

6º TRUCO del Club de las Pocilgas-Chic

LAS HABITACIONES MÁS USADAS, LO PRIMERO DE TODO

Orden y Limpieza de Casa sin Esfuerzo (TRUCO 6)

Este truco lo aprendí de Dulcia Olivari. Seguramente te vienen a la cabeza un montón de cosas que deberías hacer en casa, pero a la hora de priorizar tareas lo mejor es comenzar siempre por las habitaciones que más uses.

El motivo, si las zonas en las que todo el mundo pasa más tiempo en casa están ordenadas y limpias, inconscientemente tendrás la sensación de que tu casa está organizada y tan sólo tendrás que solucionar los pequeños detalles en las habitaciones que menos uses. Si por el contrario, te centras en estas otras habitaciones, cada vez que estés en las de mayor tránsito tu sensación de casa descuidada y sucia aumentará (y lo mismo le sucederá a todo el mundo que vaya a tu casa).

 

7º TRUCO del Club de las Pocilgas-Chic

HAZLO DIVERTIDO

Orden y Limpieza de Casa sin Esfuerzo (TRUCO 7)

Pues sí, cuanto más fácil sea, más divertido y más te gusten los productos que utilices, menos pereza te dará empezar y más disfrutarás del proceso. ¿Por qué no un palo de la escoba con ese estampado que tanto te gusta? ¿o esos guantes de color mint? ¿o usar recipientes vintage?. Puedes ver un montón de ideas y productos de limpieza de lo más original en mi tablero de pinterest)

Hazlo bonito, que te guste. Y ponle música, que sea un momento para tí pero que te lo pases bien. Crea una playlist con música que te pone de buen humor, de la que te encanta bailar cuando sales, y ¡diviértete! … canta, baila, muévete!

 

8º TRUCO del Club de las Pocilgas-Chic

CREA TU PROPIO PLAN DE LIMPIEZA

Orden y Limpieza de Casa sin Esfuerzo (TRUCO 8)

Como te contaba la semana pasada, uno de los trucos para evitar la procrastinación es planificar las cosas para que no tengas que pensar en hacerlas, que te salgan de manera automática. Hay multitud de planes gratuitos por internet, tan sólo tienes que buscar en google o en pinterest «cleaning planning» y te aparecen un montón que te pueden servir como guía para elaborar el tuyo.

Éste es el que diseñé para mi casa el año pasado tras cronometrar todas mis actividades relacionadas con las tareas del hogar. Cada día hay asignada una tarea que me lleva no más de 15 minutos. Los fines de semana, como hay más tiempo disponible para las tareas del hogar, asigno las tareas más largas. También marqué unas básicas para cada día (poner/vaciar el lavavajillas y recoger la ropa diaria) y un check-list mensual, semestral y anual donde aparecen las tareas a realizar a grandes plazos. Así no tengo que esforzarme en recordarlas y las tengo siempre presentes.

Planning de Limpieza

Planning de Limpieza

Planning de Limpieza

Planning de Limpieza

 

Por si acaso te puede ser de utilidad, he preparado dos modelos que puedes descargar gratuitamente haciendo click en la imagen de debajo.

Si lo pones en un marco de los que llevan un plástico protector (el de la foto es de Ikea) y utilizas rotuladores que se pueden borrar fácilmente (como los de las pizarras blancas), es perfecto para tenerlo en el Centro de Mando de tu casa!

 

Planning de Limpieza Gratuito

 

[ACTUALIZACIÓN]: Cómo personalizar tu Plan de Limpieza

Muchas me habéis escrito a lo largo de los últimos años desde que publiqué este post para preguntarme cómo podéis personalizar vuestro planning de limpieza. Así que voy a darte algunas ideas:

  • Los diseños que te regalo para descargar gratuitamente en esta página son diseños propios. No personalizo los diseños, pero si necesitas cambiar algo porque no se aplican a tu situación personal, puedes diseñar unos de manera muy fácil con Photoshop, Paint o Powerpoint (yo usé Photoshop).
  • Los iconos no recuerdo de dónde los saqué, pero si buscas en google: «household icons» o «housekeeping icons» te salen un montón de opciones para que elijas la que más te gusta.
  • Otra opción muy buena y práctica, es utilizar un planificador mensual e imprimir los iconos en un folio, que después puedes recortar y pegar en tu planificador. Como los que venden en el mercado tienen un montón de hojas, dan para muchos meses y es una manera muy fácil y divertida de conseguir planificar a futuro todos los quehaceres de la casa (e incluso de pasar una tarde divertida con los peques recortando, pegando y preparando todo!).

¡Espero que te sirvan!

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***

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Cómo mantener tu casa limpia con el menor esfuerzo posible

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Abrumada. Así es como me siento cuando noto que empiezo a perder el control: tengo un zumbido constante en la cabeza, noto una presión en la mandíbula ya que estoy pretando los dientes sin parar de manera inconsciente, me siento culpable por tener la casa desordenada, quiero llegar a todo y no puedo, miles de ideas se agolpan en mi cabeza pero tampoco hago nada por empezar a hacerlas realidad…

Me agobio por tener tantas opciones para elegir, pero me agobio aún más por no saber cuál elegir y no empezar a hacer algo. Salgo del trabajo y en el camino a casa voy pensando todo lo que voy a hacer en cuanto llegue. Parece que el tiempo es infinito en mi cabeza. Sin embargo, en cuanto pongo un pie en casa es como si toda esa energía y ganas de hacer cosas se quedaran en la puerta. Mi versión más vaga entra en acción y el agotamiento físico y mental hace que no sea capaz de hacer nada de lo que me he propuesto. «Ya lo haré mañana» me digo… o «esto mejor lo dejo para el fin de semana»… Por supuesto, llega el fin de semana y no tengo ganas más que de descansar.

Aún van a tener razón mis conocidos cuando me dicen que cómo soy capaz de buscarme más trabajo para casa, si ya me paso todo el día currando… No sé, igual soy adicta al trabajo o quizás me encanta estar sumergida en mis pasiones. El trabajo es el trabajo, pero las pasiones son una fuerza mayor, inevitable, motivante, pero agotadora. Hay que ser realista.

En el momento en que empiezo a sentir ese estrés por querer llegar a todo, sin llegar a nada, sé que he entrado en un bucle caótico. Mi planificación e intentos de tener una vida organizada se han esfumado. El Reto ZEN TO DONE me está ayudando mucho, tengo la mente más despejada y estoy aprendiendo a ser paciente. Toda la parte de planificación, cómo fijar objetivos, etc los aprenderé en los próximos meses, con los siguientes hábitos. Tengo que hacerme a la idea de que los cambios no son de hoy para mañana y que los resultados se consiguen con el trabajo diario y con paciencia. Poco a poco, pasito a pasito, como diría una amiga mía.

Pero días cómo hoy, en los que estoy totalmente descentrada, miro a mi alrededor y sólo me viene a la mente una palabra:

CAOS

Si yo misma vivo en un entorno desordenado, caótico… ¿Cómo puedo pretender conseguir mi objetivo de tener una vida organizada? Recuerda lo que comentaba la semana pasada con el Hábito 2: «El desorden atrae más desorden».

He leído que el entorno es más importante de lo que nos imaginamos. Un entorno ordenado ayuda a organizar la mente, nos hace más seguras, tenemos las cosas más claras. Un entorno desorganizado es sinónimo de persona que huye de la planificación, vaga, sin objetivos, que no avanza. ¿Te sientes identificada con alguna de estas sensaciones?

Uno de los objetivos que me he propuesto este mes es el de montar una oficina en casa. Con ello quiero conseguir: mejorar mi planificación, reducir las bandejas de entrada y disminuir el desorden del resto de estancias de casa. Como te contaba también la semana pasada, la habitación continúa, después de año y medio, invadida por las cajas de la mudanza. Será porque de momento nos sobran habitaciones y será porque he estado posponiendo esa tarea tan aburrida. Es decir, he estado PROCRASTINANDO tareas. (¿Qué palabra más fea, verdad? pero qué presente está en mi vida).

Vamos a repetir las cosas, como los políticos, para quedarnos con ellas:

PROCRASTINACIÓN: «(del latín: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro), postergación o posposición es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.«

(fuente: Wikipedia)

Voy a dividir este post en dos partes: Esta semana te voy a contar tres técnicas MUY sencillas que te ayudarán a vencer la procrastinación y comenzar, de una vez por todas, a vencer ese pesado lastre que te impide hacer cosas. Y la semana que viene te voy a contar trucos para tener tu casa limpia y ordenada, sin perder tiempo y sin sentirte culpable por no tener la casa como una patena. Que al fin y al cabo, a todos nos gusta dedicar nuestro tiempo a nuestras pasiones, a nosotras y a cualquier otra cosa que nos divierta.

Eso si alguna de tus pasiones no es el orden y la limpieza. Que si lo eso, por dios comparte tus trucos en un comentario!! Una servidora y muchas más multi-apasionadas necesitamos aprender de ti!!

 

AVERIGUA LA CAUSA DE PORQUÉ ESTÁS POSPONIENDO LAS COSAS

La de verdad (si no la sabes ya)

CAUSA 1: TIENES MIEDO

No quieres decepcionar a nadie, crees que no vas a ser capaz de lograr ese objetivo o ese sueño, tienes miedo a lo desconocido, a las consecuencias que puede traer comenzar con «eso» en lo que no te sientes cómoda, …

SOLUCIÓN: Deja de Pre-Ocuparte.

CAUSA 2: ERES DEMASIADO PERFECCIONISTA

No puedes lanzar tu web, tu empresa, hacer un regalo, un viaje, … hasta que todo sea perfecto o se cumplan esas condiciones ideales que sólo están en tu cabeza.

SOLUCIÓN: Ésta la aprendí del Reto Dream Big, Play Big de Laura Ribas. Hazlo de la mejor manera posible, cada día, haz un poco. Fíjate en algo bueno de lo que has hecho y piensa: «No está perfecto, pero mañana lo haré mejor» o «No está terminado, pero mañana lo acabaré».

CAUSA 3: NO SABES POR DÓNDE EMPEZAR

La falta de información, de habilidades, no tener claros los objetivos, … puede hacer que estés posponiendo una y otra vez esas cosas que te parecen demasiado difíciles.

SOLUCIÓN: Averigua la causa. Si es por falta de información, identifica qué te hace falta para avanzar e infórmate. Si es porque no tienes una determinada habilidad, contrata a alguien que se le de bien, apúntate a algún curso sobre ello o comienza a practicarlo. Si no tienes claros los objetivos, ¿tienes claro si es lo que quieres para ti? Quizás en el fondo sabes que no es realmente lo que quieres hacer y por eso lo estás posponiendo contínuamente. Modifícalo para que esté alineado con tus objetivos a corto, medio o largo plazo.

CAUSA 4: ESTÁS DEMASIADO CANSADA

Aquí la SOLUCIÓN es fácil: ¿Estás descansando lo suficiente? ¿No deberías designar esta tarea a una franja horaria en la que estés con las pilas cargadas? (por ejemplo, no te pongas como meta aspirar toda la casa después de cenar, si llevas todo el día trabajando y encima has tenido que ir a hacer la compra después de salir del trabajo). ¿Me entiendes, verdad?

CAUSA 5: NO TE MOTIVA NADA TENER QUE HACER ESO

Tener que preparar la declaración trimestral del IVA, ir al banco, coser los bajos de los pantalones, … es un ejemplo de cosas que no me motiva para nada tener que hacer y, por tanto, las pospongo y retraso hasta el último momento cuando ya no me queda otro remedio que tener que hacerlo. ¿Te pasa lo mismo?

SOLUCIÓN: Sé realista, no todo puede ser bonito y divertido en esta vida y hay muchas veces que para conseguir nuestra meta final tendremos que hacer algo que nos guste menos. Intenta encontrar un medio de recompensarte que te ayude a motivarte en la realización de esas tareas. Por ejemplo, cada vez que vayas al banco entra a tomarte un café a esa cafetería tan chula que hay justo al lado. Eso te motivará a ver el viaje al banco como algo divertido. Lo mismo con el resto de cosas que te gusten menos.

 

Deja de Posponer las cosas y Mueve el Culo

 

LA REGLA DE LOS DOS MINUTOS

Si estás siguiendo el Reto ZEN TO DONE esta técnica te sonará familiar ya que hablé de ella la semana pasada. Pero en este caso vas a aplicarla de la siguiente manera: Te encuentras ante un listado interminable de tareas que «tienes que hacer», te sientes tan abrumada por tal cantidad de tareas que no eres capaz de reaccionar y, por tanto, se te pasa el tiempo sin hacer nada.

PRIMERO: Vas a coger esa gran lista de tareas pendientes y vas a marcar todas aquellas que podrías completar invirtiendo tan sólo de 2 a 5 minutos.

SEGUNDO: Vas a coger un cronómetro y vas a marcar 15 minutos. Coge la lista y comienza a hacer esas tareas que te has marcado hasta que suene la alarma. Recuerda: poco a poco, pasito a pasito, se logran las cosas. En cuanto suene la alarma para y date una recompensa durante 5 minutos.

En el Hábito 2 os hablé de la técnica pomodoro, que consiste en centrarse en una tarea durante 25 minutos. Cuando hayas salido del bucle de no hacer nada, puedes aumentar los 15 minutos a esos 25. Pero para empezar, con 15 minutos haciendo algo es suficiente.

TERCERO: Hay un montón de sitios por ahí en el que recomiendan comenzar por la tarea más pesada. Dado que estás en modo «super-vaga» ON y necesitas estar motivada para comenzar a moverte, elige la tarea que más te motive. Ya sabes que las multi-apasionadas funcionamos así. Una vez que hayas arrancado y estés en movimiento, tu eliges con qué tarea vas a seguir.

CUARTO: Pasados los 5 minutos de descanso, coge tu lista de tareas pendientes, tacha las realizadas y comienza de nuevo con las restantes durante otros 15 minutos.

QUINTO: Si tienes alguna tarea más grande que pase de los 2-5 minutos, divídela en mini-tareas que te supongan menor tiempo. Cuanto más puedas dividir un proyecto o tarea, más fácil será llevarlo a cabo.

 

LA ESTRATEGIA DE SEINFELD

Basada en la estrategia que utiliza un cómico americano para conseguir ser más productivo. Al igual que la técnica anterior, se basa en el poco a poco. Su lema:

«NO ROMPAS LA CADENA»
  • ¿Quieres convertirte en un escritor? Escribe un par de líneas, 50 palabras, una frase… pero hazlo cada día.
  • ¿Quieres comer de una manera saludable? Come una pieza de fruta cada día, algo verde (una verdura, lechuga, …)… pero hazlo cada día.
  • ¿Quieres correr una maratón? Empieza corriendo 5 minutos cada día, después de un tiempo 10, luego 15, … poco a poco. Pero hazlo cada día.
  • ¿Quieres maquillarte todos los días? Comienza con los polvos de sol, otro día añades el colorete, otro el rimmel, otro el pintalabios, … pero hazlo cada día.

¿Ves por donde voy?

Seinfeld marca en un calendario, en grande, una cruz cada día que escribe un chiste. Para él el exito no consiste en conseguir escribir algo gracioso, si no en no romper la cadena de cruces. Por tanto, si tu objetivo es alto no te abrumes. Céntrate en el proceso, en no romper la cadena, y comenzarás a disfrutar del camino.

 

DECISIÓN POR FATIGA

Este tipo de fatiga y decisiones suelen producirse de manera inconsciente. No tiene que ver con estar cansado físicamente, es más un cansancio mental. Los trabajos en los tienes que estar usando contínuamente el coco, inevitablemente, tienen un coste de energía. Este tipo de cansancio hace que, en el momento de tener que tomar una decisión, optemos por dos caminos:

  • Podemos elegir el camino más corto, actuando de manera imprudente sin pararnos a pensar en las consecuencias.
  • O podemos elegir no hacer nada, o lo que es lo mismo, evitamos tener que tomar ninguna decisión, la posponemos y nos deshacemos de la incomodidad de tener que hacer algo en ese momento.

Todas las decisiones que tomamos cada día suman, tanto las pequeñas como las grandes, y nos hacen disminuir nuestro «nivel de decisiones diario» hasta alcanzar el estado de agotamiento mental. Según estudios científicos, esto va unido a la fuerza de voluntad: cuantas más decisiones tengamos que tomar, más se reducirá nuestra fuerza de voluntad y tenderemos a tomar decisiones por fatiga. Por ello, cuando conseguimos establecer un hábito, una rutina, estamos evitando tener que gastar nuestra energía en tomar una decisión sobre un hecho concreto, ya que hemos conseguido automatizarlo por completo.

He leído este ejemplo por internet que muestra muy claro este concepto:

Quieres hacer ejercicio todas las mañanas, pero el simple hecho de pensar en ponerte a correr cuando estás calentita en la cama hace que lo más fácil sea retrasar el despertador, darte la vuelta y seguir durmiendo.

Una manera de evitar tener que gastar esa energía en elegir si hacer o no ejercicio sería automatizar la decisión de la siguiente manera: dejar la ropa de deporte preparada, así cuando te levantes ya sabes que, automáticamente, vas a vestirte con esa ropa y eso va a suponer dedicar un tiempo a hacer un poco de deporte.

O por ejemplo, lo primero a hacer por la mañana es vestirte y salir a la calle para coger un taxi que te lleve al gimnasio. Tu única decisión será tomar o no ese taxi, porque ya sabes que automáticamente en cuanto lo cojas vas a realizar la acción de hacer deporte. El hecho de coger el taxi requiere un gasto de energía menor que decidir en la cama si te levantas para hacer deporte o no.

Recuerda:

Cada una de las decisiones que tengas que tomar a lo largo del día te acerca al punto de fatiga mental. Una vez alcanzado ese estado, tu fuerza de voluntad se ve reducida casi por completo.

Otra manera de evitar la decisión por fatiga, es planificar la noche anterior las decisiones que vas a tomar. Así evitas gastar energía al día siguiente porque ya sabes lo que tienes que hacer. Lo mismo ocurre si programas tus horarios: los jueves de 16 a 18h tiempo para leer un libro, los martes de 10 a 12h, tiempo para hacer las fotos para el blog, …

Si tienes programadas tus tareas ya sabes lo que toca hacer llegado el momento, no tienes que gastar energía en decidir si vas a hacer una cosa u otra. Reservas esa energía para otra decisión.

Unido a lo comentado anteriormente, haz aquello que requiera la mayor cantidad de energía lo antes posible, cuando tus niveles están a tope. Si tienes que hacerlo a lo largo del día, siempre después de haber comido y mejor tras haber comido algo dulce (según estudios científicos, un aumento de glucosa conlleva un aumento temporal de la fuerza de voluntad), por lo que si tienes que tomar alguna decisión después de comer, ya tienes excusa para no dejarte el postre.

 

Conclusión: Entrar en estado de bloqueo y estar posponiendo las cosas continuamente te perjudica sólo a ti. Nadie va a venir a sacarte de esa situación y es muy jodido querer hacer cosas pero no encontrar las fuerzas y ganas para hacerlo. Pero si de verdad quieres mejorar tu vida, si de verdad quieres conseguir todo lo que te propones, tienes que empezar a mover el culo de una vez por todas. En este post tienes un montón de trucos que te ayudarán a darte ese pequeño empujoncito que necesitas para comenzar a entrar en acción. El resto, es decisión tuya.

 

***

¿Eres de las que estás continuamente posponiendo las cosas? ¿Sientes que cuando llegas a casa, te sientas en el ordenador o quieres hacer algo, te bloqueas o tu energía se ha esfumado? Se está mejor en el sofá, ¿verdad? ¿Pero que vas a solucionar desde ahí?

Por el contrario, ¿eres de las que nunca pospones nada? ¿Cómo lo haces? ¿Eres una apasionada del orden y la limpieza? Estoy buscando tus trucos y tu método para el post de la semana que viene. ¿Te animas a compartirlo con las que tenemos problemas en ese aspecto? (mándame un email con tus trucos y el enlace a tu blog o web!! Puedes hacerlo desde aquí)

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Me agobio por tener tantas opciones para elegir, pero me agobio aún más por no saber cuál elegir y no empezar a hacer algo. Salgo del trabajo y en el camino a casa voy pensando todo lo que voy a hacer en cuanto llegue. Parece que el tiempo es infinito en mi cabeza. Sin embargo, en cuanto pongo un pie en casa es como si toda esa energía y ganas de hacer cosas se quedaran en la puerta. Mi versión más vaga entra en acción y el agotamiento físico y mental hace que no sea capaz de hacer nada de lo que me he propuesto. «Ya lo haré mañana» me digo… o «esto mejor lo dejo para el fin de semana»… Por supuesto, llega el fin de semana y no tengo ganas más que de descansar.

Aún van a tener razón mis conocidos cuando me dicen que cómo soy capaz de buscarme más trabajo para casa, si ya me paso todo el día currando… No sé, igual soy adicta al trabajo o quizás me encanta estar sumergida en mis pasiones. El trabajo es el trabajo, pero las pasiones son una fuerza mayor, inevitable, motivante, pero agotadora. Hay que ser realista.

En el momento en que empiezo a sentir ese estrés por querer llegar a todo, sin llegar a nada, sé que he entrado en un bucle caótico. Mi planificación e intentos de tener una vida organizada se han esfumado. El Reto ZEN TO DONE me está ayudando mucho, tengo la mente más despejada y estoy aprendiendo a ser paciente. Toda la parte de planificación, cómo fijar objetivos, etc los aprenderé en los próximos meses, con los siguientes hábitos. Tengo que hacerme a la idea de que los cambios no son de hoy para mañana y que los resultados se consiguen con el trabajo diario y con paciencia. Poco a poco, pasito a pasito, como diría una amiga mía.

Pero días cómo hoy, en los que estoy totalmente descentrada, miro a mi alrededor y sólo me viene a la mente una palabra:

CAOS

Si yo misma vivo en un entorno desordenado, caótico… ¿Cómo puedo pretender conseguir mi objetivo de tener una vida organizada? Recuerda lo que comentaba la semana pasada con el Hábito 2: «El desorden atrae más desorden».

He leído que el entorno es más importante de lo que nos imaginamos. Un entorno ordenado ayuda a organizar la mente, nos hace más seguras, tenemos las cosas más claras. Un entorno desorganizado es sinónimo de persona que huye de la planificación, vaga, sin objetivos, que no avanza. ¿Te sientes identificada con alguna de estas sensaciones?

Uno de los objetivos que me he propuesto este mes es el de montar una oficina en casa. Con ello quiero conseguir: mejorar mi planificación, reducir las bandejas de entrada y disminuir el desorden del resto de estancias de casa. Como te contaba también la semana pasada, la habitación continúa, después de año y medio, invadida por las cajas de la mudanza. Será porque de momento nos sobran habitaciones y será porque he estado posponiendo esa tarea tan aburrida. Es decir, he estado PROCRASTINANDO tareas. (¿Qué palabra más fea, verdad? pero qué presente está en mi vida).

Vamos a repetir las cosas, como los políticos, para quedarnos con ellas:

PROCRASTINACIÓN: «(del latín: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro), postergación o posposición es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.«

(fuente: Wikipedia)

Voy a dividir este post en dos partes: Esta semana te voy a contar tres técnicas MUY sencillas que te ayudarán a vencer la procrastinación y comenzar, de una vez por todas, a vencer ese pesado lastre que te impide hacer cosas. Y la semana que viene te voy a contar trucos para tener tu casa limpia y ordenada, sin perder tiempo y sin sentirte culpable por no tener la casa como una patena. Que al fin y al cabo, a todos nos gusta dedicar nuestro tiempo a nuestras pasiones, a nosotras y a cualquier otra cosa que nos divierta.

Eso si alguna de tus pasiones no es el orden y la limpieza. Que si lo eso, por dios comparte tus trucos en un comentario!! Una servidora y muchas más multi-apasionadas necesitamos aprender de ti!!

 

AVERIGUA LA CAUSA DE PORQUÉ ESTÁS POSPONIENDO LAS COSAS

La de verdad (si no la sabes ya)

CAUSA 1: TIENES MIEDO

No quieres decepcionar a nadie, crees que no vas a ser capaz de lograr ese objetivo o ese sueño, tienes miedo a lo desconocido, a las consecuencias que puede traer comenzar con «eso» en lo que no te sientes cómoda, …

SOLUCIÓN: Deja de Pre-Ocuparte.

CAUSA 2: ERES DEMASIADO PERFECCIONISTA

No puedes lanzar tu web, tu empresa, hacer un regalo, un viaje, … hasta que todo sea perfecto o se cumplan esas condiciones ideales que sólo están en tu cabeza.

SOLUCIÓN: Ésta la aprendí del Reto Dream Big, Play Big de Laura Ribas. Hazlo de la mejor manera posible, cada día, haz un poco. Fíjate en algo bueno de lo que has hecho y piensa: «No está perfecto, pero mañana lo haré mejor» o «No está terminado, pero mañana lo acabaré».

CAUSA 3: NO SABES POR DÓNDE EMPEZAR

La falta de información, de habilidades, no tener claros los objetivos, … puede hacer que estés posponiendo una y otra vez esas cosas que te parecen demasiado difíciles.

SOLUCIÓN: Averigua la causa. Si es por falta de información, identifica qué te hace falta para avanzar e infórmate. Si es porque no tienes una determinada habilidad, contrata a alguien que se le de bien, apúntate a algún curso sobre ello o comienza a practicarlo. Si no tienes claros los objetivos, ¿tienes claro si es lo que quieres para ti? Quizás en el fondo sabes que no es realmente lo que quieres hacer y por eso lo estás posponiendo contínuamente. Modifícalo para que esté alineado con tus objetivos a corto, medio o largo plazo.

CAUSA 4: ESTÁS DEMASIADO CANSADA

Aquí la SOLUCIÓN es fácil: ¿Estás descansando lo suficiente? ¿No deberías designar esta tarea a una franja horaria en la que estés con las pilas cargadas? (por ejemplo, no te pongas como meta aspirar toda la casa después de cenar, si llevas todo el día trabajando y encima has tenido que ir a hacer la compra después de salir del trabajo). ¿Me entiendes, verdad?

CAUSA 5: NO TE MOTIVA NADA TENER QUE HACER ESO

Tener que preparar la declaración trimestral del IVA, ir al banco, coser los bajos de los pantalones, … es un ejemplo de cosas que no me motiva para nada tener que hacer y, por tanto, las pospongo y retraso hasta el último momento cuando ya no me queda otro remedio que tener que hacerlo. ¿Te pasa lo mismo?

SOLUCIÓN: Sé realista, no todo puede ser bonito y divertido en esta vida y hay muchas veces que para conseguir nuestra meta final tendremos que hacer algo que nos guste menos. Intenta encontrar un medio de recompensarte que te ayude a motivarte en la realización de esas tareas. Por ejemplo, cada vez que vayas al banco entra a tomarte un café a esa cafetería tan chula que hay justo al lado. Eso te motivará a ver el viaje al banco como algo divertido. Lo mismo con el resto de cosas que te gusten menos.

 

Deja de Posponer las cosas y Mueve el Culo

 

LA REGLA DE LOS DOS MINUTOS

Si estás siguiendo el Reto ZEN TO DONE esta técnica te sonará familiar ya que hablé de ella la semana pasada. Pero en este caso vas a aplicarla de la siguiente manera: Te encuentras ante un listado interminable de tareas que «tienes que hacer», te sientes tan abrumada por tal cantidad de tareas que no eres capaz de reaccionar y, por tanto, se te pasa el tiempo sin hacer nada.

PRIMERO: Vas a coger esa gran lista de tareas pendientes y vas a marcar todas aquellas que podrías completar invirtiendo tan sólo de 2 a 5 minutos.

SEGUNDO: Vas a coger un cronómetro y vas a marcar 15 minutos. Coge la lista y comienza a hacer esas tareas que te has marcado hasta que suene la alarma. Recuerda: poco a poco, pasito a pasito, se logran las cosas. En cuanto suene la alarma para y date una recompensa durante 5 minutos.

En el Hábito 2 os hablé de la técnica pomodoro, que consiste en centrarse en una tarea durante 25 minutos. Cuando hayas salido del bucle de no hacer nada, puedes aumentar los 15 minutos a esos 25. Pero para empezar, con 15 minutos haciendo algo es suficiente.

TERCERO: Hay un montón de sitios por ahí en el que recomiendan comenzar por la tarea más pesada. Dado que estás en modo «super-vaga» ON y necesitas estar motivada para comenzar a moverte, elige la tarea que más te motive. Ya sabes que las multi-apasionadas funcionamos así. Una vez que hayas arrancado y estés en movimiento, tu eliges con qué tarea vas a seguir.

CUARTO: Pasados los 5 minutos de descanso, coge tu lista de tareas pendientes, tacha las realizadas y comienza de nuevo con las restantes durante otros 15 minutos.

QUINTO: Si tienes alguna tarea más grande que pase de los 2-5 minutos, divídela en mini-tareas que te supongan menor tiempo. Cuanto más puedas dividir un proyecto o tarea, más fácil será llevarlo a cabo.

 

LA ESTRATEGIA DE SEINFELD

Basada en la estrategia que utiliza un cómico americano para conseguir ser más productivo. Al igual que la técnica anterior, se basa en el poco a poco. Su lema:

«NO ROMPAS LA CADENA»
  • ¿Quieres convertirte en un escritor? Escribe un par de líneas, 50 palabras, una frase… pero hazlo cada día.
  • ¿Quieres comer de una manera saludable? Come una pieza de fruta cada día, algo verde (una verdura, lechuga, …)… pero hazlo cada día.
  • ¿Quieres correr una maratón? Empieza corriendo 5 minutos cada día, después de un tiempo 10, luego 15, … poco a poco. Pero hazlo cada día.
  • ¿Quieres maquillarte todos los días? Comienza con los polvos de sol, otro día añades el colorete, otro el rimmel, otro el pintalabios, … pero hazlo cada día.

¿Ves por donde voy?

Seinfeld marca en un calendario, en grande, una cruz cada día que escribe un chiste. Para él el exito no consiste en conseguir escribir algo gracioso, si no en no romper la cadena de cruces. Por tanto, si tu objetivo es alto no te abrumes. Céntrate en el proceso, en no romper la cadena, y comenzarás a disfrutar del camino.

 

DECISIÓN POR FATIGA

Este tipo de fatiga y decisiones suelen producirse de manera inconsciente. No tiene que ver con estar cansado físicamente, es más un cansancio mental. Los trabajos en los tienes que estar usando contínuamente el coco, inevitablemente, tienen un coste de energía. Este tipo de cansancio hace que, en el momento de tener que tomar una decisión, optemos por dos caminos:

  • Podemos elegir el camino más corto, actuando de manera imprudente sin pararnos a pensar en las consecuencias.
  • O podemos elegir no hacer nada, o lo que es lo mismo, evitamos tener que tomar ninguna decisión, la posponemos y nos deshacemos de la incomodidad de tener que hacer algo en ese momento.

Todas las decisiones que tomamos cada día suman, tanto las pequeñas como las grandes, y nos hacen disminuir nuestro «nivel de decisiones diario» hasta alcanzar el estado de agotamiento mental. Según estudios científicos, esto va unido a la fuerza de voluntad: cuantas más decisiones tengamos que tomar, más se reducirá nuestra fuerza de voluntad y tenderemos a tomar decisiones por fatiga. Por ello, cuando conseguimos establecer un hábito, una rutina, estamos evitando tener que gastar nuestra energía en tomar una decisión sobre un hecho concreto, ya que hemos conseguido automatizarlo por completo.

He leído este ejemplo por internet que muestra muy claro este concepto:

Quieres hacer ejercicio todas las mañanas, pero el simple hecho de pensar en ponerte a correr cuando estás calentita en la cama hace que lo más fácil sea retrasar el despertador, darte la vuelta y seguir durmiendo.

Una manera de evitar tener que gastar esa energía en elegir si hacer o no ejercicio sería automatizar la decisión de la siguiente manera: dejar la ropa de deporte preparada, así cuando te levantes ya sabes que, automáticamente, vas a vestirte con esa ropa y eso va a suponer dedicar un tiempo a hacer un poco de deporte.

O por ejemplo, lo primero a hacer por la mañana es vestirte y salir a la calle para coger un taxi que te lleve al gimnasio. Tu única decisión será tomar o no ese taxi, porque ya sabes que automáticamente en cuanto lo cojas vas a realizar la acción de hacer deporte. El hecho de coger el taxi requiere un gasto de energía menor que decidir en la cama si te levantas para hacer deporte o no.

Recuerda:

Cada una de las decisiones que tengas que tomar a lo largo del día te acerca al punto de fatiga mental. Una vez alcanzado ese estado, tu fuerza de voluntad se ve reducida casi por completo.

Otra manera de evitar la decisión por fatiga, es planificar la noche anterior las decisiones que vas a tomar. Así evitas gastar energía al día siguiente porque ya sabes lo que tienes que hacer. Lo mismo ocurre si programas tus horarios: los jueves de 16 a 18h tiempo para leer un libro, los martes de 10 a 12h, tiempo para hacer las fotos para el blog, …

Si tienes programadas tus tareas ya sabes lo que toca hacer llegado el momento, no tienes que gastar energía en decidir si vas a hacer una cosa u otra. Reservas esa energía para otra decisión.

Unido a lo comentado anteriormente, haz aquello que requiera la mayor cantidad de energía lo antes posible, cuando tus niveles están a tope. Si tienes que hacerlo a lo largo del día, siempre después de haber comido y mejor tras haber comido algo dulce (según estudios científicos, un aumento de glucosa conlleva un aumento temporal de la fuerza de voluntad), por lo que si tienes que tomar alguna decisión después de comer, ya tienes excusa para no dejarte el postre.

 

Conclusión: Entrar en estado de bloqueo y estar posponiendo las cosas continuamente te perjudica sólo a ti. Nadie va a venir a sacarte de esa situación y es muy jodido querer hacer cosas pero no encontrar las fuerzas y ganas para hacerlo. Pero si de verdad quieres mejorar tu vida, si de verdad quieres conseguir todo lo que te propones, tienes que empezar a mover el culo de una vez por todas. En este post tienes un montón de trucos que te ayudarán a darte ese pequeño empujoncito que necesitas para comenzar a entrar en acción. El resto, es decisión tuya.

 

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¿Eres de las que estás continuamente posponiendo las cosas? ¿Sientes que cuando llegas a casa, te sientas en el ordenador o quieres hacer algo, te bloqueas o tu energía se ha esfumado? Se está mejor en el sofá, ¿verdad? ¿Pero que vas a solucionar desde ahí?

Por el contrario, ¿eres de las que nunca pospones nada? ¿Cómo lo haces? ¿Eres una apasionada del orden y la limpieza? Estoy buscando tus trucos y tu método para el post de la semana que viene. ¿Te animas a compartirlo con las que tenemos problemas en ese aspecto? (mándame un email con tus trucos y el enlace a tu blog o web!! Puedes hacerlo desde aquí)

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