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Ayuda, ¡estoy bloqueada! – No termino las cosas que empiezo

Ayuda, ¡estoy bloqueada! – No termino las cosas que empiezo
07/05/2015 Eva Gías
No termino las cosas que empiezo

Muchas veces me he sentido frustrada, culpable, por tener mil ideas en la cabeza y soñar con llevarlas todas a cabo. El problema es que casi todas las veces que he comenzado a hacer realidad alguna de esas ideas, he terminado por desmotivarme y dejarlas a mitad. Así, sin razón aparente.

Al igual que con el ciclo de nuestras pasiones, la euforia de comenzar un proyecto nuevo se esfuma pasado un tiempo. No entiendo muy bien porqué, pero algo pasa que hace que termine aburriéndome o sintiendo pereza por seguir.

El fin, es siempre el mismo: dejar las cosas a mitad.

Esto es algo que nos puede ocurrir muchas veces, no siempre tenemos porque terminar todo lo que empezamos. El problema reside cuando comenzamos a que la cantidad de proyectos inacabados supera a la cantidad de proyectos terminados.

¿Qué está ocurriendo?

¿Cómo te afecta?

A mí, por lo menos, me paraliza, me desmotiva y me hace sentir en cierta manera fracasada o que algo está fallando.

¿Estaré eligiendo correctamente los proyectos que empiezo? ¿En qué me estaré equivocando?

¿A ti también te pasa?

¿Sientes que es una historia que siempre se repite? ¿no sabes cómo ponerle solución?

He estado buscando causas y soluciones por internet y esto es lo que he encontrado.

 

CAUSAS:
1. Nos enamoramos del proyecto y no nos fijamos en los “peros”.

Esta es la causa más común. Al igual que nos pasa cuando descubrimos una nueva pasión, nos cegamos, no podemos dejar de pensar en otra cosa. Ese nuevo proyecto que vamos a comenzar nos parece igual de maravilloso, nos hace sentir mariposas en el estómago.

Todo parece muy bonito al principio y, tanto es así, que no nos fijamos en lo que se esconde realmente detrás: Los obstáculos, las piedras del camino, los “peros” de ese proyecto.

El problema es, como en cualquier relación, cuando comienza a desvanecerse ese halo inicial que trae el enamoramiento y comienzan a aflorar los inconvenientes del proyecto: cuando nos topamos con ellas, nos rendimos. Realmente no es lo que íbamos buscando. Así que lo abandonamos.

2. No quiero que la diversión se acabe.

En parte está un poco relacionado con la causa anterior: nos volvemos adictas a la primera fase del proyecto, la bonita, la llena de ilusiones.

¿Conoces a alguna persona que siempre va saltando de una pareja a otra tras sólo unos meses de relación? Pues seguramente le ocurra lo mismo.

No queremos caer en la rutina, llegar a la parte aburrida, así que preferimos dejarlo en este punto y buscar un nuevo proyecto que nos haga mantenernos en la ilusión de comenzar algo nuevo.

3. Me he puesto el listón demasiado alto.

Esto suele ocurrir cuando has triunfado con algún proyecto anterior. Sientes que has dejado el listón tan alto que va a ser difícil conseguir el mismo nivel de resultados. Y, si no lo ves claro, optas por la solución más fácil: abandonas, antes que fallar.

4. Comienzas las dudas: ¿Y si no gusta?

Otra de las causas, cuando te haces dudar a ti misma constantemente: ¿es lo suficientemente bueno? ¿y si no les gusta a los demás? Dependes tanto de la opinión de los demás que se instala la inseguridad en ti, en tu cabeza y en tu proyecto. Comienzas a dudar y al final optas por el mismo camino que en el caso anterior: vuelves a decir dejarlo en ese punto antes que hacer algo que no sea del todo bueno o que te haga sentir fracasada ante los demás.

 

7 POSIBLES SOLUCIONES
1. Busca un patrón:

Piensa en todas las veces que has empezado y dejado a mitad algún proyecto o idea. Seguramente haya algún patrón del que no estás siendo consciente.

Prueba a escribir en un cuaderno todos esos proyectos inacabados y ahora responde para cada uno:

  • ¿Qué te motivó a empezarlo?
  • ¿Cuándo lo abandonaste?
  • ¿Por qué lo abandonaste?
2. Se realista con lo que te propones:

¿Aprender chino en un mes? ¿Ordenar toda la casa en un fin de semana? Quizás no estás estableciendo los plazos adecuados para llevar a cabo esos proyectos. Sé realista y consciente que las cosas se consiguen pasito a pasito. No intentes saltarte ninguna fase del proceso ni quieras correr demasiado.

Establece un plan para conseguirlo, define los pasos que tienes que seguir para conseguirlo y desglósalos o divídelos en los mini-pasos más pequeños que puedas dar (aquí te enseño cómo).

3. ¿Te apasiona realmente ese nuevo proyecto?

Si la respuesta no es un “¡¡¡SÍ!!!” rotundo, ni te molestes en perder el tiempo con él. Si comienzas algo que no te remueve todo por dentro, será muy difícil mantener la motivación que te ayudará a superar obstáculos, aguantar si se alarga más de lo esperado y trabajar lo que haga falta para llevarlo hasta el final.

Si sientes que estás medio motivada pero no terminas de sentir esa pasión que no te deja dormir por las noches, también puedes probar a informarte un poco sobre el tema antes de lanzarte a la piscina del todo, hacer algún curso, hablar con alguien que esté en el punto al que te gustaría llegar con ese proyecto… Si la cosa no te convence, mejor no empezarlo. Sin embargo, si con lo que has probado o visto sientes que comienzas a apasionarte, es buena señal. ¡Igual vale la pena intentarlo!

4. Mantén la mirada fija en el objetivo final:

¿Cuál es la razón por la que comenzaste con ese proyecto? Realiza un moodboard o tablero inspiración en el que crees un collage con imágenes, citas, texturas, … cualquier cosa que te recuerde a cómo será tu vida o te gustaría que fuese cuando hayas terminado ese proyecto. Tenlo siempre a mano, intenta verlo todos los días y recurre a él siempre que sientas que la pasión disminuye para recordarte porqué comenzaste y te comprometiste a hacerlo.

Éste por ejemplo, es el que hice antes de comenzar con el blog y verlo me ayuda mucho a mantener el foco en el fin que deseé al principio:

 

MoodBoard Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos

 

5. Deja a un lado el perfeccionismo:

Ya lo vimos la semana pasada. Evita que se convierta en una excusa para no terminar las cosas. Si nunca es lo suficientemente bueno para ti o siempre se te ocurren excusas para no terminar un proyecto, échale un vistazo al post de la semana pasada para ver cómo puedes solucionarlo.

6. Deja de procrastinar:

Comprométete contigo misma. Si dijiste que terminarías el proyecto en 3 semanas, cumple tu promesa y no caigas en la tentación de ponerte a hacer otra cosa y dejar ese proyecto para otro momento. No subestimes el poder de una satisfacción temporal por la satisfacción de haber terminado algo con lo que te habías comprometido contigo misma. La diferencia es brutal.

Trabajar bajo presión es sinónimo de conseguir unos peores resultados. Si vas dejando las tareas del proyecto para más tarde y al final se te acaba el plazo marcado, tu cabeza no rendirá igual y además no trabajarás a gusto. Hacer las cosas sin pasión es la peor manera de trabajar.

¿Qué has estado procrastinando y haciendo otras actividades “más apetecibles”? Apárcalas a un lado y vuelve a poner en marcha la maquinaria. Coge una tarea cualquiera del proyecto y ¡ponte con ella!

7. Las reglas están para romperlas:

Si te has marcado una serie de pasos para hacer un proyecto y te apetece hacer uno antes que otro, sin seguir el orden lógico establecido. ¡Hazlo! He leído que es una manera muy efectiva para sentirte siempre motivada ya que siempre vas a hacer lo que te apetece hacer en ese momento, sin que tenga que ser necesariamente: paso 1, luego el 2, luego el 3…

***

Cómo ves, soluciones hay muchas. ¿Sufres de este bloqueo? ¿Te animas a buscar tu patrón de abandono?

Yo, la verdad, me siento un poco cansada de estar dejando siempre todo a medias y me gustaría comenzar a llevar a cabo alguna de mis ideas y sueños. He elegido el proyecto de transformar mi casa en un hogar, que dejé a mitad a principios de año.

¿Te unes? ¿Qué proyecto de los que tienes a medias te comprometes a terminar?

***

El post de Ayuda, ¡estoy bloqueada! – No termino las cosas que empiezo aparece primero en Nuevas Ideas, Nuevos Comienzos.

  • ¡Me he sentido tan identificada con alguno de los puntos! Yo creo que sobre todo me encanta la emoción del principio, focalizo mucho y después de semanas agotadoras de trabajo me entran las dudas locas de ¿y si la gente piensa que es una mierda? jajaja pero si, como bien dices es mejor marcar una meta, aunque también ir pasito a paso, para que no te sobrepase todo y te sientas saturada. Un abrazo y te sigo leyendo ^_^

  • Me ha encantado tu post. Tu reflexión inicial, la exposición de una situación que me sucede muchas veces, me ha hecho sentirme muy comprendida. Hace un par de días lo apuntaba en mi blog con una serie de ilustraciones en las que estaba trabajando. Gracias por aportar soluciones y consejos. Los voy a resumir en un listado y me los voy a poner en el tablón, para echarle una lectura buena cada vez que inicie un proyecto. Gracias!

  • Eva

    Estíbaliz, ¡te entiendo perfectamente! Es que esa emoción de los primeros días y semanas, cuando casi todo son sueños es tan adictiva!! Que cuando ves que las cosas tardan en llegar tiendes, insconscientemente, a buscar esa sensación de nuevo.

    Rachel, ¡gracias! Seguro que si intentamos estos truquillos aprenderemos a manejarlo y a terminar muchos más proyectos que antes.
    Besicos!

  • Mª BEGOÑA

    Es como verse en un espejo en muchos de los puntos que nos dices me siento muy identificada estoy en elproceso de cambiar ,y tus post son como una terapia gracias Besos

  • Me pasa siempre igual!!! Me ha encantado el post por que me identifico con lo que escribes al 100%! Me comprometo a acabar la camisa para mi hermana y las alpargatas de piel de muestra para sortear en el blog!

  • ¡Hola, Eva!

    Tengo que admitir que he dejado muchos proyectos a medias pero he finalizado más de los que he dejado inacabados.

    Hay un motivo principal: falta de motivación. Soy constante y aún en la adversidad soy capaz de ver el lado positivo y si hay que encerrarse a estudiar once horas una oposiciones lo he hecho. Así que mantener claro el rumbo y desear realmente lo que se quiere facilita la finalización de proyectos.

    Los proyectos inconclusos pueden equipararse a objetos o ideas brillantes, por un momento te cautivan pero no te remueven por dentro. No son pasionales.

    Me encantan los post temáticos de este mes.

    ¡Miles de saludos!

  • Ana

    Hola Eva! Haber tenido la suerte de que hayas sido mi amiga invisible esta Navidad es como haber encontrado mi otro yo… Y lo mejor es haber sabido que en el mundo hay muchísimas personas como nosotras. Nunca lo había pensado. Siempre creí que era yo, que era un desastre… Pero es que siempre me ilusiono muchísimo con los proyectos que voy a poner en marcha (incluso gastando dinerito en lo que necesito)… Y luego lo aparco y ahí se queda. Remordimientos, otra vez lo mismo, … Soy un desastre

    Pues saber que soy MultiApasionada (es que me encanta el nombre), haber podido identificarme con vosotras ha hecho de alguna manera que “mágicamente” lo asuma y que gran parte del problema ya no lo sea. Pero vamos, que me sigo ilusionando igual, pero ya soy capaz de pasar por estas etapas que comentas en este post y llegar a conclusiones más realistas que antes.

    Todo el post es como si me estuviese hablando mi “Pepito Grillo”. Pero es que …. El amor es ciego, y nosotras nos enamoramos constantemente de todas nuestras ideas.

    Un beso!

  • Ana

    Me ha encantado la idea del moodboard, quiero ponerlo en práctica un día de estos. Soy capaz de ser constante y disciplinada… pero como pierda de vista el objetivo final, ¡fracaso! Para mí es clave recordar siempre tus objetivos y centrarse en unas cosas concretas, no intentar llegar a 15 porque entonces es imposible!

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