Podcast 01 – Mi historia. Errores, aprendizajes y re-alineación

curso tipos de diseño humano

¿Alguna vez has sentido que estás construyendo tu negocio siguiendo lo que hacen los demás, en lugar de escuchar lo que tu interior te está intentando decir?

En este primer episodio del podcast «Libre, Alineada y Magnética», comparto mi historia tras más de 10 años emprendiendo, mis errores y aprendizajes tras tres negocios y cómo la vida me llevó a descubrir el Diseño Humano.

También te hablaré de cómo esta herramienta me ayudó a entender por qué había cosas que seguían bloqueando mi energía y negocio y lo que conseguí al cambiar el enfoque y empezar a mirar hacia adentro (en vez de hacia afuera).

Grabé este episodio pensando en aquellas emprendedoras que se sienten desalineadas con su negocio actual, que trabajan muchas horas pero sienten que todavía no han alcanzado su propósito, o que están cansadas de seguir fórmulas mágicas que parecen funcionar para los demás y no para ellas.

Qué vas a aprender en este episodio:

  • Por qué mirar hacia afuera te aleja de tu camino: Y cómo priorizar las voces externas (clientes, mentores, competencia…) en lugar de tu intuición, puede llevarte al agotamiento y la desconexión con tu propósito.
  • Las señales que tu cuerpo te envía cuando estás desalineada: Aprende a reconocer las señales que te manda tu cuerpo, como mensajes de que algo necesita cambiar en tu negocio.
  • Mis errores y mis aprendizajes: A través de los tres grandes negocios de mi emprendimiento y los aprendizajes clave de cada etapa.
  • Qué es el Diseño Humano y cómo revolucionó mi vida: Descubre esta herramienta y el potencial que tiene para tu negocio.
  • Por qué las fórmulas mágicas no funcionan para todas: Y por qué lo que le funciona a una emprendedora puede no funcionarte a ti, aunque sigas los mismos pasos.
  • Cómo volver a ser magnética en tu negocio: Aprende el principio fundamental de que tu negocio debe adaptarse a ti, no tú a tu negocio, para volver a sentir libertad, autenticidad y abundancia.
  • La importancia de priorizar tus sueños: Reflexiona sobre cómo dejar de poner las necesidades de clientes y expectativas externas por delante de lo que realmente quieres crear.

Momentos clave:

00:07 – Bienvenida al podcast «Libre, Alineada y Magnética»
01:28 – Dejo de mirar hacia afuera: ya no priorizo a los demás por delante de mí
02:35 – Mi historia: 10 años emprendiendo y tres grandes proyectos
03:47 – Primer negocio: Decoradora de bodas y mi primer gran fracaso
04:54 – El descubrimiento que cambió mi vida: soy multiapasionada
06:13 – Segundo negocio: De blog personal a referente en productividad
07:29 – El éxito que me cegó y cómo dejé de escuchar mi interior
08:36 – Las respuestas que buscamos ya las tenemos dentro
09:52 – Tercer negocio: Me atrevo a ser diseñadora web (mi sueño desde niña)
11:06 – Vuelvo a repetir los mismos errores: priorizar a mis clientes sobre mí
12:36 – Las señales físicas de desalineación y mi garganta bloqueada
14:20 – Las señales del universo: tres webs que nunca publiqué
15:38 – El descubrimiento del Diseño Humano: una revolución personal y profesional
16:50 – Por qué las fórmulas mágicas no funcionan para todas
18:25 – La lección más importante
19:24 – Comenzando a compartir este conocimiento con otras emprendedoras

Reflexiones destacadas:

«Muchas veces estamos tan pendientes del ruido exterior, de lo que nos llega de fuera, de lo que están haciendo otras personas, que no somos capaces de escuchar lo que nuestra alma está deseando decirnos.»

«El éxito me cegó, hizo que dejara de escuchar a mi niña interior y me dejé cegar por todo lo que vendían muchos marketers, muchos mentores y muchas personas de facturar, facturar, facturar, facturar.»

«No existe una fórmula mágica que sirva para todos. En cada persona la energía fluye de manera diferente.»

«Una cosa muy importante que olvidamos las emprendedoras es que tú no te debes adaptar al negocio, es el negocio el que se debe adaptar a ti.»

¿Prefieres leer el episodio?

Bienvenida al podcast Libre, alineada y magnética. Un espacio en el que vamos a hablar de diseño humano, de estrategia, emprendimiento, de cómo realinear tu marca y tu negocio contigo para que te sientas libre, auténtica y magnética.

Mi nombre es Eva Gías y soy experta en estrategia y diseño humano para emprendedoras conscientes que crearon su negocio para transformar la vida de otras personas. Y en este podcast te voy a compartir mis reflexiones. Lo que voy aprendiendo y experimentando, lo que me funciona y lo que no para ayudarte a que tú también puedas despertar la magia que hay en ti, diferenciarte desde tu verdadera esencia y que logres atraer toda la abundancia, felicidad y prosperidad que te mereces a tu vida y negocio, mientras expandes la huella que estás destinada a dejar en el mundo.

Hola a todas! Quiero darte la bienvenida a mi nuevo podcast y a esta nueva etapa de mi emprendimiento. En este episodio quiero contarte mi historia y cómo tras más de diez años emprendiendo, he comenzado una aventura en la que por fin dejo de mirar hacia afuera y me atrevo a mirar hacia adentro.

Dejo de fijarme en lo que hace el resto de emprendedoras de mi sector para lanzarme a mostrar aquello que me apasiona y con lo que más alineada me siento ahora mismo.

Dejo de escuchar aquellas voces mentoras, profesores, emprendedoras y cualquier persona que se ha cruzado y se cruzara en mi camino y que me ha dicho que quién era yo para hacer lo que mi estómago y mi interior estaba deseando hacer. Que me han hecho sentir pequeña y no merecedora de aquello que es para mí.

Dejo de priorizar a los demás por delante de mí y comienzo a priorizarme en todos los ámbitos de mi vida, a escucharme y a vivir la vida a mi manera.

Y dejo atrás el trabajar mil horas al día, el no ser dueña de mi tiempo y vivir para trabajar en mi negocio, porque lo que quiero es tener un negocio que se amolde a mi vida, que me permita cumplir mis sueños y ayudar a los demás mientras cumplo mi misión en esta vida.

Estoy segura que muchas de las que me escucháis habéis resonado con alguno de estos sentimientos.
¿Me equivoco?

Estoy segura de que no, pero antes y para ponerte en antecedentes, voy a empezar por el inicio y es que no sé si será tu caso, pero emprender mi propio negocio en mi caso era algo que me rondaba por la cabeza desde que era una niña, ya desde muy pequeña soñaba, quería, deseaba desde lo más profundo de mi ser. Ser libre. Hacer lo que quería cuando quisiera y a mi manera.

No sé si en tu caso también fue así o la vida te llevó a emprender por otros motivos. Pero la libertad, Ser libre, es el motor de mi emprendimiento y casi te diría que hasta de mi vida.

Y como te contaba al inicio, llevo diez años emprendiendo y durante estos años, por si no me conoces, voy a contarte un poquito.

He tenido tres grandes proyectos:

El primero como decoradora de bodas. Fue un proyecto precioso que me permitió iniciarme en el mundo del emprendimiento, conocer gente maravillosa y aprender que un negocio sin plan, ni estructura, ni misión, ni visión estaba irremediablemente abocado al fracaso. Y eso es lo que sucedió.

Este fracaso me hizo replantearme mi vida entera: ¿de verdad quiero que mi vida sea así?. Y esto me llevó a mirar para adentro. Y fue la primera vez en mi vida que lo hice. Y lo bonito y lo bueno, porque a mí siempre me gusta sacar el lado bueno de las cosas, los aprendizajes de cada. No voy a decir fallo, sino de cada piedra que te pone en el camino la vida.

Esto me llevo en mi casa a descubrir que era una persona multiapasionada, que para mí fue un hallazgo enorme que me cambió la vida y como era un hallazgo que a mí me había cambiado tanto y me había ayudado tanto, decidí iniciar un blog en el que compartir todo lo que iba descubriendo sobre ser una persona multiapasionada, porque estaba convencida de que había muchas más personas multiapasionadas en el mundo que se sentían igual que yo me sentía en ese momento. Entonces empecé un blog donde empecé a compartir todo lo que iba descubriendo sobre el tema, lo que aquello significaba y también cómo conseguir pasar del caos a una vida más ordenada.

Y esto que nació sin afán de emprendimiento, pues se volvió totalmente magnético y consiguió atraer a miles de personas, a miles de mujeres de todo el mundo que querían saber más sobre organización, orden, gestión del tiempo, ser multiapasionada, etcétera.

Esto me llevo a apasionarme por temas de productividad y por ver como todo lo que estaba haciendo estaba ayudando a tantas mujeres.

Empecé a crear cursos, creé un método de productividad propio, una agenda, la agenda Multiapasionada que se vendió por todo el mundo. Tuve una tienda online de papelería bonita, escribí un libro, empecé a dar ponencias y organicé un evento para emprendedoras…

Al final terminé convirtiéndome en un referente en este sector. Pero como pasa muchas veces en el emprendimiento, no todo es tan bonito como parece. Y mientras esto sucedía, yo no sabía por qué me sentía cada vez más vacía por dentro. Sentía que algo no estaba yendo como debería.

Y la verdad, ahora que lo veo con perspectiva porque esto ya fue hace unos años, me doy cuenta de que estaba priorizando aquello que los demás me demandaban por delante de mis sueños, que en ese momento no sabía cuáles eran, pero sentía que no iba por el camino adecuado.

Y también, como nos pasa a muchas emprendedoras, el éxito me cegó, hizo que dejara de escuchar a mi niña interior y me dejé cegar por todo lo que vendían muchos marketers, muchos mentores y muchas personas de facturar, facturar, facturar, facturar. Hasta que llegó un momento que dije: «Ostras, Eva, ¿esto es realmente lo que quieres hacer?».

Me sentía desalineada totalmente con mi energía magnética y no entendía por qué. Para otros todo parecía más sencillo. No entendía por qué me estaba esforzando tanto y estaba trabajando tanto y los resultados no llegaban los que yo quería y no entendía por qué, en vez de sentirme feliz con el éxito que y la referente en la que me estaba convirtiendo, porque me sentía tan frustrada.

Y no fue hasta que me volví a sentar a escuchar lo que mi interior me quería decir y yo no era capaz de oír. Cuando me di cuenta de que me había desviado totalmente de mi camino. Y es que muchas veces estamos tan pendientes del ruido exterior, de lo que nos llega de fuera, de lo que están haciendo otras personas que no somos capaces de escuchar lo que nuestra alma está deseando decirnos.

Damos más voz a los clientes, a los mentores, a lo que hace la competencia, a lo que hacen los demás, a lo que los demás opinan de nosotras, de nuestro negocio, de nuestra vida… Que no nos damos cuenta de que las respuestas que buscamos muchas veces ya las tenemos dentro.

Así que cuando por fin decidí pararlo todo y darme tiempo para preguntarme qué quería volver a hacer con mi vida y qué es lo que estaba pasando.

Me escuché y pude ser consciente de que había sueños que había aparcado hace mucho tiempo. Uno de esos sueños era ser diseñadora, que era algo que llevaba haciendo desde niña. Me encantaba el diseño y bueno, como terminé estudiando una ingeniería, porque estudiar diseño gráfico no estaba como muy bien visto en mi entorno por aquel entonces, pues era como algo super secreto que lo mantenía como hobby y que estuve durante 20 años estudiando yo a escondidas, haciendo páginas web para la gente que se enteraba que me gustaba, pero todo como muy a escondidas y era algo de lo que no me creía merecedora.

Así que en ese momento que volví a reflexionar en qué punto estaba de mi negocio y si quería seguir con ese segundo proyecto de productividad y gestión del tiempo para personas multiapasionadas o qué quería hacer con mi vida, con mi negocio. Pues dije bueno, ¿y por qué no? ¿Por qué no intentar lo del diseño?

Me atreví a escucharme y al atreverme, el universo respondió. Monté un estudio de diseño web estratégico en el que mezclaba mi pasión por el diseño bonito con todo lo que había aprendido de estrategia y los proyectos naturales, y también con mi habilidad natural por todo lo que son las partes técnicas, automatizaciones, etcétera de los negocios online.

Y resultado, volví a sentirme magnética. Me había escuchado a mí misma. Las clientas llegaban desde el inicio sin ningún esfuerzo y por aquel inicio que hace ya cinco años, pues tenía otra vez esa sensación de tener grandes sueños, de tener grandes planes. Llené la agenda a meses vista, llegué a tener un equipo de ocho personas durante el año de la pandemia y las redes sociales dejaron de ser necesarias.

Me sentía feliz y pensaba que por fin había alcanzado mi sueño y ya no tenía que esforzarme tanto por conseguir clientes. La abundancia económica fluía hacia mí sin ningún problema, pero tras dos años en el estudio, la cosa comenzó a cambiar y volvía a repetir los errores del pasado.

Volvía a priorizar las necesidades de los demás, de mis clientes por delante de las mías.
Dejé de dedicar tiempo para dar rienda suelta y llevar a cabo esos sueños que tenía.
Dejé de dedicarle tiempo al negocio, dejé de dedicarme tiempo a mí y comencé a trabajar cada día más y, en consecuencia, a quemarme cada día más.

Y aunque desde que empecé con el estudio, la abundancia económica no ha llegado a parar de llegar desde entonces, todos estos años me he preguntado bueno, pero aquí qué estaba. ¿Qué está pasando? Porque si en teoría todo va bien, porque algo en mi interior me dice es casi casi.

Y a nivel físico era curioso porque mi cuerpo comenzó a mostrarme y a darme señales de que algo estaba pasando. Es curioso porque mi garganta se bloqueó por completo en cuanto inicié el proyecto de del estudio.

Al poco a esos dos años que la cosa empezó a torcerse un poco, mi garganta se bloqueó y pasé de estar súper activa en redes, en newsletter, en un montón de canales a a dejar de escribir, porque es que me era imposible. Cada vez que intentaba hablar de mi negocio, literalmente me quedaba afónica durante días o semanas.

Luego también el estrés de trabajar tanto y estar tantas horas sentada delante del ordenador hizo que me engordara un montón de kilos y me costaba mucho dormir. Empecé a dejar de atender tanto como yo quería a mis hijos, a mi casa, a todo lo que no fuera negocio.

Y la sensación era que emprendí para ser libre. Pero cada vez y poco a poco me sentía más alejada de aquella visión. Y a nivel de negocio también creo muchas cosas. Estas cosas de señales del universo para mí es súper importante y muchas veces forzamos porque queremos algo, pero no escuchamos estas señales del universo y el universo nos está diciendo sin parar para, para que por aquí no es que sí, pero que casi lo tienes pero que todavía no te falta darle una pequeña vuelta o tienes que dar un giro completo para.

Y muchas veces son señales pequeñas que cada vez se van haciendo más grandes. Estoy segura de que has conocido esta sensación en tu vida y que lo has vivido muchas veces cuando vas a decir algo y de repente alguien te interrumpe con alguna cosa. No sé, yo estas cosas. Creo que es que el universo no quiere que digas eso o no quiere que hagas eso.

Pues una cosa muy curiosa a nivel de negocio es que me sucedían cosas así, señales pequeñas, pero la más llamativa. Y ya se sabe que en casa de herrero cuchillo de palo es que rediseñé mi propia web tres veces y no fui capaz de publicarla ninguna de las tres. Algo dentro de mí me bloqueaba y me decía No, no publiques, te estás equivocando.

Y yo tenía esa sensación de decir bueno, pero si esto es lo que con lo que soñaba desde desde niña, con lo que soñaba desde hacía un montón de años, porque mi cuerpo, la vida, me está lanzando todas estas señales y me empieza a quedar afónica porque en mi interior tenía esa constante sensación de que sí, pero no, pero todavía no, porque cuando soñaba quería seguir expandiendo mi negocio.

Y cada vez que iba a dar un paso para seguir avanzando, para seguir creciendo, para seguir haciendo al final lo que todas las personas de mi sector estaban haciendo, lo que yo creía que era lo correcto, los servicios que que todo el mundo estaba lanzando o que yo veía en otras diseñadoras, en otras personas y decía ostras, si esto tiene que estar muy chulo, lo voy a probar, me encanta. ¿Por qué?

Porque el universo me me bloqueaba y me paraba y me paraba y me paraba y han sido muchas incógnitas que no han comenzado a tener respuesta. Hasta que hace dos años descubrí el diseño humano.

El diseño humano es una herramienta de desarrollo personal que mezcla partes científicas con partes más holísticas de astrología y que nos muestra cómo cada persona ha sido diseñada para que su energía fluya de una manera. Cómo estás diseñada para interactuar con el mundo y con otras personas de una manera única.

Y en definitiva, cómo puedes volverte magnética y lograr que las oportunidades, que la abundancia llegue a tu vida de manera totalmente natural y alineada mientras cumples con tu misión en esta vida.

Para mí fue una revolución. Fue como abrir los ojos y como empezar a entender muchas cosas de lo que me estaba pasando. Muchas cosas de de cómo soy yo, de cómo me siento, de cómo actúo, de cómo me comporto, de cómo hablo, de cómo pienso que a veces pensaba que bueno, pues que es que esto no es lo que la gente espera o a nivel de sociedad se espera que hagas, o que digas o que pienses.

Y era como ostras, es que es que yo soy así, es que me puedo dar permiso. Y no, no tengo que sentirme culpable por ser así. Oh, ahora entiendo por qué siempre me pasa esto o por qué actúo de esta manera. O porque cuando he hecho de esta otra forma todo ha ido genial. Y porque cuando lo he hecho de esta otra manera, me he encontrado frenos, me he encontrado retos.

Fue revolucionario tanto a nivel personal como a nivel profesional y gracias al diseño humano. Pues eso, empecé a comprender muchas cosas, lo que estaba funcionando, lo que no, de dónde venían todos estos bloqueos y cómo podía comenzar a solucionarlos y hacer las cosas de manera diferente. Entendí que en cada persona la energía fluye de manera diferente y por eso a nivel de estrategia de negocio empecé a comprender porque tanto para mí como para otras personas, lo que le funciona a alguien no le funciona al resto o jamás le va a funcionar a otra persona si tiene un diseño humano parecido. Le pueden funcionar algunas cosas, pero nunca le va a funcionar al 100%.

No existe una fórmula mágica que sirva para todos. Y eso me dio, me abrió los ojos, me hizo darme cuenta de por qué muchas veces los cursos a los que me estaba apuntando, que eran muchos, porque muchas veces cuando trabajaba con mentoras había cosas que no funcionaban y yo decía:

«¿Pero por qué a esta otra chica le está funcionando esto y a mí no? Pero si estoy siguiendo los mismos métodos, estoy siguiendo los mismos pasos, estoy replicando lo que esta persona esta referente, esta mentora me está diciendo estoy aprendiendo, estoy viendo por qué para mí no estaba funcionando»… pues es precisamente por esto.

Y esto también a lo largo de los últimos dos años en los que llevo estudiando y trabajando el diseño humano, porque esto es como una cebolla con muchas capas y conforme vas desgranando, quitando capas y profundizando, pues vas aprendiendo mucho más sobre cómo construir tu negocio, tu marca, en base a tu energía que es única que nadie más como tú va a tener este diseño a nivel energético.

Y comencé a aprender cómo o qué cosas puedo ir cambiando para que al final mi negocio esté alineado con mi campo magnético y pueda expandirme de manera totalmente natural y sin esfuerzo, y no volver a sentir todas estas sensaciones de bloqueo y dejar que todo fluya y que todo digamos me permita expandirme y crecer como como persona.

Y porque al final una cosa muy importante que olvidamos las emprendedoras es que tú no te debes adaptar el negocio es que es el negocio el que se debe adaptar a ti.

Y muchas veces cuando caemos en el error de priorizar a los demás lo que los demás nos dicen que debemos hacer, nos olvidamos de nosotras y esto es crucial.

Yo creo que la vida me ha ido poniendo estas tortas con estos proyectos, ¿para qué? Para que aprenda esta lección, igual que seguro. Estoy convencida de que en tu caso también a nivel de negocio, a nivel de vida y cosas así.

Pero otra vez he vuelto a caer en el mismo error. Otra vez he vuelto a tropezar con la misma piedra. Y es que el universo nos pone que no aprendemos con la primera piedra. Lo que la lección que debíamos aprender, pues nos la vuelve a poner y nos la vuelve a poner y cada vez más grande para que aprendamos, pues lo que debemos aprender.

Para mí fue muy importante o está siendo muy importante porque sigo trabajando en ello.

Así que comencé a compartir este conocimiento con mi círculo cercano. Comencé a compartir este conocimiento del diseño humano con otras emprendedoras y empecé a ayudar a algunas clientas a transformar su negocio en base a su diseño humano.

Y es increíble porque he sido testigo de muchos cambios tanto a nivel personal como empresa, como empresarial, que ha supuesto cada pequeño cambio, cada pequeño paso que hemos ido implementando en los negocios de estas clientas, de mis amigas y veo la claridad y la visión estratégica y energética con la que ahora toman cada decisión y paso en su negocio.

Y para mí ha sido brutal, ha sido brutal, está siendo el gran aprendizaje de los últimos años. Así que bueno, de ello vamos a hablar en este podcast.

Es un poco el porqué de todo lo que quiero iros contando y vamos a hablar mucho de diseño humano. Vamos a hablar mucho de estrategia a nivel de negocio, a nivel de estrategia energética, de cómo realinear tu marca y negocio para volver a sentirte libre, auténtica, magnética.

Vamos a hablar mucho de todas estas cosas que voy aprendiendo, de lo que voy experimentando, de lo que me está funcionando, de lo que no, de lo que le está funcionando a mis clientas, de lo que no les funciona.

¿Por qué? Porque quiero que tú también te alinees con tu negocio para que puedas tener esta versión más energética y más magnética, para que puedas volver a sentirte libre en tu negocio.

Así que pues bueno, es una aventura que va a requerir que ambas, tanto tú que estás al otro lado, que me estás escuchando como yo, que voy a ir contándote todo esto aventura.

Todo este aprendizaje va a requerir que salgamos de nuestra zona de confort. Luego no digas que no te lo avisé, que experimentemos cosas nuevas y que nos atrevamos a hablar, a hablar y a mostrar aquello que nos estamos guardando para nosotras o que no hemos sido capaz hasta ahora de compartir más allá de nuestro círculo cercano, porque estoy convencida de que si alguna de las cosas que te he contado en el podcast de hoy ha resonado contigo es porque estás en ese momento de tu emprendimiento en el que algo por dentro te está diciendo ¿así, no?

Algo ha cambiado o te notas bloqueada, notas que te estás esforzando mucho, cuando no debería ser así.

Y cuéntame: ¿Te sientes así? ¿Has resonado con algo de lo que te he contado? ¿A lo largo de este episodio? ¿Ha resonado con algún momento de mi historia? ¿Te sientes bloqueada, frustrada ahora mismo en tu negocio? ¿Habías escuchado sobre hablar sobre el diseño humano? ¿Has empezado a aplicarlo? ¿Es algo totalmente nuevo para ti?

Cuéntamelo porque estoy deseando que me cuentes.

Así que. Bueno, al fin y al cabo, lo que te decía. Esto es una aventura. Y que es el emprendimiento. Si no es una gran aventura. ¿Te quedas conmigo? Espero que sí.

Así que nada, bienvenida de nuevo a este podcast, a esta nueva etapa de tu emprendimiento y te espero en el próximo episodio. Muchas gracias por escuchar el episodio de hoy y por haber estado aquí conmigo.

Espero que lo hayas disfrutado y si hay algo que ha resonado contigo, te invito a compartirlo en redes sociales y a etiquetarme.

Me encantará saber cómo te está ayudando en tu vida y negocio. Te invito también a compartirlo, a enviárselo a alguna amiga emprendedora a la que crees que le pueda ser útil el episodio de hoy y recuerda suscribirte y dejarme una reseña.

Te espero en el próximo episodio y recuerda que tú también puedes convertirte en tu versión más libre, alineada y magnética.

♥︎ Muchas gracias por escucharme y te espero en el próximo episodio.

Si este episodio resonó contigo...

Compártelo:

Con esas amigas emprendedoras a las que crees que le puede ser útil.

Con esas amigas emprendedoras a las que crees que le puede ser útil. También te invito a hacerle una captura de pantalla y etiquetarme (en instagram me encontrarás como @evagias).

Déjame un comentario. Me encantaría saber de ti:

Déjame un comentario.
Me encantaría saber de ti:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *